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Como nueve huevos fritos

La petición de Sanidad de que se retire la publicidad de una hamburguesa gigante genera una oleada de reacciones

Las equivalencias lo dicen todo: una hamburguesa de talla grande proporciona tantas calorías como nueve huevos fritos o nueve platos de macarrones con tomate. Ésta es la razón que ha impulsado al Ministerio de Sanidad a solicitar a Burger King la retirada de la campaña publicitaria de las hamburguesas «XXL», que aportan 971 calorías y 25 gramos de grasas saturadas por unidad. Esta petición suscitó ayer una catarata de reacciones de origen diverso. La compañía replicó apelando a los gustos de los consumidores.

La exigencia de Sanidad se basa en que la citada hamburguesa, con sus casi 1.000 calorías repartidas en varias rebanadas de pan y más de 300 gramos de carne, contraviene los acuerdos de la estrategia NAOS de prevención de la obesidad. Según la ministra, Elena Salgado, la compañía ha incurrido en un «flagrante incumplimiento» de los mencionados acuerdos. «El Ministerio no dice qué tipo de comida es buena, mala o regular», enfatizó la Ministra, quien, ante la respuesta obtenida de Burger, manifestó que no espera «ninguna otra» contestación que el cese de la campaña comercial.

La Agencia de Seguridad Alimentaria (AESA) ha pedido a Burger King desde el pasado 8 de noviembre que ponga fin a la citada campaña, alegando que «incumple» los compromisos de no incentivar el consumo de raciones gigantes adquiridos con la AESA por parte de la Federación Española de Hostelería y Restauración y la Asociación Empresarial de Cadenas de Restauración Moderna.

Según los análisis realizados por el Centro de Alimentación de la AESA, una hamburguesa Burguer King de la gama XXL tiene un peso neto de 328,9 gramos y aporta 971 calorías, casi el 50 por ciento de las necesidades calóricas diarias de un adolescente. Siguiendo un modelo importado de Estados Unidos, las hamburguesas XXL contienen un 19,7 por ciento de grasas. De ellas, un 38,7 por ciento son saturadas, lo que equivale a 25 gramos, cuando la cantidad recomendada no debe superar el 10 por ciento, y en personas obesas o con problemas cardiovasculares, un 7 por ciento. Entre tanto, el aporte de grasas hidrogenadas o «trans» -causantes del colesterol- es de 1,31 gramos, informa Sanidad.

La críticas fueron respondidas por la cadena de comida rápida, que precisó que, «por encima de todo, están los gustos de sus clientes».

El debate se ha extendido a otros sectores. Expertos en nutrición y obesidad se manifestaron contrarios a la comercialización de raciones tan grandes. El presidente de la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO), Basilio Moreno, calificó de «exageración» el contenido calórico de estos menús, puesto que «no es una ración habitual que come una persona». En la misma línea, el presidente de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición, Carlos Diéguez, mostró su preocupación porque estas campañas publicitarias van dirigidas a un sector de la población «muy vulnerable» -los adolescentes- y pueden contribuir a aumentar la ingesta de calorías en un grupo ya bastante afectado por la obesidad.

En Asturias, Serafina Fernández, profesora titular de Fisiología de la Universidad de Oviedo, destacó la elevada presencia en estas hamburguesas de isómeros trans, correspondiente a grasas hidrogenadas que se comportan como saturadas. Según esta experta, existen isómeros trans en muchos alimentos prefabricados (bollería, precocinados...), alimentos de consumo habitual en la población infantil y juvenil, «por lo que se debería limitar su consumo».

A Serafina Fernández no la convence el argumento de Burguer King de que los gustos e intereses de los clientes «priman por encima de todo». La profesora de Fisiología explica que una de las características de las grasas es que «hacen más apetitosos y más sabrosos» los preparados en los que están presentes, por lo que «inducen a consumir más, son psicoestimulantes del apetito». El recelo de Serafina Fernández se basa en que en los niños y adolescentes predominan «criterios que están más relacionados con el "me gusta o no me gusta"».
Cese de la comercialización
La Federación de Consumidores en Acción (FACUA) reclamó medidas que vayan más allá y que no sólo se retire la publicidad, sino que dejen de comercializarse las XXL de Burger King y también las de McDonald's. Esta asociación entiende que para cumplir su compromiso con el Gobierno deberían dejar de comercializar estos productos, puesto que «si los venden, es obvio que los están incentivando». Otros colectivos de consumidores como CECU, OCU y CEACCU también apoyaron la petición de Sanidad y demandaron una regulación «estricta» en esta materia.

Sin embargo, a Burger King no parecen haberle hecho demasiada mella las críticas. Prefiere mirar a sus clientes. La compañía señaló que «trabaja para reducir los riesgos de las enfermedades generadas por una dieta inadecuada y para promover una alimentación equilibrada», pero que su filosofía se basa en que «los gustos de los clientes priman por encima de todo».
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