Inicio > Noticias > 2004 > Los animales ayudan a perder peso

Los animales ayudan a perder peso

La convivencia con mascotas no sólo alegra la vida de las personas sino que las mejora en aspectos que tienen que ver con la salud. Estudios recientes demostraron, por ejemplo, que ayudan a sus amos a mantenerse en línea, porque estos llevan de mejor manera su plan alimentario

Parece insólito, pero es real. Un grupo de expertos en tratamientos contra la obesidad demostró que aquellas personas que están a dieta y conviven con mascotas tienen mayor posibilidad de perder kilos que aquellos con no comparten su vida con especies del mundo animal.

A través de una serie de estudios llevados a cabo durante varios años, los especialistas también concluyeron en que el dormir es otra de las ayudas para que los obesos adelgacen.

Ambos estudios fueron difundidos en el encuentro de la Asociación Americana para el Estudio de la Obesidad, en los Estados Unidos

Dormir es adelgazar

El análisis acerca de la calidad del sueño halló que las personas que duermen un promedio menor a 4 horas por noche tenían un 73 por ciento mayor de posibilidades de ser obesos que aquellos que mantenían la recomendación de descansar durante 7 o 9 horas.

Los que promediaban unas 5 horas de sueño aumentaban su riesgo en un 50 por ciento y los que dormían durante 6 horas, lo hacían en un 23 por ciento.

El doctor Steven Heymsfield, de la Universidad de Columbia y del Hospital St. Luke's-Roos, en Nueva York, Estados Unidos, junto al epidemiólogo, James Gangwisch, analizaron la información de cerca de 18 mil adultos que participaron de una encuesta realizada por el gobierno federal, durante la década del 80, denominada Health and Nutrition Examination Survey (NHANES).

Lo llamativo del análisis es que dormir una mayor cantidad de tiempo prevendría la obesidad porque, a pesar de que las personas queman menos calorías cuando descansan, al no estar levantados, comen menos.

Por otra parte, el efecto de la privación del sueño en el circuito que tiene el cuerpo de búsqueda de la comida es lo que los especialistas consideran que marca la diferencia en los riesgos de padecer obesidad.

”Existen varias evidencias científicas que encontraron una relación entre el dormir y los patrones neuronales que regulan la ingesta de alimentos”, explicó Heymsfield.

La privación del sueño produce un descenso de la leptina, una proteína de la sangre encargada de suprimir el apetito y aumenta el ghrelin, que es un agente químico que le indica al cerebro que es hora de comer. A su vez, dañaría la habilidad de tomar decisiones más claras.

Al gimnasio con la mascota

Por otra parte, y de acuerdo con el primer estudio que ponían a dieta de manera simultánea y con un programa de ejercicios a las personas y sus propias mascotas, los expertos descubrieron que ambos -personas y mascotas- perdían peso y lo mantenían a largo plazo.

Lo llamativo es que los perros tuvieron mayores beneficios que sus dueños, estos últimos manifestaron que se habían divertido durante el proceso, comentario pocas veces escuchado en un paciente que está bajo un régimen de alimentos.

”Si los personas buscan motivación y contención social para perder peso, probablemente no deben hacerlo más lejos que en su propia casa y junto a su mascota”, afirmó el doctor Robert Kushner, de la Escuela de Medicina de Northwestern, quien organizó la dieta alimentaria que los perros mantuvieron durante el estudio.

Analizaron tres grupos: 56 personas, 53 perros y 36 animales con sus dueños. Los perros oscilaban desde un Poodle hasta un Husky, y el target del peso estaba basado de acuerdo a la edad y la raza.

Los pacientes, que fueron seguidos durante un año, recibieron sesiones de terapia semanales relacionadas con la dieta y el ejercicio. A su vez, eran alentados a caminar al menos 20 minutos y limitar sus calorías a 1400 diarias. Los perros fueron alimentados con dietas prescriptas y debían ejercitar junto a sus dueños.

Los que tenían perros obtuvieron mejores resultados en comparación con aquellos no tenían y que hicieron la dieta y caminaron solos. En general, las personas perdieron un promedio de 4,9 kilos, o el 5 por ciento de su peso corporal, en los primeros 4 meses del tratamiento y lo mantuvieron durante los 8 siguientes.

Los animales redujeron un promedio de 5.4 kilos o el 15 por ciento de su peso inicial. Por supuesto, que los resultados corresponden a la falta de poder de decisión de los perros frente a lo que ingerían. A pesar de esto, y según sus dueños, no parecían molestos frente al cambio. Por otra parte aseguraron que demostraban estar más ansiosos para salir a practicar ejercicio y jugar.
La convivencia con mascotas no sólo alegra la vida de las personas sino que las mejora en aspectos que tienen que ver con la salud. Estudios recientes demostraron, por ejemplo, que ayudan a sus amos a mantenerse en línea, porque estos llevan de mejor manera su plan alimentario
Evaluación actual: 0 (0 votos)
Nota vista: 3769 veces