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Como combatir la obesidad infantil ?

La obesidad infantil es una enfermedad y como tal debe tratarse con ayuda de expertos para cambiar los malos hábitos practicados en casa; conozca a continuación todo acerca de este desorden alimenticio y aprenda a abordarlo junto con su hijo

Conforme su hijo crece, los cambios alimenticios desarrollados durante la infancia y adolescencia, son factores que pueden conducir a una obesidad, por eso es importante establecer en los hijos hábitos saludables para evitar enfrentarse a este problema.

La obesidad infantil es una enfermedad y como tal debe tratarse con ayuda de expertos para cambiar los malos hábitos practicados en casa; conozca a continuación todo acerca de este desorden alimenticio y aprenda a abordarlo junto con su hijo.

PIRÁMIDE ALIMENTICIA: LA MEJOR DIETA
Someterse a una dieta estricta termina por estresar, tener mal humor y falta de motivación para seguir con el proyecto de bajar de peso, por eso, la mejor forma de combatir la obesidad es a través de la pirámide alimenticia que incluye todos los alimentos.
Para hacer frente a este desorden alimenticio en los niños, utilice la pirámide de alimentación saludable, compuesta por alimentos ricos en carbohidratos, proteínas, frutas, verduras, cereales integrales, lácteos y legumbres.
El punto más alto de la pirámide representa a los alimentos que deben consumirse en menor cantidad como grasas, azúcares, dulces, refrescos y panes.
Cuando aplique esta dieta equilibrada en sus hijos, cuide que las cantidades o raciones dependan del requerimiento del niño según factores como edad o etapa de crecimiento, talla, sexo y grado de actividad física.

¿CÓMO APLICARLA A SU ALIMENTACIÓN?
De acuerdo con expertos, a continuación se señalan las porciones adecuadas para niños entre 6 a 15 años:

CONSUMO OCASIONAL
• Grasas como mantequilla o aceite vegetal
• Dulces, panes, caramelos, pasteles, refrescos y helados
• Carnes grasas y alimentos enlatados

CONSUMO SEMANAL
• Pescados: 3-4 raciones
• Carnes magras: 3-4 raciones
• Huevos: 3-4 raciones
• Legumbres: 2-4 raciones
• Frutos secos: 3-7 raciones

CONSUMO DIARIO
• Leche, yogur, queso: 2-4 raciones
• Aceite de oliva: 4 a 6 raciones
• Verduras: 2 raciones
• Frutas: 3 raciones
• Pan, cereales integrales
• Arroz, pasta, patatas: 4-6 raciones
• Agua: 6 a 8 vasos

CAUSAS DE LA OBESIDAD INFANTIL
• Errores en la educación familiar. Muchos padres creen que ver a sus hijos “llenitos”, es sinónimo de saludable y cometen el grave error de alimentarlos de más durante la infancia debido a este mito.

• Desconocimiento. En la mayoría de los casos se desconoce con exactitud cuáles son las cantidades de alimentos que se han de presentar a los hijos según su edad, por eso algunos padres ofrecen cantidades exageradas a las que sus hijos son capaces de quemar o asimilar.

• Falta de tiempo o flojera. El mundo de la cocina representa un desafío para quienes apenas tienen tiempo de hacer sus compras. Por desgracia, lo más rápido de preparar son los alimentos poco saludables y engordadores como macarrones con queso, salchichas y comida congelada.

• Compensaciones y premios. En ocasiones no se dedica a los hijos el tiempo necesario y por eso es común que los padres quieran compensarles y premiarles con los alimentos que más les gustan, los cuales casi siempre son poco nutritivos.

• Rasgos diferenciales. Hay niños que comen “con los ojos” y tienen gran sensibilidad hacia los estímulos alimenticios; otros manifiestan una tendencia a determinados sabores, por eso hay que evaluar los hábitos alimenticios de su hijo para conocer cuáles son adecuados y cuáles no, y actuar así sobre el origen del problema.

• Elementos psico-afectivos. Puede suceder que sus hijos trasladen sus problemas y vean en los alimentos la mejor forma de desahogarse; cambiar de casa o colegio, son situaciones que generan ansiedad o temor, y pueden influir en su comportamiento hacia la comida.

• La falta de ejercicio deriva en un menor gasto de energía y, si a esto se suma que se come más de lo debido, el riesgo de obesidad aumenta de forma notable.

• La publicidad y las modas. En los anuncios infantiles se presentan personajes famosos para captar su atención. Mensajes como “cereales que te convertirán en un deportista de elite”, “comer papas fritas es divertido y estarás a la última”, son frecuentes.

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Tanto el padre como la madre son pieza clave en la educación de sus hijos respecto a los hábitos alimenticios, conozca por qué.
• Está demostrado que si la obesidad del niño no se trata a tiempo es probable que la sufra cuando sea adulto, ya que a esa edad, el tratamiento plantea mayores dificultades a nivel fisiológico o de modificación de conductas alimentarias inadecuadas.

• La obesidad es una enfermedad crónica, y como tal, está asociada a la aparición y desarrollo de diversas enfermedades como hipertensión, enfermedades cardiovasculares, diabetes, problemas articulares o depresión, esta secuencia de malestares que pueden presentarse durante la infancia, se acentúa cuando la persona es adulta.

• Un niño o una niña obesa sufre física y psicológicamente su exceso de peso, y esto los puede llegar a afectar más porque la sociedad demanda cada vez cuerpos perfectos, ser competitivos o imitar modelos atléticos y con medidas específicas.

• La obesidad tiene consecuencias negativas sobre la salud física del niño, ya que le puede provocar problemas en sus movimientos, dificultad para respirar y afecciones cutáneas; además la obesidad hace más probable que sufra diabetes, trastornos cardiovasculares, hipertensión y alteración de los niveles de colesterol.

• La obesidad tiene consecuencias sobre la salud emocional del niño o niña; baja autoestima, aislamiento social, discriminación e incluso patrones anormales de la conducta, son efectos de este desorden junto con otros factores a desarrollar como una bulimia o anorexia nerviosa.

• Un niño obeso ve limitadas sus capacidades físicas a la hora de hacer ejercicio; la falta de condición física, insuficiencia para respirar y asma provocada por el exceso de peso, impiden una correcta capacidad física.

• El tratamiento de la obesidad infantil es posible y tiene recompensas, la clave está en la educación, en enseñarle al niño a comer de manera más saludable y animarle a que haga ejercicio físico.

• Es más fácil cambiar conductas negativas en los niños pequeños que cuando ya tienen definida su personalidad y patrón de conducta; los errores alimenticios son más difíciles de cambiar cuando la persona es adulta.

La obesidad infantil es una enfermedad y como tal debe tratarse con ayuda de expertos para cambiar los malos hábitos practicados en casa; conozca a continuación todo acerca de este desorden alimenticio y aprenda a abordarlo junto con su hijo
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