Inicio > Noticias > 2004 > La obesidad, un negocio redondo

La obesidad, un negocio redondo

Un cuerpo delgado y bien proporcionado, como el de una modelo: un ideal buscado por millones de personas todos los días que enriquece a la industria de las dietas con 40 mil millones de dólares en ganancias al año.

Peso liviano contra peso pesado, esta es la batalla de las libras. Por un lado, un cuerpo delgado y bien proporcionado, como el de una modelo. Un ideal buscado por millones de personas todos los días que enriquece a la industria de las dietas con 40 mil millones de dólares en ganancias al año. Por el otro, la realidad del creciente numero de personas obesas que están cansadas de perseguir un ideal y han generado una industria que se ajuste a sus necesidades.

Cambio de vida, cambio de talla

‘’Hace 30 años no había tanta obesidad. Hoy en día hay más acceso a la comida, las porciones son más grandes, la tecnología nos permite trabajar desde la casa y por esto tenemos poca actividad. Ya la gente no camina ni hace ejercicio. Estos son algunos de los factores que hacen que actualmente el 75 por ciento de la población americana sea obesa o tenga sobrepeso’’, dice Claudia González, dietista y nutricionista en la ciudad de Miami.
Pero a pesar que de estas personas pesan más de lo que deben, todavía quieren verse y sentirse bien, por eso diversas compañías han volcado sus esfuerzos para satisfacer sus necesidades.

Gorditas a la moda

‘’Yo también quiero ser elegante y verme bien’’, dice Olga Ramos, una joven que ha cargado con el peso emocional y físico de la obesidad durante toda una vida. Pero hoy, a los 32 años, dice haber superado sus complejos y exige que se tomen en cuenta sus necesidades como persona de talla grande.

‘’Quieren ponerte una sabana grande y ya. Yo quiero colores, quiero vestidos para ir a la oficina...’’, reclama Ramos, quien es la voz de las personas que creen que tallas grandes y el buen estilo pueden ir de la mano.

Y es que las personas que son talla grande, se sienten mal representadas y, Ramos, busca con su labor, ampliar la visión de los comerciantes y de los consumidores, sobretodo en el mundo de la moda. Hace dos años, Ramos se convirtió en modelo y hoy en día, exhibe vestidos de novia para mujeres obesas y recientemente la contrataron para modelar una nueva línea de jeans. Su talla actual es 22 y pesa 270 libras. Ella reconoce que su estatura de 5 pies 7 pulgadas no es típica de modelo, pero asegura que muchas mujeres se identifican con ella.

 

Para personas como Ramos, su principal fuente de trabajo viene a través de Internet. Un medio que se ha convertido en fuente de abastecimiento para personas de talla extra. Juan Paganini, es un comprador frecuente. ‘’Los trajes, los pantalones, las prendas, todo menos zapatos porque el zapato es un artículo que uno tiene que probárselo, pero todo los de más lo compro por Internet. Yo he conseguido espejuelos de tallas grandes y gafas de sol de tallas grandes, que definitivamente no las consigues ya en el mercado tradicional’’, cuenta Paganini.

Para quienes han tenido la visión de apreciar el apetito de este ignorado sector, el resultado ha sido un negocio opulento estimado en unos 17 mil millones anuales.

Ample stuff, unos de los sitios de Internet más visitados. Cuenta con el inventario más amplio de artículos de gran tamaño en sus bodegas en Nueva York. Se trata de todo tipo de productos, desde guantes, zapatos, o inclusivo pulseras especialmente diseñada para personas con sobrepeso hasta extensiones para el cinturón de seguridad en los aviones.

Pero las compañías basadas en la Internet no son las únicas que se han dado cuenta del potencial del mercado. Hoy en día aun cuando no se promocionan abiertamente los artículos para vestir en tallas extra grandes, se pueden encontrar casi en todas las tiendas por departamentos. Y por su puesto, las mueblerías y tiendas de camas y colchones están vendiendo tañanos extra grande como pan caliente.

Tallas grandes en Internet

Verena Sisa trabaja para Euro rscg latino, una firma de comunicación y estudios de mercadeo internacional que ha seguido de cerca este fenómeno. ‘’Hay más mujeres grandes que delgadas. Entre el 60 ó 70 por ciento de las mujeres usan de talla 14 en adelante. Así que los diseñadotes han tenido que variar su estrategia y dejar de confeccionar hasta talla 10. Hoy día, marcas como Tommy Hillfigger y Old Navy tienen tallas extra grandes’’, dice Sisa.

Gap por ejemplo, ha decidido producir hasta talla 20 en lugar de hasta talla 14. Hasta hace poco, la talla promedio era 10, ahora es 14.

El cambio obedece a una nueva realidad. Se estima que una de cada cincuenta personas es obesa, es decir, que tienen 100 libras o más por encima de su peso normal.

