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La propaganda engañosa y la salud

No se deje engañar y antes de decidirse a adquirir algún producto para aliviar o mejorar la salud, consulte con un profesional de la salud, que es el único capacitado y autorizado legalmente para indicar tratamientos y medicamentos

Cuando vemos televisión, escuchamos radio, o utilizamos cualquier otro medio de comunicación, solemos encontrarnos con algún desconocido personaje que nos cuenta como bajo de peso sin dejar de comer, como dejó de fumar por arte de magia, como desarrollo músculos sin ningún esfuerzo, etc. En todos los casos esto va asociado a la venta de un “milagroso” producto descubierto en algún país asiático, o por un ignoto Profesor de una importante Universidad de un siempre lejano estado.

Ahora bien, ¿es posible que la industria farmacéutica que invierte cientos de millones de dólares en investigación y desarrollo no “descubra” estos productos o adquiera la patente dejando la oportunidad de facturar cifras varias veces millonarias?

La lógica indica que esto es irreal y que lo que muestra la propaganda es un fraude, realizado a la vista de todos y que por la omisión de un estado permisivo que no controla que se vendan “remedios” como si fueran prendas de vestir, y que no educa a los consumidores, cientos de conciudadanos son engañados en su buena fe, perjudicados en sus intereses económicos, poniendo además en riesgo la salud.

En un país que ha sufrido una tragedia cultural, donde muchos parecen estar convencidos que las personas valen por lo que aparentan y no por lo que son, y donde se privilegia la imagen y la estética, muchos semejantes, buscan soluciones mágicas, para perder peso y mejorar su apariencia física.

Y es allí donde se apela a estas “soluciones”, que normalmente traen mas complicaciones y angustias, o lo que es peor alguna afectación a la salud, por ingerir productos sin el debido control del médico.

Una situación aún mas grave, se produce cuando la salud empieza a deteriorarse, y especialmente en el caso de enfermedades que todavía no tienen cura, y los “charlatanes entran en acción” vendiendo esperanzas falsas. Debido a todo esto importantes cantidades de dinero de los consumidores se malgastan en tratamientos y productos inútiles, que se ponen a la venta fraudulentamente.

Y mientras se esperan los resultados que nunca llegarán, algunas personas con serios problemas de salud desperdician el tiempo que podrían dedicar a seguir un tratamiento adecuado, y lo que es mucho peor: utilizando productos que pueden agravar el mal u originar otro padecimiento.

Por ello no se deje engañar y antes de decidirse a adquirir algún producto para aliviar o mejorar la salud, consulte con un profesional de la salud, que es el único capacitado y autorizado legalmente para indicar tratamientos y medicamentos.

Y recuerde que la afirmación de que una persona puede comer todo lo que quiera y a la vez perder peso sin el menor esfuerzo es totalmente falsa; para reducir el peso corporal es necesario disminuir el consumo de calorías o aumentar el ejercicio físico.

No existen productos que tonifiquen los músculos sin esfuerzo o logren aumentar la consistencia muscular sin la ayuda de ejercicios.
Aunque algunos productos son promovidos como “completamente naturales”, eso no garantiza su efectividad para mejorar la salud.
Desconfíe de las empresas que le “garantizan la devolución de su dinero”, no olvide que es muy probable que los responsables de este tipo de organizaciones nunca estén presentes para responder a una demanda.
Antes de decidirse a tomar cualquier suplemento dietético o producto para adelgazar, consulte a su médico.
Tenga en cuenta que los argumentos utilizados por los charlatanes para engañar a los consumidores son muchos y, en la mayoría de los casos, muy convincentes. Con el fin de orientarlo, a continuación presentamos algunos de los casos más frecuentes:

El producto se anuncia como una rápida y efectiva cura para un gran número de enfermedades.

El vendedor hace uso de palabras como: “descubrimiento científico”, “cura milagrosa”, “producto exclusivo”, “ingrediente secreto” o “remedio antiguo”.

En la publicidad han sido incluidos testimonios no documentados y se asegura que el producto ha dado magníficos resultados.

Utilizando diferentes argumentos, el vendedor afirma que científicos, investigadores, médicos y autoridades del gobierno han conspirado para suprimir la venta del producto.

Como las anteriores, muchas pueden ser las tácticas empleadas. No se deje engañar, si necesita información sobre alguna dolencia o medicamento en especial, póngase en contacto con su médico de confianza o concurra al hospital o al dispensario del barrio. Nadie mejor que ellos para orientarlo, y no lo olvide: Que no lo engañen!!!

No se deje engañar y antes de decidirse a adquirir algún producto para aliviar o mejorar la salud, consulte con un profesional de la salud, que es el único capacitado y autorizado legalmente para indicar tratamientos y medicamentos
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