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Los foros de discusion: un arma potente !

En los foros de discusion de Gordos.com, encontraras una comunidad encantadora. Como ejemplo, les mostramos una respuesta de nuestra querida usuaria Ave Fénix...

Querida Amiga, seguramente no soy la más indicada para responderte, pero tu petición de socorro me ha llegado al alma y me parece que necesitas algo concreto a lo que agarrarte. Sólo llevo 15 días en el foro y aquí hay gente muy capacitada, así que te voy a enumerar algunas de las claves que a mí me funcionaron en el pasado y que me van a volver a funcionar en el presente, y después ya me corregirán [email protected] que saben más que yo.

1) Como bien te han indicado, lo primero es la DETERMINACIÓN. Esta vez vas a lograrlo. Olvida todos los intentos frustrados. No hay nada imposible. Tú no tienes menos fuerza de voluntad que otras personas. [email protected] más [email protected] han ido perdiendo los michelines, sin prisa o con prisa, pero sin pausa, y todos ellos han acometido innumerables dietas infructuosas antes de encontrar el camino. Nunca es tarde: 47 es un número perfecto, una edad cojonuda para empezar una nueva vida, a los 48 te sentirás tan satisfecha de tí misma que no habrá quien te aguante, y a los 50 estarás más feliz y más buena que a los 35, lo cual te obligará a posponer indefinidamente la crisis esa que dicen que hay que sufrir a determinadas edades. Autohipnotízate, mentalízate, cuéntate a tí misma qué vas a hacer y por qué.

2) MOTIVACIÓN, o sea, "por qué". A mí no se me ocurre mejor motivación que conseguir sentirte satisfecha contigo misma, con ganas de bailar, de reir, de hacer cosas, de vivir. Creo que éste debe ser el objetivo principal del nuevo estilo de vida; adelgazar es secundario (pero inevitable, qué le vamos a hacer, je, je!) A mí me pasó lo siguiente: hace algunos años, absolutamente desanimada y harta de mí misma, empecé una dieta de 600 calorías y 90 minutos de ejercicio. Al principio tenía más hambre que los pavos de Manolo (ya te digo! Pasé de 5000 calorías a 600 de la noche a la mañana; mis tripas sonaban como el león de la Metro) me montaba sobre la bici estática con cara de culo y me sentía debilucha, pero seguí haciéndolo porque estaba muy cabreada conmigo misma y me merecía un autocastigo ejemplar; por tragaldabas. No sé exactamente cuando se produjo el milagro (antes de un mes, sin duda alguna) ni si tuvo que ver o no con el hecho de que la báscula iba bajando día a día, pero el caso es que mi humor mejoró ostensiblemente, empecé a sentirme llena de energía, a no tener un hambre canina (supongo que disminuyó mi estómago) y a trepar a la bici e incorporar unas pesitas con alegría. Me interesaba mantener ese estado de ánimo para siempre y como, evidentemente, tenía mucho que ver con la alimentación y el ejercicio, decidí sacarme de la cabeza el concepto de "dieta" e introducir el de "estilo de vida" : decidí seguir con mi plan para siempre jamás (Luego matizo ésto, vale?)

3) No te propongas ponerte a dieta, proponte MODIFICAR TU ESTILO DE VIDA. Lo peor de las dietas es que son finitas por definición, cuando terminan retomamos las viejas costumbres, recuperamos lo perdido y algo más y vuelta a empezar. Y además estamos deseando finalizarlas. El nuevo estilo de vida implica FOREVER, pero ello no implica que vayas a pasar hambre y machacarte en el gimnasio forever. Lo harás al principio (¡Dios, qué duro es el comienzo! ) pero cuando llegues a donde debes llegar te darás tus homenajes cuando lo consideres oportuno y rebajarás la dosis de ejercicio hasta donde te convenga.

