Inicio > Noticias > 2005 > La pinta es lo de menos

La pinta es lo de menos

Los estereotipos de la delgadez se van modificando

Se asegura que retornarán las polleras. No sólo hay que ser la mujer del César sino también parecerlo, dirán muchos. Pero las corporaciones de la moda podrían imponer también que los hombres luzcan faldas y, de ese modo, volveríamos a andar por las calles sin diferenciarnos demasiado (¡qué posición antigua, por favor!).

Tratemos la cuestión con algo de humor, que es como el limpiaparabrisas: no detiene la lluvia, pero permite avanzar. Lo cierto es que ahora las entraditas en carnes tendrán la posibilidad de acceder a talles vedados en esta época anoréxica. Hasta en algunas alegorías las rollizas suelen sufrir marginaciones: “hacer la vista gorda” o “hay que esquivar el bulto” se indica para ocultar algo puntual. La cuestión de la delgadez es una cosa seria. En la década del 50, la mayoría de nuestras divas no tenían esa figurita como hoy ofrece una Julieta Prandi, que no es estrella ni lo será, pero sirve de referente.

De las foráneas, recuérdese a Marilyn Monroe, que aparecía en el cine con rollitos que no le disminuían ni un ápice su presencia ganadora. Era otra visión estética, claro. Hoy en Argentina tenemos a la politizada Moria y a la inefable “Su” peleando -y perdiendo- con la balanza y con el paso de los años. Las chicas ya no están para deslizarse en patines sobre hielo, pero no desentonarían meneándose con un ritmo caribeño. Se dice que el gran amor de Sandro no fue precisamente una sirena sino la Serra Lima, que cedió ese “ángel” cuando decidió ingresar a las dietas. Igual le pasó a Lilita Carrió: ¿no era más llamativa aquella que llevaba ese crucifijo enorme, que esta, más producida, con ese bronceado retocado de su veraneo en Punta?

En gustos no hay nada escrito. En los comics seguramente habrá “fans” de Olivia, la novia de Popeye, pero ¿por qué no? de la mujer de Quintín. Y, en cuanto a la elección de pareja, si, como enseñan los especialistas, la pasión sólo dura un par de años, habría que ver si las relaciones fogosas no se estiran un poco más con aquellas que están en la vereda de enfrente (o por lo menos, en la mitad de la calle) de la flacura. Se sospecha que las gorditas tienen un mayor sentido del humor. Y la risa -dicen los científicos- activa los linfocitos T, las células del sistema inmunitario. Por eso, para el hombre común, la depresión y la histeria se dan mucho entre las flacas.

La silueta casi raquítica, como símbolo de belleza universal, causa estragos en la salud de miles de mujeres. Las nuevas generaciones están empezando a comprender que el físico puede ser sensual y atractivo sin portar el look andrógino tan característico de las últimas décadas. Investigadores de la Universidad de Yale llegaron a la conclusión de que el estrés que sufre la mujer por lograr un cuerpo desgrasado le está haciendo aumentar el tejido del abdomen, homologándolo así al de los hombres. Cerca de 500 argentinos tienen pedidos turnos en un hospital de Buenos Aires para someterse a la operación del “by pass” gástrico y así poder tener la silueta de Diego Maradona, quien, gracias a esa intervención quirúrgica, bajó más de 50 kilos. En nuestro país, 55% de la población está excedida de peso y el 27% es obesa, pero, cuidado, hay mucha gente que, por su precariedad económica, sólo puede acceder a los hidratos de carbono para “engañar” al estómago.

No es el punto hacer apología del sobrepeso, que es generador de “asesinos silenciosos”. Pero, entre los gurúes de las dietas, la promoción de alimentos “antichatarra” y las interminables máximas para sacarse kilos de encima, se puede ingresar en la paranoia. De todos modos, la tendencia es que la publicidad apele a lo que parezca real. Plantear el fin de los estereotipos de perfección es la nueva estrategia de la venta de marcas. Hay un nuevo envase. Mujeres con “curvas verdaderas” fueron elegidas para promocionar una línea de productos reafirmantes. En el reciente concurso de rock de nuestro diario, el inconsciente colectivo seguramente dio un adelanto de lo que vendrá: se impuso un tema de los “Redonditos de Ricota”.
El que quiera entender, que entienda.

Los estereotipos de la delgadez se van modificando
Evaluación actual: 0 (0 votos)
Nota vista: 5738 veces