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Gordofóbia en ARGENTINA.

Gordofóbia en ARGENTINA.

Carina Bertolio, argentina, gran amiga mía, colega de profesión y compañera de lucha me envía esta grave denuncia al igual que la que hice en pasadas semanas, del maltrato y casi cacería de brujas que le hacen a la gente gorda en Venezuela ella ahora lo reporta en Argentina su país de nacimiento y residencia…lo peor del caso es que en estudios sociológicos la mujer gorda es la más gustada por los hombres y por vergüenza no lo demuestran públicamente. Aquí les dejo su historia…

"Tengo 34 años y soy obesa desde los 8, así que me considero calificada como para hablar de obesidad porque llevo años padeciendo lo que Jen con gran acierto denominó "la gordofobia".

Al igual que Jen vivo en un país latino. Soy argentina y en mi país obeso es casi una "mala palabra". Desafortunadamente aquí es más aceptable (o "normal") ser corrupto, ladrón, homicida o alcohólico, que ser obeso.

La discriminación nos llega desde todos los frentes. Y no me refiero sólo a la burla y al desprecio con que nos miran quienes se autodenominan "normales", sino a todos los demás aspectos de la vida de una persona.

En Argentina existe una variedad de talles de ropa... que van desde el small hasta el extra extra small. ¿Para quién confeccionan la ropa los fabricantes? Mi país está poblado principalmente por inmigrantes europeos, la mayor parte de las mujeres somos de caderas anchas y los hombres, de contextura robusta. Somos altos, grandotes. Pues en las tiendas no existen los talles más allá del large. Algunos dirán, "sí, pero hay casas especializadas en talles grandes". Yo no quiero ropa de tiendas de gordos que hay que pagar como si fueran modelos exclusivos. Yo quiero poder elegir y poder usar la misma ropa que usan los demás, sólo que en un talle más grande. ¿Cuesta tanto comprender eso?

¿Y qué acerca de la lencería? ¿Acaso las gorditas no tenemos derecho a ser sexies? Lo único que se consigue en mi país y a duras penas son unos grandes calzones de algodón en dos colores: blancos o beiges, cuando no en estampados floreados como para criaturas. Aquí las mujeres se operan el busto para agregarse siliconas, aunque corren el riesgo de no conseguir sutiens!! porque los modelos son para "extrachatas".

Y si vestirse es un problema, imaginen lo que es calzarse!! En un país de gente alta, el número más grande en calzado es un 40. Ya deja de ser un tema de gente obesa para ser un tema común. De hecho tengo muchas amigas delgadas y altas que no consiguen calzado!! Sólo zapatillas o calzado sport.

El tema laboral, doblemente complicado!! Argentina atraviesa una grave crisis de desocupación, es cierto, pero no se suele elegir el personal más capacitado sino el que tenga "buena presencia". Acompañar foto, dicen los avisos... ¿Y saben qué es buena presencia, amigos? No es ser bonita, ni rubia, ni alta, ni elegante, sino que buena presencia es "no ser gorda". Está todo dicho.

Salir en mi país es una verdadera odisea. Hay que recorrer bares y restaurantes deseando que no haya esas molestas sillas con posabrazos que parecen haber entrado de moda y nunca perder vigencia. Al cine... ni se les ocurra ir!! Las butacas son tan estrechas y las filas tan pegadas unas a otras que sería imposible entrar y soportar lo que dura una película. Y ni soñar con ir al teatro, porque aquí los teatros tienen las butacas aún más estrechas que las del cine.

Viajar... viajar para un obeso es una ilusión más. Asientos de ómnibus y aviones no están preparados para personas que pesen más de 80 kgs. o que midan más de 1,75 m.

Entonces, ¿qué hace un obeso en Argentina? Cuando se le dificulta hacer relaciones porque es juzgado por su aspecto y no por quien verdaderamente es; cuando no puede conseguir trabajo aunque se encuentre más capacitado que los demás; cuando no puede vestirse ni calzarse porque nada es de su talla; cuando no puede salir ni viajar porque no tiene cabida en ningún sitio... ¿qué queda entonces? Entonces queda confinarse al encierro, a la depresión, a la desesperación, al resentimiento y a seguir comiendo.

Es lo que llamo un círculo vicioso del que es muy difícil salir.

El común de la gente piensa que una dieta es para un obeso el remedio mágico, que basta con hacerla y punto. Muchos de mis amigos no pueden entender cómo se cae en esto y no se puede salir. Es aceptable en un drogadicto, en un alcohólico, en un fumador, pero nunca en un obeso. Aquello en lo que nadie repara, ni siquiera los médicos, es en que la obesidad es una enfermedad de la voluntad, de lo que "quiero" pero "no puedo".

¿Creen acaso que estaría el mundo lleno de obesos si una dieta fuera la fácil solución?

Pero aún desde el pobre lugar que nos han dejado en esta sociedad que rinde culto a la belleza física y a los cuerpos esbeltos, no dejemos que nos pisoteen, no permitamos que nos anulen, que nos empujen al encierro, que nos nieguen el lugar que como todos merecemos tener en este mundo. No nos quedemos más callados!!! Reclamemos nuestros derechos y cuando alguien pretenda pasarles por encima digamos basta!!!

No somos peores ni mejores que los demás. Merecemos el mismo respeto por ser simplemente seres humanos"

Carina Bertolio ([email protected])

Si quieres saber más del caso de Carina puedes dirigirte a este sitio:

http://www.siempretarde.com/noticia.asp?id=4100

Y recuerda mi amigo(a) que si no denuncias, protestas, hablas y sales del anonimato es por que te gusta lo que vives, te avergüenzas de ti mismo (a) y estás conforme con ello.


Esta es tú columna…recuérdalo.


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Carina Bertolio, argentina, gran amiga mía, colega de profesión y compañera de lucha me envía esta grave denuncia al igual que la que hice en pasadas semanas, del maltrato y casi cacería de brujas que le hacen a la gente gorda en Venezuela ella ahora lo reporta en Argentina su país de nacimiento y residencia…lo peor del caso es que en estudios sociológicos la mujer gorda es la más gustada por los hombres y por vergüenza no lo demuestran públicamente. Aquí les dejo su historia…
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