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Adelgazar: cuestión de voluntad

Cada excusa que uno se repite para no ponerse a régimen tiene su antídoto: los argumentos de los expertos para desactivar la excusa y demostrar que no es válida y sus sugerencias para sobreponerse al autosabotaje

El catálogo de pretextos, creencias erróneas y razones dudosas, que empleamos para no quitarnos de encima el exceso de peso es sumamente amplio, pero también son contundentes los argumentos para refutar esos pretextos de forma inapelable. Cada excusa que uno se repite para no ponerse a régimen, dejarlo o seguirlo de modo inadecuado, tiene su antídoto: los argumentos de los expertos para desactivar la excusa y demostrar que no es válida y sus sugerencias para sobreponerse al autosabotaje.
Los psicólogos conocen los "pretextos para no adelgazar" y las claves para desmantelarlas. Ofrecen soluciones y sugerencias para desactivar cada uno de los reparos que nos susurra nuestra voz interior para engañarnos o que repetimos continuamente a modo de justificación. Cuando conozca sus argumentos desactivadores no tendrá más remedio que adelgazar.

El primer paso para desactivar las excusas consiste en darse cuenta de que son pensamientos boicoteadores, cuya función consiste en no permitir que consigamos nuestros objetivos; el segundo radica en decidir que no les permitiremos actuar; después hay que cambiar esos pensamientos distorsionados por otros más realistas, que se correspondan con la realidad.

"No sé por dónde empezar"

Quizá le cueste arrancar, pero eso no significa que no sepa por dónde empezar. A mucha gente le pasa cuando comienza con un nuevo reto. Lo mejor será que trate de concentrarse en alternativas para empezar. Puede pensar en algún amigo que haya hecho dieta y preguntarle que tal le fue, también puede buscar algún médico especializado, o leer algo sobre el tema. Lo mejor es ir sin prisa pero sin pausa, así se asegurará de dar los pasos correctos y tendrá más garantías de conseguir mejor lo que se propones.

“No tengo voluntad, constancia ni disciplina"

Es imposible no tener una cualidad, sino que existen grados. Si no tuviese voluntad ni disciplina no habría sido capaz de hacer tantas cosas que las requieren. Si busca, encontrará muchos ejemplos que refutan la idea de que carece de tal o cual cualidad. Con la dieta, quizá no haga las cosas tal y como la planifica y le cuesten más. Sólo tiene que idear un plan para que le resulte más fácil de cumplir. A lo mejor, se ha puesto metas altas e inalcanzables; 。reevalúelas!. Si piensa de una forma más positiva y realista le será más fácil conseguir lo que se propone, se sentirá más animado y podrá observar los cambios que vaya consiguiendo.

“No consigo motivarme, pese a que lo intento"

Está dando por hecho que estás totalmente motivada o no lo está en absoluto. A lo mejor no está todo lo motivado que le gustaría o no está consiguiendo ver los resultados tan rápido como pensó. Averigüe por qué no aparecen esos resultados. A lo mejor le gustaría comer lo que comen los demás y como no puede, se desmotiva. Piense en lo bien que estará cuando acabe su dieta, aunque en lo inmediato le cueste esfuerzo y sacrificio. Piense en lo mucho que engorda lo que los demás comen o simplemente piense en otra cosa que no tenga nada que ver con la comida, como una escena agradable, para distraerse de la dieta, en lugar centrarse en ella.

"No aguanto hacer ejercicio, ya es demasiado"

La gimnasia no sólo le hace sentir y ser joven y liberar endorfinas, unas sustancias naturales que aumentan tu bienestar, sino que además le facilita el reposo nocturno, le ayuda a remodelar y tonificar el cuerpo, y le permite rebajar grasa de las zonas que le preocupan. La gimnasia regular también ayuda a comunicarse con uno misma y a evadirse de los problemas. Pruebe a entrenar sólo 5 minutos y comprobará que al comenzar lentamente y sin presión, no sólo puede continuar, sino que además 。le apetece! Al ir aumentando el ejercicio poco a poco, sin exigirse demasiado, centrándose en el bienestar que le produce, logrará disfrutarlo y entenderá el ejercicio como diversión y no como obligación.

