Inicio > Noticias > 2007 > Se desdibuja iniciativa contra comida chatarra

Se desdibuja iniciativa contra comida chatarra

Hoy la obesidad, el sobrepeso y la anemia se deben en muy buena parte a los malos hábitos de consumo, a la llamada comida chatarra, que se impone entre la población gracias a una machacona y engañosa publicidad en los medios masivos y a una vasta red de comercialización que llega hasta el más apartado sitio del país

Comida Chatarra 
por: Ivan Restrepo

He aquí un artículo revelador del maestro Restrepo (publicado en La Jornada) en cuanto a esas visibles alianzas entre los factores reales y formales del poder. Es un tema que eventualmente se minimiza. En este texto se da cuenta de algunos ejemplos de cómo se organizan, cómo se tejen ciertas alianzas hasta, en efecto, retomar el dicho de que “favor con favor se paga”.


Según estudios de las principales instituciones de salud de México, la obesidad y el sobrepeso se han convertido en un grave problema nacional. Por su causa, se agravan enfermedades como la hipertensión, los padecimientos coronarios y la diabetes. Vivimos así en el absurdo: a las enfermedades típicas de la pobreza, como la desnutrición y los males gastrointestinales, se agregan aquellas de sociedades prósperas, pero mal alimentadas. Hoy la obesidad, el sobrepeso y la anemia se deben en muy buena parte a los malos hábitos de consumo, a la llamada comida chatarra, que se impone entre la población gracias a una machacona y engañosa publicidad en los medios masivos y a una vasta red de comercialización que llega hasta el más apartado sitio del país.

Las influyentes empresas que elaboran y comercializan productos que hacen daño funcionan con entera libertad, pues ni el gobierno federal ni el Poder Legislativo se han ocupado de reglamentar su manera de actuar, pese a que afectan la salud. Resulta paradójico que México dedique sumas considerables a reducir la desnutrición y las enfermedades y, por la otra, se aliente el desarrollo de ciertos procesos productivos y de comercialización que resultan nocivos.

Por eso fue vista como necesaria la iniciativa que el legislador Samuel Aguilar, militante del PRI, presentó el año pasado a la Cámara de Diputados a fin de obligar a los fabricantes de comida chatarra y bebidas alcohólicas a colocar mensajes en dichos productos que adviertan a los consumidores los peligros que corren al consumirlos, además de reglamentar su publicidad en los medios. Se trata de medidas que se quedan cortas si se comparan con las vigentes en Europa y Estados Unidos para proteger la salud pública, en especial la de los niños y jóvenes, objetos preferenciales de las campañas de venta de los fabricantes de la mala comida chatarra.

Al comentar esta iniciativa el 15 de enero pasado, advertimos del peligro que había de que los poderosos intereses de las empresas nacionales y extranjeras que elaboran comida chatarra, refrescos de cola y bebidas alcohólicas buscaran dejarla sin efecto, reduciendo su alcance. Así está ocurriendo.

El influyente grupo Con México -integrado la cúpula empresarial chatarra (Bimbo, Coca-Cola, Jugos del Valle, Sabritas, Kellogg's, entre otros)- presionó de tal forma a los legisladores de Acción Nacional y del PRI que la iniciativa original quedó desdibujada. La senadora panista y empresaria guanajuatense Adriana Rodríguez, quien preside la Comisión de Economía, dejó en claro que, más que la salud de la población, a su partido le interesa salvaguardar las ganancias de las empresas. Máxime si quienes integran el grupo Con México se distinguieron en la pasada contienda electoral por apoyar la campaña del licenciado Felipe Calderón. Favor con favor se paga.

Otro que recibe pago por sus apoyos es el ex dueño del Banco Nacional de México, Roberto Hernández. Ocho días antes de terminar su sexenio, el señor Fox le aprobó en lo oscurito dos proyectos turísticos en los límites de una de las reservas naturales más importantes de México y de las más conocidas en el mundo por su riqueza biológica y ecológica, así como por los servicios ambientales que presta en una amplia región de Jalisco: la de Chamela-Cuixmala.

Se trata de los proyectos La Tambora y La Huerta, de 681 y 256 hectáreas, respectivamente. En esas superficies se construirían hoteles, un campo de golf, residencias para personas de altos ingresos, una marina para 161 yates, una "hacienda", caballerizas y demás servicios propios de un "desarrollo" turístico de primer mundo, que causarían severas afectaciones a la reserva de la biosfera Chamela-Cuixmala, como advierten investigadores de las universidades Nacional Autónoma de México y de Guadalajara, al igual que otras reconocidas instituciones.

Aunque el licenciado Calderón repite con frecuencia que su gobierno y su partido (en alianza con el PRI, el Verde y el partido de la señora Gordillo) buscan servir a México, sus acciones muestran que el sexenio se le irá en pagar a los poderosos los apoyos que le dieron en la pasada contienda electoral. Gobierna para ellos.

Hoy la obesidad, el sobrepeso y la anemia se deben en muy buena parte a los malos hábitos de consumo, a la llamada comida chatarra, que se impone entre la población gracias a una machacona y engañosa publicidad en los medios masivos y a una vasta red de comercialización que llega hasta el más apartado sitio del país
Evaluación actual: 0 (0 votos)
Nota vista: 6479 veces