Inicio > Secciones > Tu rincón con Jen > La obesidad divide a los políticos en Washington

La obesidad divide a los políticos en Washington

La obesidad divide a los políticos en Washington

Hasta la gordura es tema de política en Washington. Y con la obesidad convirtiéndose en un creciente problema de salud, los legisladores, abogados y activistas se están alineando tal como lo hacen en la mayoría de los asuntos: a ambos lados.

"La opinión de la izquierda es que la industria alimentaria y los anunciantes son grandes abusadores que prácticamente alimentan a la gente a la fuerza con artimañas y comidas con alto contenido en calorías. Ellos dicen que Ronald McDonald es el primo de Joe Camel, el camello que representa los cigarrillos.

El argumento de la derecha ha sido: usted está gordo, usted tiene la culpa. Ellos dicen que la gente puede hacer sus propias decisiones en cuanto a la comida y los ejercicios.

''Yo no creo que la gente quiera dar marcha atrás'', dijo Tomas Philipson, un economista de la Universidad de Chicago. ``Ellos más bien quieren ser más gordos y más ricos''.

El debate se ha convertido en política pública, con propuestas para un impuesto sobre la llamada comida basura, limitaciones en la publicidad de comidas, exigencias de más detalles en las etiquetas y demandas contra los fabricantes de alimentos. Varios estados están considerando límites en los dulces que se venden en las escuelas; algunos están debatiendo si obligar a las cadenas de restaurantes a poner la información nutricional de los platos en los menús.

El senador Mitch McConnell, republicano por Kentucky, presentó recientemente un proyecto de ley que evitaría que la gente demande a restaurantes y fabricantes de alimentos por convertirlos en gordos. Una legislación similar ha sido presentada en la Cámara.

Las apuestas son elevadas. Unos 300,000 norteamericanos mueren prematuramente cada año debido al sobrepeso. Esta es la principal causa de muerte y enfermedad relacionada con el estilo de vida en Estados Unidos, después del fumar.

Los norteamericanos son incluso más gordos de lo que creen que son, con casi un tercio de todos los adultos --casi 59 millones de personas-- considerados como obesos en las encuestas nacionales de salud y nutrición que se basan en mediciones directas de los cuerpos.

La cantidad de adultos norteamericanos obesos aumentó en más del 50 por ciento entre 1980 y 1994, según un estudio federal del 2002.

La obesidad incrementa el riesgo para una cantidad de dolencias graves, entre ellas diabetes, enfermedades cardíacas, embolias, hipertensión y algunos tipos de cáncer.

Hay más gente con sobrepeso en Estados Unidos que en cualquier otra parte del mundo; si bien este país es el líder en la cuestión de los ejercicios.

El presidente Bush, de 57 años, tiene casi 6 pies de estatura, pesa 194 libras, tiene un contenido de grasa en su cuerpo de 14.5 por ciento y su pulso cuando está descansado es de 45 pulsaciones por minuto, un nivel atlético, según su examen de salud anual realizado este mes."

Escríbeme a: [email protected]
("Promuevo el Derecho a la Propiedad intelectual.  Copyright. Prohibido expresamente cualquier reproducción total o parcial de las fotos, videos y textos sin autorización expresa y escrita del autor")

Hasta la gordura es tema de política en Washington. Y con la obesidad convirtiéndose en un creciente problema de salud, los legisladores, abogados y activistas se están alineando tal como lo hacen en la mayoría de los asuntos: a ambos lados.

Evaluación actual: 0 (0 votos)
Nota vista: 4036 veces