‘’Definitivamente tiene que haber ropa para todo el mundo y tiene que haber una respuesta a la necesidad de consumo. Pero no debemos olvidar que lo más importante es promover la salud’’, explica la nutricionista González.

Hasta los clubes nocturnos están respondiendo a la demanda. En Los Angeles, la discoteca Butterfly Lounge abrió hace unos meses para satisfacer la necesidad de las personas obesas a divertirse sin sentirse incómodo.

‘’Cuando vas a una discoteca y eres obeso, muchas veces la gente te mira y te sientes mal. En "Butterfly Lounge" la cosa es diferente. Las personas pueden venir y disfrutar porque no existe la presión de la sociedad de hoy que una persona necesita ser flaca. El ambiente aquí es bien suave. Es como estar en familia y lo mejor es que te puedes venir vestida en tus jeans y como sea’’, dice Arlene González, quien visita con frecuencia la disco.


Haciendo ejercicio a lo grande  

Mejorar la salud es una realidad que en este gimnasio de Miami, Florida parecen entender. Aquí la meta es bajar de peso pero en un ambiente diferente.

En el gimnasio Circle of life Bariatric Center todo es a lo grande, desde las máquinas para hacer ejercicios hasta las puertas y las sillas. ‘’Las persona deciden venir a este gimnasio porque los gimnasios convencionales son principalmente para la gente que está ya acostumbrados a hacer ejercicio. Y entonces, para un paciente que nunca ha hecho ejercicio, tener que entrar a un gimnasio donde todo el mundo parece modelo es muy difícil’’, dice la doctora Suzelle Vasquez, directora del gimnasio.

Y definitivamente el éxito es rotundo. ‘’En este gimnasio no hay personas flacas. Cuando uno va a otro gimnasio la gente es delgada, fuerte y uno se siente incómodo, con pena y no quiere hacer los ejercicios delante de esa persona porque se siente mal’’, dice una de las personas que asiste al gimnasio.

 

Que este naciendo una industria especifica para satisfacer las necesidades de las personas obesas y con sobrepeso es algo que según funcionarios como la Dra. Elodia González del departamento de salud pública de Los Angeles, debe tomarse con precaución porque no se quiere enviar el mensaje erróneo. ‘’Lo que no queremos hacer desde el punto de vista médico es promover la obesidad. Porque la obesidad viene con muchos problemas médicos, pero entendemos que los individuos que están en sobre peso no deberían ser discriminados’’, dice González.

Aunque se reconoce que existe la necesidad de servicios y productos para personas obesas, al mismo tiempo hay que estar consientes de que eso no debe ser un intento para normalizar la obesidad sino simplemente para que las personas que están con sobrepeso se puedan sentir un poco más cómodas mientras están tomando pasos para llegar a un peso más saludable.

‘’Y es que para mejorar la salud no tienes que tener medidas de artista de Hollywood. Si una persona pierde de 5 a 10 por ciento de peso, o si una persona baja de 200 a 180 libras, su salud va a mejorar, aunque sigue siendo una persona obesa”, afirma Claudia González.

Para evitar que simplemente crezca el mercado para abastecer los servicios de las personas obesas y no el mensaje de que es mejor y más saludable perder peso, es importante educar al paciente. ‘’Los mensajes que más bombardean son los mensajes de salud, sino, no se hablaría de dietas. Los mensajes son 90 por ciento negativos hacia la obesidad, más que todo por salud. Lo importante no es imponer reglas sino explicar que con pequeños cambios la salud cambia y mejora’, apunta Claudia González.

Pero a la vez, es clara la importancia de ofrecer los servicios que le permitan a las personas obesas sentirse cómodas ya que este es un derecho individual de las personas.

Un derecho que según entidades de salud esta resultando muy costoso. Según un estudio publicado por la CDC, la agencia federal de control de enfermedades, en 2002 el costo de servicios médicos por sobrepeso y obesidad ascendió a más de 92 mil millones de dólares.
La organización mundial de la salud declaró a la obesidad como una epidemia el año pasado, una epidemia global a la que denomina " Globesidad". El escenario a futuro, lo que debemos esperar es que la globesidad siga creciendo y mientras tanto habrá una proliferación y multiplicación de compañías que capitalicen en la obesidad.

Pues la realidad es que, que para muchas personas y desgraciadamente el soñar con llegar a su peso ideal es una ilusión. Y entonces hay que ser realista, tu tiene vestir, tu tiene que salir a la calle, tu tiene que darte tu vida cotidiana. Mientras esa ilusión no se te materialice, pues tienes que hacer tus compras de acuerdo con la realidad existencial. Tienes que hacerlas de acuerdo como tú eres.

Un cuerpo delgado y bien proporcionado, como el de una modelo: un ideal buscado por millones de personas todos los días que enriquece a la industria de las dietas con 40 mil millones de dólares en ganancias al año.
Evaluación actual: 0 (0 votos)
Nota vista: 13877 veces