Inicio > Salud > Un libro recoge útiles consejos nutricionales para pacientes con cáncer

Un libro recoge útiles consejos nutricionales para pacientes con cáncer

El libro llega con el objetivo de ofrecer a los pacientes, familiares y cuidadores una herramienta práctica de consulta y “autoayuda” sobre distintos aspectos de la nutrición

Mejorar la calidad de vida de los enfermos de cáncer es uno de los grandes objetivos de la medicina. Y, precisamente, uno de los aspectos que puede deteriorarla es la desnutrición, que padecen entre un 40 y un 80% de los enfermos. Falta de apetito, náuseas, vómitos, alteración de sabores... no son sino un auténtico calvario para muchos enfermos. Para intentar combatir este problema añadido, más grande si cabe en tumores gastrointestinales y de pulmón, acaba de presentarse la segunda edición del libro Recetas de Cocina y de Autoayuda para el enfermo oncológico, que llega con el objetivo de ofrecer a los pacientes, familiares y cuidadores una herramienta práctica de consulta y “autoayuda” sobre distintos aspectos de la nutrición y aspectos psicológicos en estos pacientes.

Los expertos insisten en que para estos enfermos la alimentación se convierte en un pilar fundamental. “Está demostrado que los pacientes oncológicos con una nutrición adecuada responden mejor al tratamiento y tienen una mayor supervivencia”, explica el doctor Antonio Antón Torres, presidente de la Sociedad Española de Oncología Médica, que afirmó que “con esta obra se pone a disposición del paciente oncológico un libro de cabecera de fácil manejo y comprensión que le va a ayudar a afrontar su situación y a mejorar su calidad de vida”.

Y es que si llevar una dieta equilibrada y saludable –sumada al ejercicio físico- es fundamental a la hora de prevenir el desarrollo de un posible tumor maligno, también lo es cuando éste ha aparecido, para intentar combatir las alteraciones que provocan los tratamientos antitumorales (trastornos del aparato digestivo, la falta de apetito, la retención de líquidos o la alteración de gustos, sabores y olores). “Alimentarse de forma adecuada antes, durante y después de recibir el tratamiento antitumoral ayuda al paciente a sentirse más fuerte, a tolerar mejor la medicación y a incrementar, por tanto, su calidad de vida “, señala el doctor Miguel Ángel Seguí, del Servicio de Oncología Médica del Hospital de Sabadell y uno de los autores del libro.

Pese a ello, las diversas complicaciones que la terapia puede ocasionar (cambios en la percepción del sabor, náuseas, vómitos, llagas en la boca, etc) impiden al paciente disfrutar de un placer importante: la comida. “La quimioterapia”, explica el doctor Seguí, “produce una serie de efectos secundarios que dificultan la alimentación: desde el estado de nerviosismo que produce la situación en sí hasta angustia, vómitos, náuseas, alteraciones del gusto y del apetito. Esto complica el tratamiento del paciente, ya que se necesitan muchas energías cuando se recibe radio y quimioterapia, por lo que es imprescindible recibir una alimentación que ayude a soportar bien los tratamientos”.

Para prevenir los efectos del tratamiento en la alimentación del paciente, en el libro (elaborado con el patrocinio de Pfizer, ha contado con el aval científico de la SEOM y el apoyo del Grupo Español de Investigación en Cáncer de Mama, de la Federación Española de Cáncer de Mama y de la Asociación Española Contra el Cáncer), se aconseja:

  • comer en unas dos o tres horas antes de recibir la sesión de quimio y de radioterapia.
  • Seguir una dieta pobre en grasas, de fácil digestión el día antes de recibir la quimioterapia, durante los días de tratamiento y los dos o tres días posteriores, pasando progresivamente a la dieta habitual.
  • En los casos de inapetencia o mala digestión, se puede fraccionar la dieta en unas seis tomas diarias (comidas frecuentes y de poca cantidad), sin que sea necesario realizar las tradicionales tres comidas principales.

    “Habitualmente”, explica la enfermera y coautora del libro Francisca Ruiz, “es el paciente o su familia los que solicitan información nutricional o algún medicamento para aumentar el apetito. Para ellos es muy angustioso no tener ganas de comer y ver cómo comienzan a perder peso de forma progresiva. En esta situación, no podemos forzar al paciente a realizar una dieta equilibrada, por lo que en vez de convencer, nuestra labor es ofrecerle soluciones personalizadas para conseguir mejorar su calidad de vida”.

    Este libro, además de ofrecer una serie de recomendaciones generales sobre la nutrición en estos enfermos, se plantean una serie de medidas que se deben llevar a cabo cuando aparece cada uno de los efectos secundarios del tratamiento:
  • Por ejemplo, cuando el tratamiento produce diarrea, se recomienda hacer dieta absoluta (no comer ni beber) durante unas dos horas para dejar descansar el intestino e iniciar una dieta líquida.
  • Para aliviar las llagas de la boca, se recomienda fraccionar las comidas en tomas pequeñas y frecuentes, evitar alimentos que se peguen al paladar, comer los alimentos a temperatura ambiente o fríos para disminuir el dolor.

    “En definitiva”, resume Francisca Ruiz, “para cada una de las situaciones, el libro ofrece soluciones culinarias de elaboración fácil y amena. Mediante los consejos y recetas que se proponen, cada paciente puede hacer variaciones de alimentos y encontrar la dieta que le resulte más apetitosa”.

    Finalmente, el doctor Seguí comenta que en esta segunda edición se han aportado recetas nuevas, teniendo en cuenta las aportaciones de los propios pacientes. En definitiva, una herramienta útil para afrontar mejor la situación

  • El libro llega con el objetivo de ofrecer a los pacientes, familiares y cuidadores una herramienta práctica de consulta y “autoayuda” sobre distintos aspectos de la nutrición
    Evaluación actual: 0 (0 votos)
    Nota vista: 7316 veces