4) PERSEVERANCIA: si tropiezas, levántate. Perderás muchas o pocas batallas, pero no la guerra, siempre y cuando no te rindas. Habrá momentos en que sientas verdadera hambre; pues come, procurando escoger algo sano y poco calórico. En el peor de los casos (pongamos que te jalas 4 tabletas de chocolate sin venir a cuento) piensa que esas cosas nos pasan a todos, que eres humana, coño! y que has perdido la batalla de hoy, pero no la guerra. No abandones la lucha, no te dejes vencer por el desánimo, no pienses que has "roto" algo, ignora el sentimiento de culpa (inevitable) no pienses que es el final de tu nuevo estilo de vida y prosigue como si tal cosa. Yo estoy teniendo bastantes caídas, pero no no me he vuelto a meter un chuletón con papas entre pecho y espalda desde enero. He decidido prohibirme la carne hasta nueva orden porque me resulta adictiva, me pasa lo que a algunos con el chocolate: si pruebo un pedacito, acabo con la pieza. Ahora me ha dado por la fruta y eso me tiene medio estancada. Pero lograré rebajar mi dosis de fresas a una cantidad razonable. En fín, lo importante es que sigo con el ejercicio y que todavía sigue intacta esa lata de callos a la madrileña que tengo en la cocina. Intentaré con todas mis fuerzas no caer en la tentación pero, si caigo, aquí paz y después gloria, me haré la sueca y seguiré con mi plan (eso sí: se enterará todo el foro, porque una batalla perdida de tal calibre calórico desanima lo suyo)

5) REBAJAR LA INGESTA DE CALORÍAS. Hay quien dice que se puede adelgazar comiendo "normal" Yo no lo creo. DEBES ir al médico para asegurarte de que tu salud no te impide hacer lo que te propones (espero que estés más sana que una pera limonera!) y que te encasquete un papelucho de ésos con un plan de comidas de 600, 1000 o 1500 calorías, o más si es eso lo que te conviene. Cualquier plan de alimentación bajo en calorías y equilibrado es eficaz... siempre que no se abandone antes de tiempo. En el caso de que ya hayas ido al médico y todo esté en orden, no hagas mucho caso del malestar, el cabreo y la debilidad que se experimentan durante los primeros días (a menos que sientas mareos o algo así, o sea, verdaderos síntomas) Es pasajero, una etapa de "ajuste". El cuerpo y la mente protestan porque los tenemos acostumbrados a la buena vida (o sea, a la mala) Curiosamente, sucede algo parecido cuando se deja de fumar. Si sientes que necesitas algo más de lo planificado, escoje algo sano y poco calórico (fresas, clara de huevo cocido) y a seguir p´alante. No olvides que has iniciado un nuevo estilo de vida y no una de esas dietas que empezamos cada lunes y dejamos cada martes.

6) Haz caso de tu INTUICIÓN. Hay recomendaciones dietéticas a dar con un palo. Algunas están consideradas verdaderos axiomas, pero sólo tú sabes que es lo que te conviene, lo que te gusta y lo que te perturba. A lo mejor prefieres ir rebajando la ingesta paulatinamente, como los que dejan de fumar a base de un cigarrillo menos cada día, o crees que te irá mejor atacando fuerte desde el principio con el plan más bajo en calorías que te permita tu médico. Quizá te fastidie muchísimo hacer abdominales; pues no los hagas; ya los incorporarás cuando te apetezca; o nunca; es secundario. No te fuerces a hacer nada que verdaderamente te jorobe y que no sea esencial porque eso desmotiva mogollón. Yo nunca como porque sea "la hora de comer" Si en ese momento no me apetece, lo dejo para más tarde, que seguramente me apetecerá; y si se dá la gloriosa circunstancia de que al final del día sigo sin tener hambre... me lo como porque tengo que comérmelo, porque no me interesa debilitarme. A mí me pasa que por la noche me apetece comer, independientemente de que a lo largo del día haya ingerido 5 ó 5000 calorías. A lo mejor a tí te pasa al revés y cuando más te apetece comer es por las mañanas ¡Pues enhorabuena! Adelgazarás más rápido. Sé que lo que yo hago ralentiza el proceso y está absolutamente contraindicado, pero ir contra mis apetencias me desmoraliza. Estuve un mes forzándome a desayunar y a infracomer 5 veces al día y no le encontré ninguna ventaja. Por la mañana lo que me hace feliz es un café solo con o sin sacarina, me da igual, y un cigarrete. No me entra ni la fruta (salvo que la noche anterior haya acabado con todas las reservas de cerveza de Salamanca, en cuyo caso me como al diablo por una pata; razón por la cual me acabo de declarar abstemia hasta nueva orden) En fín, no hagas ejercicio en absoluto si te perturba MUCHO MUCHO.

