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Estos son los diez hábitos que más preocupan a los colombianos

El sobrepeso, la inactividad física y la falta de sueño y descanso fueron los más señalados en la encuesta Monitor-Yanhaas

Hace diez años la firma encuestadora Yanhaas puso en marcha un estudio con el propósito de explorar el estilo de vida de los consumidores colombianos. Y si bien la idea es recavar información para la construcción de perfiles (qué compran, qué les gusta, qué promociones prefieren), uno de sus apartados ofrece datos interesantes sobre salud.


Helga Mora, directora de proyectos de Monitor (encuesta que ya va en su quinta versión), explica que en esta ocasión fueron entrevistadas 1.300 personas (de 17 años en adelante) de todas las regiones del país, a las que se les preguntó por dolencias, problemas de salud sufridos en el último año y el grado de satisfacción por los servicios que reciben. También midió las diez preocupaciones principales sobre el tema:

1. No hacer ejercicio
Un sedentario está propenso a sufrir de hipertensión y dificultades para metabolizar bien los alimentos; como el cuerpo no encuentra en qué gastar, de manera adecuada, la energía que consume, sube de peso. Un adulto sano debe practicar 35 minutos de actividad física aeróbica al día, al menos cinco veces a la semana. Si no está haciendo ejercicio debe consultar con el médico antes de empezar cualquier rutina.


2. No mantener un peso adecuado
Está demostrado que una persona con sobrepeso vive menos que los demás, pues está predispuesta a sufrir, entre otros males, hipertensión, diabetes, síndrome metabólico (la suma de diabetes, hipertensión y obesidad), arterioesclerosis y riesgo de infarto cardíaco o derrames cerebrales.

Distintos estudios han encontrado que el exceso de kilos se asocia con mortalidad y enfermedad prolongada con incapacidad constante.


Una forma de saber si se tiene el peso ideal es calculando el Índice de Masa Corporal.


Por ejemplo: si un individuo mide 1,60 m de estatura y pesa 70 kg, debe calcular el IMC así: su peso (70) dividido por su estatura en metros al cuadrado: 1,60 por 1,60 = 2,56. El resultado de 70 / 2,56 es un IMC de 27,34.


Se considera normal hasta 25. Lo demás es sobrepeso u obesidad.


3. No dormir lo suficiente
Durante el sueño la estructura corporal descansa. En ese espacio el cerebro reorganiza la información que recibe durante el día, lo que en parte explica el hecho de que soñemos cuando dormimos. La necesidad de sueño varía de acuerdo con la edad. Aunque se estima que un adulto necesita alrededor de 8 horas de sueño (los niños pueden requerir más y los mayores de 60 un poco menos), lo fundamental es que al despertar la persona no se sienta cansada y tenga ánimos para emprender el día. Si eso no sucede es necesario consultar, buscar las causas (físicas o psicológicas) para tratarlas.


4. No visitar al médico con regularidad
Consultar periódicamente con un médico general, internista o familiar es vital para mantener la salud. Se trata de un hábito sano que debe adoptarse a cualquier edad. El profesional y el paciente deben acordar la frecuencia de esas visitas y definir si se necesitan o no exámenes complementarios. La base de un buen sistema de salud es la prevención.


5. El humo del cigarrillo de otras personas
Recientemente, el Servicio Nacional de Salud Pública de Estados Unidos concluyó, soportado en el análisis de muchos estudios sobre el tema, que las personas tienen razones de peso para preocuparse cuando les fuman al lado. De acuerdo con esa institución, el llamado humo de segunda mano puede afectar la salud de los fumadores pasivos casi tan negativamente como la de los fumadores.


6. No descansar lo suficiente
Toda persona debe guardar un equilibrio entre el tiempo que dedica a trabajar o estudiar y el que destina para relajarse y divertirse. Hay quienes no entienden que todos los seres tienen limitaciones físicas y psíquicas, y que privarse de pausas necesarias puede conllevar, o acelerar, la aparición de enfermedades.


7. No consumir alimentos que faciliten la digestión (fibra)
Toda persona tiene que aprender a alimentarse de manera balanceada. Una buena dieta no solo es rica en proteínas y alimentos que aportan energía, también incluye cantidades apropiadas de frutas y verduras. La fibra es fundamental para el adecuado funcionamiento del tracto digestivo, previene el estreñimiento y las enfermedades asociadas con el mismo.


8. Que la familia no coma en forma saludable
Los buenos hábitos alimenticios se adquieren en casa, desde la niñez. Es claro que una dieta desbalanceada expone a las personas a desarrollar problemas de salud que afectan a toda la familia. Esta es una preocupación creciente de muchos padres que andan en busca de alimentos más sanos (es decir ricos en vitaminas, en fibra, en antioxidantes y bajos en grasa).


9. No asistir al odontólogo con regularidad
Las malas técnicas de higiene oral, y el descuido, pueden generar enfermedades que no solo destruyen la dentadura sino que exponen a las personas a padecer enfermedades más graves. Estudios recientes han mostrado que las bacterias que se alojan en la boca, como consecuencia de la enfermedad periodontal (gingivitis), también pueden afectar las arterias del corazón.


10. Consumir alimentos altos en grasa
Las comidas con alto contenido graso aumentan los niveles de colesterol y triglicéridos del organismo, y elevan el riesgo de padecer arterioesclerosis, infartos cardiacos y accidentes cerebrovasculares. La recomendación de los nutricionistas es privilegiar las grasas vegetales por encima de las animales.


Los achaques más frecuentes

La mayoría de los jóvenes son ajenos a los males de salud. Según Monitor, el 76 por ciento de los encuestados entre los 17 y los 24 años, y el 71 por ciento de los ubicados en el rango de 25 a 39 años, aseguran no sufrir enfermedades.

Esta realidad solo abarca al 55 por ciento de quienes están entre los 40 y los 54 años y al 43 por ciento de los que tienen 55 años o más. Es curioso que el 14 por ciento de los jóvenes entre 17 y 24 años ya se quejan de gastritis y el 9 por ciento de migraña. El dolor de cabeza es un problema mucho más frecuente entre los adultos de 25 a 39 años, el 44 por ciento de los cuales se quejan de sufrirlo con frecuencia, al igual que la mitad de las personas entre los 40 y 54 años.

¿Qué son?
La gastritis es inflamación del revestimiento del estómago. Fumar, beber en exceso, comer alimentos picantes o sufrir infecciones por bacterias, pueden causarla.
La migraña es un trastastorno que se caracteriza por ataques recurrentes de dolor de cabeza, unilaterales, pulsátiles y que suelen acompañarse de náuseas y malestar.
"Las personas tienen razones de peso para alarmarse cuando les fuman al lado. El humo de segunda mano puede afectar su salud casi tanto como la de los fumadores activos".


El sobrepeso, la inactividad física y la falta de sueño y descanso fueron los más señalados en la encuesta Monitor-Yanhaas
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