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La obesidad es una enfermedad que por sus efectos se puede equiparar al cáncer

Con una hamburguesa y media un niño tiene energías para todo un día», asegura el doctor de origen asturiano «Está demostrado que la gordura excesiva causa más problemas de salud que el consumo de tabaco y de alcohol

Habla de los efectos de la obesidad sin tapujos y pide a las autoridades que «reaccionen» ante el que será «el peor problema sanitario de los próximos años». El doctor Rafael Blanco Engert, especialista en el tratamiento de la obesidad, ofrecerá hoy una conferencia sobre el abordaje de esta enfermedad. La charla, que tendrá lugar a las ocho de esta tarde en el Centro Municipal Integrado de Pumarín Gijón-Sur, se enmarca dentro de las actividades del Aula de Cultura de EL COMERCIO. Rafael Blanco desarrolla su actividad profesional entre Alemania -como director de la Clínica Dornbusch en Frankfur-, y Gijón, donde dirige la Unidad de Tratamiento de la Obesidad del Hospital de Begoña, área que ya ha practicado más de 200 operaciones.

-La figura del 'gordito feliz' ya no existe, ¿verdad?

-Ya no. La obesidad es una enfermedad que por sus terribles efectos sobre la salud la podemos equiparar al cáncer.

-¿Tanto?

-Sí y no me produce ningún rubor decirlo. Hay que empezar a hablar claramente a la sociedad y las autoridades tienen que reaccionar porque estamos ante una epidemia que será el gran problema sanitario de los próximos años. La obesidad es una enfermedad que mata y que reduce enormemente la calidad de vida de las personas.

-Deme algún ejemplo.

-Los trastornos asociados son una auténtica pesadilla. Las personas obesas suelen dormir mal, les duele las articulaciones, tienen problemas de tensión alta. Un estudio reciente ha demostrado que la obesidad causa más problemas sanitarios que el consumo tabaco o alcohol. El incremento de las enfermedades crónicas relacionadas con el sobrepeso es similar al provocado por un envejecimiento de 20 años.

-¿Vaya listado!

-Y no es lo único. La obesidad puede ser degenerativa y debilitante, ya que aumenta de forma sustancial el riesgo de morbilidad y mortalidad. Es un trastorno que está relacionado con las enfermedades del corazón, la diabetes, los derrames cerebrales o las dificultades respiratorias.

-¿A partir de qué peso una persona puede considerarse obesa?

-Cuando hablamos de obesidad grave no nos referimos a esos kilitos de más que puede tener cualquiera de nosotros, sino a un problema grave de salud. Son aquellas personas que sobrepasan su peso óptimo en 30, 40 o más kilos.

-¿Cómo se mide ese riesgo?

-Es muy fácil. Existe lo que los médicos especialistas en obesidad llamamos el índice de masa corporal (IMC), que se calcula dividiendo el peso corporal de la persona por su altura al cuadrado. Lo óptimo es situarse sobre un índice de 25. A partir de 27 empiezan los problemas significativos de salud. Actualmente, se considera que estamos ante una persona obesa cuando su índice de masa corporal es mayor de 30.

-¿Eso es mucho?

-Es como si un Seat 600 tuviera que subir el puerto de Pajares cargado de cinco personas. Seguro que se le acabaría quemando el motor. Con los obesos pasa lo mismo.

20% de obesos

-¿Cuáles son las cifras que sobre obesidad se maneja entre la población asturiana?

-Los parámetros son muy similares al resto de España, Europa y el mundo industrializado. En torno al 20% de la población sufre obesidad y el porcentaje se eleva hasta el 50% en caso de sobrepeso, que es lo que se entiende por algún kilo de más.

-¿Y entre los niños y niñas?

-Ha aumentado mucho, ya que se pasó de un 8 a un 12%. Esta patología va en aumento y está causada, principalmente, por una hiperalimentación.

-Con esta tendencia social a llevar una vida sana, ¿no corremos el riesgo de caer en el otro extremo y comenzar a ver a los obesos con 'mala cara'?

-¿Es que es un problema muy serio! Lo que hay que empezar es a ver la obesidad como algo grave. La gente muere por eso. Insisto: es como un cáncer que mata de forma lenta.

-¿Cómo se pasó de la España 'flaca' y en ocasiones desnutrida, a ser cada vez más rollizos y rollizas?

-La culpa está en la hiperalimentación infantil y en que los adultos comemos cada vez peor y no hacemos ejercicio. Mucha responsabilidad la tienen las empresas y multinacionales, que venden productos poco saludables. Además, hace 40 años no teníamos tanto comida y tanta variedad a nuestra alcance. La gente no sabe, por ejemplo, que una hamburguesa pequeña tiene 300 kilocalorías. Con una hamburguesa y media, un niño ya tiene la energía suficiente para todo un día.

-¿Y cuántos kilocalorías necesita al día un adulto, digamos, estándar?

-Entre 1.400 y 2.000. Eso se obtiene con un desayuno con un vaso de leche y cereales, una pieza de fruta a media mañana, una comida compuesta por sopa, un filete y una ensalada y una cena ligera.

-¿Pero mucha gente se quedaría con hambre si sólo come eso al día?

-Pues con esa dieta una persona que no hace mucho desgaste físico tendría la energía suficiente para todo un día.

-¿Comemos mal en Asturias?

-No, el problema es que se come muy bien, muy rico y en mucha cantidad. Para llevar una dieta que no genere obesidad o sobrepeso habría que olvidarse de las tapas, el pincho y el picoteo.

-¿Cómo se lucha contra la gordura?

-En primer lugar con prevención y con políticas que promuevan una dieta saludable entre la población.

-¿Y cuándo la prevención falla?

-Hay tratamiento intervencionistas, como son la banda gástrica, el balón intragástrico o la reducción de estómago, más conocido por 'bypass'. Estas técnicas si tienen luego un buen seguimiento por parte del paciente, pueden ayudar a perder una media de 22 kilos.
Con una hamburguesa y media un niño tiene energías para todo un día», asegura el doctor de origen asturiano «Está demostrado que la gordura excesiva causa más problemas de salud que el consumo de tabaco y de alcohol
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