7) EJERCICIO. Yo, desde luego, te lo recomiendo vivamente. Mejora tu estado de ánimo, tu autoestima y tu vida entera. No tienes que convertirte en Schwarzannegger y, ojo, si no ejecutas los ejercicios correctamente es fácil que te lesiones, así que empieza por algo suave y que TE GUSTE. La natación es estupenda, pero yo no la practico porque me jode trasladarme, mojarme y lucir los michelines. Me encanta la bici estática: me planto sobre ella y ¡hala! a mover las patas tan suave o tan heavy como me apetezca mientras admiro al Bruce Willis en camiseta, sudoroso y ensangrentado, salvando al mundo. Correr es mucho más eficaz, pero me cansa, me aburre y por lo tanto me desalienta; además, a la larga desbarata las rodillas.

8) LEER sobre el tema que nos ocupa. Tengo por ahí un libro claro y muy completo: "Tu entrenador personal", de Fernando Sartorius. En él aparecen claves sobre la ejecución correcta de una serie de ejercicios y sobre alimentación y además contiene pasajes muy estimulantes. Lo que no sé es si habrá sido reeditado.

9) PACIENCIA. Habrá etapas de estancamiento y hasta ligeras subiditas de peso sin venir a cuento (retenciones de líquidos por cuestiones hormonales y esas cosas) ¡Bah! No les hagas ni caso. Son coyunturales. Y además te da lo mismo, porque tu principal objetivo es mantener ese pedazo de estado de ánimo optimista y dicharachero que te proporciona tu nuevo estilo de vida.

10) Matización: no hay por qué vivir con 600 ( o 1000) calorías eternamente (aunque, desde luego, se puede) Cuando llegues a tu peso, vas incorporando lo que te parezca conveniente. Para entonces téndrás tanta seguridad que sabrás lo que debes hacer. Yo estuve con mi particular mantenimiento durante 3 años: parranda de ribeiro y pulpo a la gallega permitida 2 días (seguidos o no) por semana máximo; los otros 5 días controlando ingerir sobre las 1500 (más o menos, sin obsesiones) calorías diarias. Ejercicio 3 ó 4 veces por semana, tan suave o tan fuerte como me apeteciera, sin agobios. No sentía que me estuviera privando de nada porque no lo hacía. Controlarme durante la semana y despendolarme los finde ya formaba parte de mis hábitos.

11) Si tienes problemas o dudas o bajones ACUDE AL FORO. A mí es lo único que me faltaba: estoy encantadísima!
¿Que por qué recuperé los kilovatios perdidos? (los mismos, sin rebote) Por EXCESO DE CONFIANZA y por boba. Te cuento: llegó un amigo de un país lejano en el cual la alimentación es escasa y chunga y mi cónyuge y yo decidimos invitarlo a las Bodas de Canaan: 15 días a todo trapo catando todas las delicatessen de la madre patria: desde la fabada asturiana al pantomaca, sin olvidar el pulpo a la gallega y la paella valenciana (todo ello bien regado, cómo no!) Como no engordé proseguí ejercitando la mandíbula, poco a poco arrinconé hasta mi bici. Viví durante meses "de las rentas" del músculo que tanto me había costado desarrollar y tan pòco mantener y cuando empecé a engordar ya había retomado el hábito de comer desaforadamente y tumbarme en el sofá, ya habían regresado la vieja desidia, el desánimo y la mala leche, había vuelto a mi antiguo estilo de vida viciosísimo y viciadísimo y... empezar de cero es duro de narices. Siempre lo iba dejando para mañana, para la semana que viene, para después de mi cumpleaños... Así de fácil.

12) ¡EMPIEZA YA! Aunque sea despacio, mal y a trancas y barrancas. Tú puedes. Si pude yo ,que soy una de las personas más inconstantes, vagas, viciosas y glotonas del mundo, cómo no vas a poder tú, que me da a mí que llevas una vida ordenada y decente. ¡Venga, hazte un plan y síguelo! Que la fuerza te acompañe.

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