Inicio > Noticias > 2007 > Un drama XXL

Un drama XXL

Aunque aún podemos comprar ropa con tallas numeradas, el sistema comercial americano nos ha colonizado. Para reducir costes, los ingenieros del marketing han minimizado las alternativas donde escoger. Muchas prendas sólo tienen cinco tallas: S, M, L, XL, y XXL

Confundir tamaño con calidad es un error del que saben mucho las mujeres. Tampoco las medidas generosas obligan a un mal resultado. La Fura del Baus es especialista en espectáculos de grandes dimensiones. Éste drama también corresponde a la talla mayor: XXL. No porque sea un gran drama, sino por estar realizado con voluminosos medios.

Del mítico libro de Kafka que inspira el montaje hay poquito. Sólo es un trampolín desde el que saltar. En la historia, un hombre se despierta metamorfoseado en escarabajo. El autor no explicó la metáfora, pero se advierte una eclosión del subconsciente para expresar la angustia de quien entiende su existencia como la de un insecto absurdo.

La Fura convierte esta metamorfosis en el aislamiento de un joven en su dormitorio. Pero da más datos que Kafka. El personaje rechaza la sociedad alienante en que vivimos. Nada despierta motivación en él. Para distinguirse, busca una fórmula aún más anuladora: la autodestrucción. A este fundamento dramático se suman la incomprensión y angustia familiar; su sustitución afectiva por un amigo; la desaprobación paterna sin dar una directriz orientadora; hasta que se consuma una degradación y abandono total de sí mismo y sus parientes. El texto está construido de manera sintética, y se traduce en una interpretación esquemática. Se da prioridad a los elementos escénicos.

El personaje se aísla en un gran cubo de cristal. Una pantalla móvil apoya los hechos con proyecciones. El juego de iluminación también busca la magnificación. El drama no se alcanza por la profundidad, sino por la suma de elementos. Resulta paradójico el final, tras culpar constantemente al sistema. La madre mata a su hijo en una bella y tremenda escena. Entonces la familia sale “hacia la luz y hacia la vida”, como en el verso de Machado, e incluso el padre se permite pisar el símbolo kafkiano del escarabajo. Pero si el perro que tenía rabia no era el muchacho, sino el sistema.
Aunque aún podemos comprar ropa con tallas numeradas, el sistema comercial americano nos ha colonizado. Para reducir costes, los ingenieros del marketing han minimizado las alternativas donde escoger. Muchas prendas sólo tienen cinco tallas: S, M, L, XL, y XXL
Evaluación actual: 0 (0 votos)
Nota vista: 4356 veces