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¿Comer para vivir o vivir para comer?

Si usted tuviera acceso a todo tipo de alimentos ¿qué le gustaría comer?, y la respuesta puede ser repetitiva en cualquier parte del mundo, pues favorece el excesivo consumo de grasas, azúcares y carbohidratos...

En Cuba, el 42 por ciento de la población tiene sobrepeso y alrededor de un 12 es obeso, con mayoría en el sector femenino, según encuesta nacional de factores de riesgo realizada hace cuatro años, informó el Master en Ciencias Jorge Blanco Anestor.

El especialista cubano en Medicina Interna y jefe del Departamento de Nutrición, del Instituto Nacional de Higiene y Nutrición de los Alimentos, define la obesidad como una enfermedad crónica, caracterizada por la acumulación de grasa por encima del 20 por ciento del peso corporal.

"De no prevenirla a tiempo -explicó- tiende a convertirse en una condición médica, responsable de serios problemas de salud que afectan la calidad de vida de quienes la padecen".

Ante esta disyuntiva, surge la interrogante: Si usted tuviera acceso a todo tipo de alimentos ¿qué le gustaría comer?, y la respuesta puede ser repetitiva en cualquier parte del mundo, pues favorece el excesivo consumo de grasas, azúcares y carbohidratos.

Asociada a trastornos cardiovasculares, insuficiencias periféricas, accidentes cerebrovasculares encefálicos, diabetes mellitus, cáncer y a enfermedades invalidantes como la artritis y la gota, la obesidad disminuye la esperanza de vida y constituye un factor de riesgo independiente mayor para las principales causas de muerte.

En Estados Unidos, por ejemplo, alrededor de 240 millones de personas (30 por ciento de su población) son obesas y un 60 se estima sobrepeso.

Considerada una enfermedad de la civilización, su prevención es necesaria para poner fin a los mitos que erróneamente la condicionan como sinónimo de salud y aseguran que, detectada en la infancia, tiende a desaparecer cuando se llega a adulto.

Asociada a la revolución informática y al progresivo desarrollo científico y tecnológico propios de las sociedades modernas, donde las personas gastan menos energía, es imprescindible adecuar conductas, hábitos alimentarios y estilos de vida saludables.

Afecta más al sexo femenino, pues la mujer desde el punto de vista biológico requiere de mayor cantidad de tejido adiposo para un correcto funcionamiento de su organismo.

En general, se estima sobrepeso a la relación de peso en kilogramos dividido por la talla o estatura en metros cuadrados que alcanza un índice de masa corporal que excede los 25 kilogramos por metro cuadrado y el obeso supera los 30 kilogramos por cada metro cuadrado, en lo que influye el contexto cultural y las costumbres de consumo de los alimentos.

El doctor Blanco asegura que se gana una libra cuando se come diariamente tres mil 500 kilocalorías de más, porque una libra es igual a 0,4 kilogramos de grasa corporal, es decir, aproximadamente tres mil 500 kilocalorías.

Para contrarrestar esta ganancia energética -refiere- se recomienda caminar una hora, al menos tres veces en la semana, pues al recorrer una milla se pierden alrededor de 100 kilocalorías.

"El término estrés alimentario o ingestión de alimentos en personas que se apartan de los requerimientos  naturales del organismo con predominio de dietas cargadas de grasas y carbohidratos y deficientes de proteínas - considera- conduce al desequilibrio fisiológico en el sistema digestivo".

Como síntoma alentador, la obesidad no se adquiere en dos días. Es necesario entonces cambiar el mensaje de mejorar la apariencia por el de mejorar la salud, lograr una pérdida moderada y sostenida en el tiempo, de cinco a 10 kilogramos, e identificarse con la definición de peso saludable porque no existe el ideal.

Si usted tuviera acceso a todo tipo de alimentos ¿qué le gustaría comer?, y la respuesta puede ser repetitiva en cualquier parte del mundo, pues favorece el excesivo consumo de grasas, azúcares y carbohidratos...
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