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El cuidado de los pies en la diabetes

La recomendación general es autoexaminar los pies diariamente, con la ayuda de un espejo. Busque si hay ampollas, callosidades, o zonas enrojecidas o inflamadas.

El paciente diabético debe tener en cuenta que los pies son muy vulnerables a la enfermedad, por lo tanto debe dedicarle algunas atenciones especiales. Si recuerdan lo que les comenté al hablar de complicaciones de la diabetes, es posible que sus pies hayan perdido parte de su sensibilidad (neuropatía diabética).
Un pie sano tiene sensaciones, y una de ellas es el dolor, que nos informa que algo anda mal, que nos hemos lastimado, por ejemplo. Sin embargo, el pie diabético puede no comunicar bien sus sensaciones al cerebro, por lo que el paciente puede tener una piedra en el zapato y no darse cuenta.
La arteriopatía (obstrucción de los vasos sanguíneos) también puede influir en sus pies. La recomendación general es autoexaminar diariamente los pies, con la ayuda de un espejo. Busque si hay ampollas, callosidades, o zonas enrojecidas o inflamadas. Si las hay, debe consultar a su médico tratante. Nunca debe caminar descalzo, aún en su propia casa. Recuerde que puede lastimarse y no sentirlo.
Lo mismo pasa cuando usted se baña, debe poner atención a la temperatura del agua del baño, ya que al no sentir el calor, puede quemarse. Por esta misma razón nunca debe usar bolsas de agua caliente, puede quemarse y no sentirlo. El calzado que use es fundamental, debe ser cómodo, flexible y de taco bajo, para que el pie esté en su posición natural todo el tiempo.
Cuando compre un zapato acostúmbrese a ellos poco a poco, úselos 1 a 2 horas cada vez, y si le son incómodos, no los use más. Se recomienda que el paciente use medias tanto en verano como en invierno (de algodón o hilo en verano, de lana en invierno), ya que el hecho de no usar medias aumenta el riesgo de que el calzado lo lastime. No debe usar medias ajustadas.
Cada noche debe higienizar sus pies, secándolos con una toalla suave, especialmente entre sus dedos. Luego aplíqueles la crema o loción humectante que su médico le haya indicado. Recuerde que una piel seca es más propensa a las lesiones.
En verano debe aplicarse una crema protectora contra el sol, en la parte de arriba de los pies, para evitar quemaduras. Nunca, bajo ninguna circunstancia use callicidas, ni elementos cortantes como tijeras o alikates, consulte al pedicuro. Las uñas deben estar cortas, pero no demasiado. Deben cortarse rectas.
La humedad o la transpiración afectan a los pies, por lo tanto evite la maceración de los pies, no los sumerja en el agua demasiado tiempo, y en verano, si transpiran, use talco. Recuerde que el fumar disminuye el flujo de sangre hacia los pies, aumentando el riesgo.

- Consejos nutricionales: lo aconsejable es comer entre 4 a 6 comidas pequeñas al día, en vez de 2 ó 3 grandes, ya que evita los «picos» de azúcar posteriores a las comidas, entre otras cosas. Les recuerdo que el desayuno es crucial para los diabéticos, después de que su organismo ha estado sin alimentos por muchas horas. Acostúmbrese a leer siempre las etiquetas de los alimentos, y sepa cuánto contienen de azúcares, proteínas y grasas. Elija alimentos bajos en grasas, especialmente saturados.
Los alimentos que contienen fibras son muy buenos, ya que no sólo ayudan a que el azúcar no se eleve tan rápido después de comer, sino que pueden reducir el riesgo de ciertos tipos de cáncer, de colesterol elevado, de hipertensión y obesidad. Para sus recetas de cocina, trate de reemplazar alimentos «peligrosos», por ejemplo, use la clara del huevo, en vez del huevo entero, leche descremada en vez de entera, leche en polvo descremada en vez de crema de leche. Evite las salsas y cremas y acostúmbrese a los alimentos cocinados con caldos.

- Consejo de actividad física: Caminar es un excelente ejercicio, que sólo requiere de un calzado cómodo y ayuda mucho a controlar el azúcar en sangre. Es aconsejable tener un plan diario de caminata, no siendo recomendable hacer ejercicio intenso un día y quedarse quieto los otros seis.
La bicicleta también es buena, y el ritmo será siempre aconsejado por su médico. Recuerde que la actividad física ayuda a bajar el azúcar, por lo que en su plan alimentario debe estar prevista la actividad que usted va a realizar, y el horario en que ejercita. Aparte de la caminata o bicicleta, existen muchas variantes como diversas formas de gimnasia, aerobismo, natación, incluso deportes que le gusten practicar, sobre todo como recreación. Lo ideal es realizar su actividad en compañía, por las dudas tenga una hipoglucemia y que no lo sorprenda solo.
De todos modos recuerde llevar siempre con usted una golosina o un jugo de fruta azucarado para ingerir en caso de percibir síntomas de hipoglucemia. Existen actividades que no son muy aconsejables, es decir aquellas en la que las pérdidas momentáneas del sentido de orientación o el vértigo lo puedan poner en riesgo, como por ejemplo, el buceo, montañismo, el vuelo solitario, etcétera.
Para finalizar, recuerde que también puede tener un plan de ejercicios para realizar en su propia casa, si le es conveniente. Y no olvide que la actividad física no sólo le ayuda a controlar el azúcar, sino también el colesterol y triglicéridos, factores de aterosclerosis. Mejora el trabajo de su corazón, los músculos se oxigenan mejor y genera una sensación de bienestar. Agrandar tamaño de fuenteDisminuir tamaño de fuenteImprimirEnviar a un Amigo esta nota
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