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Segun un estudio, los trabajadores obesos cuestan más

Los trabajadores obesos cuestan más a sus empleadores, presentan más demandas de compensación por accidentes laborales y se convierten en discapacitados con mayor frecuencia, según revelaron dos informes recientes.

Los investigadores, que publicaron los resultados en Archives of Internal Medicine, dijeron que los empleadores deberían evaluar no sólo la opción de ofrecer consejos sobre prácticas de trabajo seguras, sino además sobre alimentación y ejercicio saludables.

Una persona es considerada técnicamente obesa si posee un índice de masa corporal (IMC) de 30 o más. El IMC se calcula dividiendo el peso en kilogramos por la altura en metros al cuadrado.

Por ejemplo, una persona de 165 centímetros de altura es obesa si pesa 82 kilogramos y posee obesidad mórbida, un IMC de 40, si pesa 109 kilogramos.
La obesidad produce un aumento del riesgo de desarrollar cáncer, enfermedad cardíaca y diabetes.

El equipo del doctor Truls Ostbye, del Centro Médico de la Duke University en Carolina del Norte, estudió a 11.728 empleados de salud y universidades que completaron al menos un cuestionario sobre evaluación del riesgo clínico entre 1997 y 2004.

En un promedio de tres años de seguimiento, los trabajadores con IMC más altos tendieron a presentar mayor cantidad de pedidos de compensación.
Las personas con IMC de 40 o más tuvieron una tasa dos veces superior de reclamos, especialmente relacionados con lesiones en la espalda, la cintura, los brazos, el cuello, los hombros, las rodillas, los pies o la cadera, que las personas dentro del peso recomendado.

"La cantidad de días laborales perdidos fue casi 13 veces mayor; los costos de los reclamos médicos, siete veces superiores y los pedidos de indemnización fueron 11 veces más altos entre los empleados más pesados, comparados con aquellos dentro del peso recomendado", señaló el equipo de Ostbye.

Para el segundo estudio, el doctor Soham Al Snih de la University of Texas y sus colegas analizaron a 12.725 adultos de 65 años o más.

Ninguno era discapacitado al comienzo del estudio, que se inició en 1982 y terminó en 1993.

Los expertos consultaron a los voluntarios cada año sobre las condiciones demográficas, psicosociales y de salud y midieron su presión arterial, altura, peso y función física.

En los 11 años del estudio, 3.570 voluntarios se volvieron discapacitados y 2.019 murieron.

"Los sujetos con un IMC menor de 18,5 (peso por debajo del nivel normal) o de 30 o más (obesos) fueron mucho más propensos a experimentar discapacidad durante el período de seguimiento", escribió el equipo de Al Snih.

Sin embargo, tener sobrepeso no causó problemas de salud. Las personas con IMC de 25 a 30, es decir de 68 a 82 kilogramos para alguien de 165 centímetros, vivieron más que aquellas que pesaban menos.

"La expectativa de vida libre de discapacidad es mejor entre los sujetos con un IMC de 25 a menos de 30", señalaron los investigadores.

Otros estudios han hallado que los adultos mayores con sobrepeso y peso normal tendrían un menor riesgo inmediato de muerte.
Los trabajadores obesos cuestan más a sus empleadores, presentan más demandas de compensación por accidentes laborales y se convierten en discapacitados con mayor frecuencia, según revelaron dos informes recientes.
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