Inicio > Secciones > Respuestas > Porqué ? > Porqué estamos gordos ?

Porqué estamos gordos ?

Porqué estamos gordos ?

Estamos comiendo para llenarnos la barriga, no para alimentarnos

Dicen los científicos que hay una epidemia global de gordura. Cifras alarmantes de cómo se ha perdido el control de la balanza y miles de personas, todos los años, engrosan las estadísticas sufriendo de una serie de padecimientos crónicos resultado del sobrepeso y la obesidad.

Esto ocurre paralelamente a otros fenómenos igualmente sorprendentes: nunca como ahora ha habido tanta conciencia de lo “fit”: los gimnasios no cierran, ni dan abasto, la comida “light” se ha convertido en un negocio multi billonario, al mismo tiempo que media Humanidad muere de hambre, literalmente, frente a nuestros ojos. Como para pensarlo.

Estamos comiendo para “llenarnos” la barriga, no para alimentarnos.

Comer como Dios manda sale demasiado caro. Y eso lo vemos cada vez más frecuentemente: cada vez más cantidad de arroz, menos habichuelas, y hemos sustituido las proteínas por mayor cantidad de carbohidratos (como espaguetis u otras pastas), o por cortes de carne con alto contenido graso, porque lo importante es sentirnos satisfechos y energizados para seguir.

Estamos cada vez más gordos, pero mal nutridos, y eso nos va a llevar a una situación de emergencia de salud pública.

Aunque duela reconocerlo, lo que viene a llamarse 'dieta mediterránea' es un invento americano. 

Y no es broma, pues fue un científico estadounidense, Ancel Keys, quien en los años 50 difundió la idea de la existencia de un estilo de vida propio de los pueblos del Sur de Europa que supuestamente explicaba el porqué de la menor incidencia de enfermedades coronarias en comparación con otros países. 

Con el tiempo, el concepto se redujo a una alimentación ideal basada en un alto consumo de frutas, verduras y legumbres, combinado con pan y otros cereales, y en la que el mayor aporte de grasa provenía del aceite de oliva. 

Por el camino quedaron un par de detalles: aquella frugalidad, obligada por la pobreza, venía acompañada por la intensa actividad física que requería el trabajo. Medio siglo después, esos buenos hábitos que se resumen en el dicho 'poca cama, poco plato y mucha suela de zapato', han quedado en desuso, con visibles consecuencias: ese español que entonces era sufrido, enjuto y fibroso se ha convertido hoy en un señor vago, fofo y barrigón.

Hay que tener en cuenta que el sobrepeso lleva aparejado un mayor riesgo de padecer determinadas dolencias (problemas cardiacos, diabetes, hipertensión, cáncer) y, por consiguiente, un mayor gasto sanitario en quien lo sufre (concretamente, un 36% más que lo que cuesta la atención de alguien que está en su peso, según la Organización Mundial de la Salud). 


La falta de ejercicio se convierte de este modo en el principal factor en la cuenta de la obesidad, muy por encima de lo que se ingiere. Una prueba de ello podría ser el caso extremo del campeón de natación Michael Phelps. Este deportista norteamericano, el olímpico más condecorado de todos los tiempos (ganó 22 medallas), asombró al mundo e hizo palidecer de envidia a los tragones cuando, en los Juegos de Pekín, desveló sus hábitos alimenticios. Mantenía sus músculos en forma con unos pantagruélicos desayunos de tres emparedados de huevos, queso, tomate, lechuga, cebolla frita y mayonesa, a los que seguían tres panqueques con pedacitos de chocolate, una tortilla de cinco huevos, tres tostadas con azúcar, un tazón de copos de maíz y dos tazas de café. En el resto de comidas daba cuenta de un kilo de pasta, dos sándwiches de jamón y queso con mayonesa, una pizza grande y una buena ración de bebidas energéticas. En total, 12.000 calorías por día -lo normal viene a estar entre 2.000 y 3.000-, una cantidad que solo podría quemar un metabolismo tan acelerado como un bólido de fórmula uno.

No parece ser este el caso de los niños españoles, que cada vez dedican más tiempo libre a lo que se denomina 'juego pasivo'. Puede sonar a tópico recurrir a la imagen del chaval pasmado ante la videoconsola, pero se acerca mucho a la realidad: volviendo a los estudios de Sanidad, los resultados indican que el porcentaje de niños con un peso normal es mayor cuando no disponen de ordenador, DVD o consola en su habitación. El 56% de quienes carecen de este tipo de ocio tienen un peso saludable, frente a un 43% con exceso. Los porcentajes varían sensiblemente cuando cuentan con estos aparatos: más de la mitad, el 50,2%, presenta sobrepeso.

La respuesta al porque estamos gordos es más compleja que solo culpar a la comida chatarra, pero es más simple de lo que nos gustaría aceptar y todo es relativo a pensar en nuestras comidas y nuestra actividad física.

Comemos mal de lunes a domingo, todo el mes, todo el año y no hacemos ejercicio, esa es la verdadera razón por la cual estamos gordos, porque el consumo calórico promedio al día, de un mexicano, está en las 3 mil calorías diarias, cuando debería ser entre 1,500 y 1,800 dependiendo del sexo y la actividad física.

Esa es la razón por la cual estamos gordos, porque entran más calorías de las que se consumen.

Estamos comiendo para llenarnos la barriga, no para alimentarnos
Evaluación actual: 0 (0 votos)
Nota vista: 277 veces