“Si cambio mi dieta me siento fatal"

Todos los comienzos son duros pero si se lo propone puede cambiar sus costumbres alimenticias y mantener otras nuevas. Descubrirá que ante sí se levanta un nuevo panorama alimentario mucho más rico y variado. A partir de ahora, su consigna debe ser: 。No a las prohibiciones, si a las modulaciones!. Si come para distraerse del tedio, enmascarar tu insatisfacción, eludir alguna culpa, evadir los conflictos o mitigar la tensión, o impulsada por la depresión, ansiedad, soledad, descontento sexual o estrés, intente llegar al nudo de la cuestión, averiguar qué le impulsa a comer y resolver sus dificultades, 。en vez de llevárselas a la boca!.

"No soporto privarme de aquello que me gusta"

No necesita privarse de lo que le gusta; sólo debe controlar el tamaño de la ración. Lo que en realidad le gusta es probar y comprobar la cualidad placentera del bocado que se lleva a la boca, pero a fuerza de repetirlos, los estímulos pierden su cualidad placentera y se vuelven irritativos, perdiendo sus atributos. Un poco de mayonesa no es lo mismo, que un tarro de mayonesa. Abandonar sus alimentos favoritos los vuelve más deseables y hace que se sienta privado de ellos, y corra más peligro de sucumbir al deseo y darse un banquete. Si sigue una dieta que tenga en cuenta sus gustos culinarios y coincida lo más posible con sus costumbres alimenticias, tendrá muchas más posibilidades de perder peso.

"No tengo tiempo, estoy muy ocupado

"Es mucho mejor conseguir hacer la dieta 2 o 3 días a la semana que ninguno. Su tiempo es algo que puede organizar, estableciendo prioridades para conseguir algo, si realmente lo quiere. ソSeguro que todo lo que necesita hacer para bajar peso es una cuestión de tiempo? Cocinar alimentos hervidos o a la plancha requiere menos tiempo que hacer determinados guisos o salsas. Hacer ejercicio no tiene porqué ocuparle tiempo. Disfrutar de un paseo bajándose una o dos paradas antes del autobús o subir y bajar escaleras en vez de utilizar el ascensor, es una forma de contribuir a bajar de peso, y no requiere una reestructuración radical de su agenda diaria.

Si obtiene una negativa de entrada, trate de minimizarla. No le dé tanta importancia, ni critique o eche la culpa a su pareja por no poder satisfacer sus necesidades.
Además de hablar también debe ser un buen oyente. Esto es lo más complicado de conseguir. Usted debe atender las peticiones de su pareja. Si ambos se escuchan con atención, esto mejorará enormemente la relación.
Utilice el lenguaje corporal para poder expresar todos sus sentimientos. También siéntase calmo y relajado, y mírela/o a los ojos cuando le está hablando. Toque a su pareja para recordarle cuanto la/o quiere y para que sienta que lo que está buscando es poder mejorar la relación.
Tenga en cuenta las diferencias que existen entre ambos. Ni uno ni otro tiene que tener razón en todo lo que dice. Cada persona es diferente y piensa distinto. Por eso es muy importante tener en cuenta el punto de vista de su pareja para poder, juntos, llegar a un acuerdo para mejorar la relación.
Por eso negocie. Tiene que estar dispuesto a tener en cuenta los pedidos de su pareja, y considerar diversas alternativas que jamás se le hubieran pasado por la cabeza.
Por último si usted nota que no puede con esto busque ayuda en algún profesional. Los terapeutas son una gran ayuda para “acomodar” sus pensamientos e ideas. Siempre y cuando usted quiera mejorar su relación.

"No funciona conmigo, ya lo he intentado"

Sólo existe un obstáculo: 。usted mismo!. Para superarlo, escriba en una hoja y colóquela en la puerta del frigorífico, lo estupendo y maravilloso que usted es, cuánto se respeta y cómo va a cuidarse tanto en la alimentación, como en el ejercicio físico, el trabajo y su tiempo de ocio para que el régimen funcione. Quizá no tenga éxito porque no es consciente que todos los bocados, hasta el más ínfimo, cuentan, porque subestima la cantidad de comida que ingiere, o bien pasa por alto ingredientes como la mayonesa que pone al sándwich, las cucharadas que se llevas a la boca para probar una comida, o los picoteos entre horas.

Cada excusa que uno se repite para no ponerse a régimen tiene su antídoto: los argumentos de los expertos para desactivar la excusa y demostrar que no es válida y sus sugerencias para sobreponerse al autosabotaje
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