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Riesgo de sufrir un infarto para 28% de los argentinos

El 49% tiene sobrepeso u obesidad, el 46% lleva una vida sedentaria, el 34% fuma, el 33% padece hipertensión arterial, el 28% tiene colesterol elevado, y el 12% sufre de diabetes

 Mientras la ciudad de Buenos Aires espera la llegada de más de 15.000 médicos, que participarán el próximo fin de semana del XVI Congreso Mundial de Cardiología, el panorama de los factores que amenazan la salud cardiovascular de los argentinos es preocupante.

“Un reciente relevamiento de factores de riesgo sugiere que el 28% de la población argentina tiene un riesgo de moderado a alto de sufrir un infarto o un accidente cerebrovascular en los próximos 10 años”, afirmó a LA NACION el doctor Jorge Lerman, presidente del comité organizador del congreso.

Según reveló un estudio realizado sobre 41.000 argentinos mayores de 18 años, cuyas conclusiones publicó recientemente la Revista Argentina de Cardiología, el 49% tiene sobrepeso u obesidad, el 46% lleva una vida sedentaria, el 34% fuma, el 33% padece hipertensión arterial, el 28% tiene colesterol elevado, y el 12% sufre de diabetes. Una bomba de tiempo.

En el congreso, cuyo eje principal será la prevención cardiovascular, se debatirán experiencias exitosas como la de Finlandia, que bajó el 70% las muertes cardiovasculares, o la de Uruguay, que tras implementar medidas contra el tabaco redujo el 90% la contaminación del aire en lugares cerrados con sustancias nocivas para la salud cardiovascular presentes en el humo del tabaco.

Una mirada regional

"Tenemos una prevalencia de factores de riesgo cardiovascular similar a la de los países desarrollados", confirmó el doctor Arturo Cagide, copresidente del comité científico del congreso. "Pero eso nos coloca en una situación peor, porque a igual incidencia de los factores de riesgo, tenemos menores posibilidades de prevenirlos y de tratarlos", dijo por su parte el otro copresidente del comité científico, el doctor Felipe Martínez.

Desde una mirada regional, las cosas no se ven mejor. El estudio Carmela, realizado sobre 11.550 adultos, que comparó la incidencia de los factores de riesgo cardiovascular en siete ciudades de América latina (Barquisimeto, Bogotá, Buenos Aires, Lima, México DF, Quito y Santiago de Chile), mostró que los porteños tienen los niveles más altos de hipertensión de la región, al mismo tiempo que ocupan dos tristes segundos puestos: en colesterol elevado y en tabaquismo.

"El estrés es otro factor de riesgo cardiovascular importante, y hoy en día es muy estresante ganarse la vida en la Argentina", agregó el doctor Horacio Faella, presidente del congreso. Sus dichos están respaldados por el estudio Interheart, que evalúo a 29.000 personas en 52 países durante diez años, y que mostró que el impacto del estrés sobre la salud cardiovascular es mayor entre los latinoamericanos que en otras poblaciones evaluadas en el estudio.

Ese mismo trabajo concluyó que dos de cada tres infartos pueden ser prevenidos. Experiencias exitosas como la de Finlandia, que al bajar un 70% la mortalidad cardíaca extendió entre seis y siete años la expectativa de vida de la población -les demandó 25 años de esfuerzo, ¡pero lo lograron!-, o como la de Uruguay, cuyos resultados seguramente podrán apreciarse en los próximos años, confirman que la prevención cardiovascular no sólo es posible; sino que es la única forma de que todo lo ganado gracias a los avances de los tratamientos cardiológicos no se vea opacado por el impacto cardiovascular de epidemias globales, como la obesidad o la diabetes.

Un ejemplo para imitar

¿Cómo hizo Uruguay -por tomar un caso más cercano geográfica y culturalmente que el de Finlandia- para reducir la contaminación del aire que resulta del tabaco y que pone en riesgo cardiovascular incluso a los no fumadores? Sencillo, adhirió al Convenio Marco para la Control del Tabaco propuesto por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

"Uruguay es un verdadero ejemplo: desde hace dos años se transformó en el primer país latinoamericano y quinto en el mundo en declarar totalmente libre de humo a todos los lugares cerrados, ya sea públicos o privados -comentó el doctor Lerman-. ¡Hasta prohibió la publicidad del tabaco!"

En absurda contraposición, la adhesión de la Argentina al citado convenio al que ya han suscripto 154 países, y que entre otras cosas promueve los ambientes libres de humo y la prohibición de la publicidad de los productos del tabaco, fue frenada por el Congreso. "Es vergonzoso que la Argentina sea uno de los pocos países que no han adherido al convenio", opinó Lerman.

Los niños primero

Claro que el tabaquismo es sólo uno de los múltiples factores de riesgo cardiovascular en auge entre los argentinos. Hipertensión, sobrepeso, colesterol elevado, diabetes: detrás de todos ellos es posible hallar la presencia de hábitos bastante alejados de lo saludable.

"Tenemos hábitos que son bastante nocivos para la salud cardiovascular, como una dieta con alto contenido de grasa animal que es resultado de la gran cantidad de carne que consumimos o índices de actividad física que sería deseable mejorar, y que se asocian ambos con dos epidemias que están aumentando en todo el mundo y también en la Argentina: la diabetes y la obesidad", apuntó el doctor Martínez.

"Y todo esto ya se está dando en una proporción importante en nuestra población pediátrica", agregó el doctor Cagide. "En la Argentina, los chicos están aprendiendo a comer hamburguesas en vez de frutas y verduras frescas, están acostumbrándose a estar sentados frente a la televisión o a la PC, en vez de estar jugando al aire libre o practicando un deporte acorde con su edad", completó Martínez.

Según una encuesta realizada por la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP), uno de cada cuatro chicos argentinos de entre 10 y 19 años está excedido de peso. En cuanto al tabaquismo, comentó el doctor Faella, "estudios realizados por la Fundación Cardiológica Argentina en colegios secundarios muestran que una gran parte de los adolescentes comienza a fumar a los 12 años, y eso se ve mucho entre las mujeres".

"Esto realmente es motivo de preocupación, porque están hipotecando su futuro -se lamentó Faella-. No queda duda de que la prevención de los factores de riesgo cardiovascular debe hacerse desde la niñez, que es cuando podemos obtener los mejores resultados."

"La prevención y la educación serán temas claves a debatir durante todo el XVI Congreso Mundial de Cardiología", concluyo el presidente del encuentro. A diferencia de otros encuentros científicos, éste propone establecer un vínculo explícito con la comunidad a través de distintas actividades relacionadas con la prevención de las enfermedades cardiovasculares.

Por Sebastián A. Ríos
De la Redacción de LA NACION
El 49% tiene sobrepeso u obesidad, el 46% lleva una vida sedentaria, el 34% fuma, el 33% padece hipertensión arterial, el 28% tiene colesterol elevado, y el 12% sufre de diabetes
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