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El gran riesgo del diabético

Luis Soto, de 67 años, estuvo a punto de perder sus dos piernas

La poca atención prestada a la diabetes que le diagnosticaron hace más de 20 años lo llevó a una infección tan fuerte que más de tres doctores lo sentenciaron con la amputación.
Luis Soto, de 67 años, estuvo a punto de perder sus dos piernas. La poca atención prestada a la diabetes que le diagnosticaron hace más de 20 años lo llevó a una infección tan fuerte que más de tres doctores lo sentenciaron con la amputación.

Ahora se arrepiente de no haber seguido las indicaciones de los doctores del Kaiser cuando descubrieron un alto nivel de azúcar en su sangre.

Soto reconoce que entonces se sentía joven y fuerte, por lo que nunca tomó en serio esa enfermedad, pero, conforme el tiempo pasó, se presentaron graves complicaciones con su presión, los riñones y el corazón.

Hace dos años descubrió una herida en uno de sus dedos gordos del pie y fue entonces cuando recibió la primera noticia de la posible mutilación.

“Consulté a tres doctores y todos ellos coincidieron en la amputación de mis piernas, pues la infección también invadió la pierna sana”, comenta el paciente. “Si no es por la intervención del doctor Gustavo Torres, del hospital Providence Saint Joseph de Burbank, ahora estaría en una silla de ruedas”.

El paciente explica que Torres hizo un cambio favorable al pasar una vena de la pierna izquierda a la derecha, dándole una mejor circulación sanguínea. Sólo se tuvo que amputar el dedo gordo donde se originó la infección. El paciente ahora puede caminar y, aunque lo hace con dificultad debido a otras complicaciones, está tan satisfecho que no desaprovecha ninguna oportunidad para comentar su caso.

“Creía que iba a morir, sentía dolores muy fuertes y el azúcar estaba en un nivel muy alto, hasta dudé que Torres me pudiera aliviar”, dice. “Ahora estoy tan contento que no me canso de recomendar a mis compañeros de la diálisis que consulten a otros doctores antes de permitir la amputación. Recomiendo a todos los que padezcan diabetes que se atiendan a la brevedad posible”.

La piel insensible

El mes pasado se llevó a cabo la Conferencia sobre el Cuidado de los Pies en los Diabéticos, organizada por dos centros médicos: el Providence Saint Joseph y el Providence Diabetic Foot Center. El evento tuvo una duración de tres días y más de 30 doctores hablaron sobre lo último en la prevención de la amputación de pies o piernas en enfermos de diabetes.

“Las infecciones en los pies causadas por la diabetes son la causa principal de las amputaciones”, indica el doctor Gustavo Torres. “La mayoría de los casos se debe a la neuropatía diabética que se manifiesta en un principio con una hipersensibilidad en la planta del pie, con ardor o quemazón agudos. Después de esta etapa viene la falta de sensibilidad en los pies y con ella un riesgo muy alto de contraer infecciones producidas por heridas, úlceras, uñas enterradas o cualquier otro trauma”.

La gangrena se manifiesta por la falta de oxígeno y sangre en los tejidos infectados. “Muchas personas confunden el término gangrena, que es la etapa final de una infección. Ésta se manifiesta con la piel enrojecida o inflamada o con secreción de pus. Si la gangrena no se atiende a tiempo, el tejido morirá y nada podrá hacerse. De ahí la importancia de que los diabéticos hagan todo lo necesario por no llegar a esa condición traumática”.

A quiénes ataca

Los afroamericanos diabéticos han dejado de ser el grupo con el mayor número de amputaciones en este país; ahora los latinos ocupan el primer lugar, continúa Torres.

Precisamente esa incidencia se manifiesta más en los latinos de la segunda generación. “Son los jóvenes que han crecido con la comida rápida de este país, las hamburguesas, las papas fritas, las pizzas y los que han dejado del lado las verduras, los frijoles y los derivados del maíz”, indica el galeno, y agrega que la mayoría de los latinos de esa generación se caracteriza por su sobrepeso, llevar una vida sedentaria y creer erróneamente que comer mucho es sano.

“Su dieta es alta en carbohidratos, lo que los predispone a la diabetes”, explica. “Otro factor importante es el hecho de que el latino no se educa en cuestiones médicas y cree que no necesita ayuda. Ése fue el caso de mi paciente Luis Soto”.

Esa comunidad también enfrenta otro problema, la carencia del seguro médico y la creencia de que el doctor puede delatar al paciente si carece de un estatus legal en este país. Torres indica que esas ideas no son válidas.

Recomendaciones

El profesional señala que si una persona siente algunos síntomas característicos en los diabéticos, debe pedir ayuda y hacerse de inmediato un examen de glucosa en una clínica comunitaria. Aclara que el costo de ese análisis es alrededor de 10 dólares.

“El examen debe hacerse en ayunas y consultar al doctor una vez que se obtienen los resultados”, explica el profesional.

“Si se diagnostica diabetes, el paciente debe iniciar inmediatamente el tratamiento. El control del azúcar va a evitar todas las complicaciones que pueden convertirse en mortales o provocar una amputación en sus piernas”.

El 80% de los pacientes puede tratarse con dieta; sólo el 20% requerirá de medicina o insulina.

Por su parte, la enfermera Mónica Tweddell, también del Providence Saint Joseph, indica que la mayoría de los diabéticos además de perder la sensibilidad de las piernas tampoco percibe los síntomas de un ataque al corazón.

“Sólo la dieta, el ejercicio y mantener un buen nivel de glucosa pospondrán esa pérdida de sensibilidad y los efectos que trae consigo”, dice Tweddell, cuyos pacientes son residentes de zonas de bajos recursos, algunos sin seguro médico y que tampoco siguen un tratamiento adecuado para el control de la diabetes. “Es la responsabilidad del doctor educar al paciente y éste también debe cuidarse, preguntar y tomar clases para evitar todas las complicaciones derivadas de la diabetes no atendida”.

Recuerde que si siente frecuentemente sed, hambre y ganas de orinar, debe hacerse el examen de glucosa a la brevedad posible.

Prevención

Los diabéticos tienen el riesgo latente a la amputación y la mayoría ignora que existen muchos medios para evitarla. La falta de circulación de la sangre y del oxígeno en las piernas produce infecciones e insensibilidad en los pacientes con esta enfermedad. Por eso es tan importante revisar las infecciones, úlceras o heridas, principales causas de la amputación.

Entre las principales medidas de prevención destacan:

• La dieta regulará el nivel de azúcar de los diabéticos y así se pospondrá la pérdida de sensibilidad en las piernas. Reducir los carbohidratos y las grasas.

• Revisiones regulares del nivel de azúcar.

• Tomar medicamentos en el caso que el doctor los haya recomendado.

• Conocimiento y educación sobre la diabetes y sus riesgos.

• Revisión diaria de los pies. Los enfermos que han padecido diabetes por mucho tiempo tienden a perder la sensibilidad en las piernas, por lo que la revisión es esencial para prevenir la amputación.

• El ejercicio es necesario para mejorar su condición física y estimular la circulación sanguínea y de oxígeno en todo el cuerpo.

Cómo revisar los pies

• Palpar la planta del pie, el tobillo y el empeine de los pies.

• Tocar los dedos y abrirlos para verificar que no existe ninguna herida entre ellos.

• Revisar las piernas y las rodillas.

• Cortar las uñas periódicamente; si la persona no lo puede hacer, deberá visitar al podiatra.

• Lavarse los pies a diario.

Luis Soto, de 67 años, estuvo a punto de perder sus dos piernas
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