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Las mujeres chinas se desviven por mantener la línea

Las mujeres aspiran por naturaleza a ser más hermosas. Las chinas no son una excepción, y el interés que muestran por su imagen crece al mismo ritmo al que se eleva su nivel de vida. Como la mayoría de ellas considera que un cuerpo sano y esbelto es más bello y atractivo, la moda de mantener la línea también está imponiéndose entre las mujeres de nuestro país

Liu Lin vive en la ciudad de Chongqing. Hace tres meses dio a luz un bebé y notó que estaba bastante más llenita que antes de quedar encinta. Entonces decidió aprovechar los tres meses de baja por maternidad que le quedaban para perder peso y se inscribió en un gimnasio femenino.

«Acabo de tener un niño y dentro de unos meses debo volver al trabajo. Lo que quiero ahora es mejorar mi figura y presentarme ante mis compañeros con una imagen perfecta. Si lo logro, me sentiré más animada y más segura de mí misma; creo que así me resultará más fácil readaptarme al ambiente del trabajo.»

Liu Lin va regularmente al gimnasio a hacer calistenia, un ejercicio físico que desde hace casi diez años goza de gran popularidad entre las mujeres chinas. La calistenia se practica no solo en los gimnasios, sino también en los hogares, imitando los movimientos de las instructoras que aparecen en programas televisivos y siguiendo sus indicaciones.

En contraste con la calistenia, el yoga ?la ancestral disciplina originaria de la India?ha tardado más en introducirse en nuestro país. En un club de yoga de la ciudad de Shenzhen, los practicantes mantienen cada postura hasta el límite y al mismo tiempo respiran profundamente dos o tres veces. Se calcula que en la ejecución de una serie completa de ejercicios yóguicos se queman las mismas calorías que las que se consumen en un partido de tenis. Este es el fundamento científico de la idoneidad del yoga para rebajar peso. Chen Junhong, una chica de 20 años que hace yoga en este club, tiene una figura pequeña, delgada y perfectamente proporcionada. Según ella, su figura actual es fruto de la práctica de este antiquísimo ejercicio.

«Esta forma de guardar la línea me va muy bien. La verdad es que antes estaba un poco gordita. Pero cuando comencé a hacer yoga, adelgacé y durante un año mi peso se ha mantenido estabilizado. Por eso estoy convencida de que la práctica del yoga es eficaz, siempre que se haga con constancia.»

El auge de este tipo de ejercicios entre las mujeres ha favorecido la proliferación de clubes de yoga en las grandes ciudades de nuestro país. Uno de ellos se llama Canto Budista. Abierto hace seis meses en el este de Beijing, en la actualidad cuenta ya con más de doscientos socios. Según Cheng Chun, asesor del club, en la capital china hay ahora casi un centenar de clubes de yoga.

«El yoga es diferente de los demás métodos para adelgazar. Mediante el estiramiento de los músculos y los ligamentos que se produce al realizar las posturas, el cuerpo es capaz de equilibrar su sistema endocrino. De este modo, el practicante consigue una figura bien formada, es decir, ni flaca ni obesa.»

Otro de los métodos para adelgazar que están en boga es el basado en las teorías de la medicina tradicional china. Combinado los masajes y el tratamiento dietético, se estimula el metabolismo y se reajusta la proporción de la grasa, lo que contribuye a mejorar la línea.

Al entrar en el club de spa (¿el balneario / la sauna? ) Belleza Natural de Shanghai, uno se sumerge en la fragancia de las plantas y el agradable murmullo del agua. Una esbelta muchacha llamada Li Wenhua dijo que hace un año comenzó a preocuparse seriamente por su figura.

«Después de caminar un poco, enseguida me sentía cansada. Ahora peso unos 55 kilos y me siento llena de energía. Me recomiendan alimentos ricos en fibra, como algunos tipos de verdura y fruta que además mejoran el metabolismo. También me untan el cuerpo con una esencia vegetal y me hacen un masaje de 45 minutos. Lo cierto es que estoy muy contenta con los resultados.»

La señorita Li lleva un año siguiendo este método para mantener la línea. Al principio iba al club cada tres días, pero ahora solo va una vez a la semana.

Como es lógico, para seguir todos estos métodos de adelgazamiento hay que pagar cantidades que van desde unas decenas hasta miles de yuanes por sesión. Pero eso no supone obstáculo alguno para las mujeres que están dispuestas a «comprar belleza».

«En general, el nivel de vida del pueblo chino se ha elevado. Ahora podemos disfrutar de todo tipo de bienes materiales, pero lo más importante sigue siendo la salud. Por eso mucha gente cree que invertir en la salud y la belleza es algo que merece la pena.»

Esto es lo que opina He Xiuhong, propietaria de un lujoso gimnasio de la provincia de Zhejiang, quien no puede ocultar su confianza en el potencial de este mercado.

Pero también hay mujeres que, en lugar de pagar la cuota de un club o de un gimnasio, prefieren conseguir idénticos resultados reajustando su estilo de vida. Los principios de su método son muy sencillos: realizar ejercicios adecuados, dormir lo suficiente y seguir una dieta equilibrada. Estas mujeres, por ejemplo, reducen al mínimo su consumo de carne y de alimentos ricos en azúcares y grasas, y aumentan el de pescado, marisco, fruta y verdura. Si ustedes son capaces de adoptar estas costumbres, seguro que con el tiempo lucirán una figura perfecta

Las mujeres aspiran por naturaleza a ser más hermosas. Las chinas no son una excepción, y el interés que muestran por su imagen crece al mismo ritmo al que se eleva su nivel de vida. Como la mayoría de ellas considera que un cuerpo sano y esbelto es más bello y atractivo, la moda de mantener la línea también está imponiéndose entre las mujeres de nuestro país
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