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Vivir a dieta por obligación

Los enfermos celíacos o con intolerancia al gluten mantienen unas estrictas pautas de alimentación que encarecen sus compras habituales

Prohibido comer dulces, embutidos y conservantes. Por tanto, tampoco queso, pan, galletas, tarta o turrón. Estas son, en líneas generales, algunas de las pautas que siguen cada día cientos de personas como Lucía, una niña de apenas siete años. Sin embargo, no se trata de una dieta recomendada por el endocrino para adelgazar, sino de las obligaciones de por vida que deben mantener todos aquellos que sufren intolerancia al gluten, es decir, los pacientes celíacos. Para María Beato, madre de Lucía y vocal provincial en Cádiz de la asociación de celíacos de Andalucía, el saber que su hija iba a padecer la enfermedad fue un golpe muy duro. "Nos costó trabajo aceptarlo porque es algo que tendrá siempre -explica- pero es cierto que la asociación me dio muchas facilidades, cuando yo ni siquiera sabía qué era la enfermedad".

Sin embargo, el principal problema con el que se encuentran cada día estos enfermos no es el de las limitaciones alimenticias, ya que al fin y al cabo es cuestión de acostumbrarse a unos determinados hábitos que, aunque los coartan, no afectan demasiado a su vida normal. El mayor escollo al que deben enfrentarse pacientes y familiares es a los altos costes de los productos especializados sin que reciban ayuda alguna de organismos o Administraciones. Además, "muchas veces ponen hay alimentos en los que te viene 'sin gluten' y en realidad es que tienen menos cantidad, pero no son tolerados por los celíacos", apunta María. En concreto, los precios pueden llegar a ser desorbitados ya que "dos barritas pequeñas de pan o un simple paquetito de macarrones, que normalmente no llegan a un euro, a nosotros nos cuesta cerca de seis". Precisamente por estas circunstancias, desde los diferentes colectivos agrupados en la Federación de Asociaciones de Celíacos de España (FACE) editan cada ciertos meses una revista informativa que complemente los folletos y demás material que proporcionan a sus socios. "Tenemos mucha información en la que se detalla las marcas, productos y tiendas en las que podemos encontrar lo que necesitamos", señala la madre de Lucía. Incluso recuerda una anécdota que le pasó recientemente cuando intentaba comprar golosinas en un quiosco. "Pedí un chupa chups en la tienda y me lo dieron de otra marca, porque pensaban que buscaba uno cualquiera, ya que este nombre es el que normalmente se le da", recuerda, añadiendo que "al repetirle que lo quería de esa marca en concreto, la dependienta se molestó un poco y tuve que explicarle el por qué. Eso sí, después se disculpó porque no sabía que era porque ese no tenía gluten".

Para las familias con niños celíacos, una de las primeras recomendaciones que se les hace es que no prohiban a sus hijos asistir a cumpleaños o fiestas para que lleven una vida normal, una circunstancia que también plantea obstáculos. "Mi hija de siete años, por ejemplo, no tiene problemas porque se ha acostumbrado bien y además, yo le hago muchos postres y comidas porque soy cocinera. Sin embargo, otras madres me han advertido de que en la adolescencia muchos jóvenes empiezan a tomar alimentos 'prohibidos' cuando salen con sus amigos". Sobre todo, porque los efectos de la intolerancia al gluten sólo se ven a largo plazo y no al comer un sólo producto. "No pasa nada porque coman una pizza, pero si los malos hábitos se repiten, se va produciendo la atrofia de las vellosidades del intestino.

En Jerez, pese a que el número de asociados apenas llega a las cuarenta personas, el número real de enfermos es mucho mayor. "Hay muchos que no lo saben, pero la última vez que fui al hospital, el mismo profesional me comentó que tenía algunas pruebas y que la mayor parte de ellas habían dado positivo", asegura. Eso sí, intenta quitarle importancia a la enfermedad (ante la atenta mirada de su hija), asegurando que "pese a todo, con la ayuda de la asociación, nos hemos acostumbrado a la enfermedad y mi hija la lleva muy bien, ya que lee los ingredientes de todo lo que se come sin problemas".

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