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Hola!, tengo cuarenta años y padezco obesidad mórbida.

Escribo estas líneas para testimoniar mi experiencia. Toda persona que padece este problema sabe las limitaciones que tenemos que soportar día a día y os puedo decir que a estas alturas no entiendo como no hacemos algo para remediarlo.

Quiero que se me entienda, la sociedad en general no se lo pone fácil a una persona gorda, una persona gorda es un incordio, ocupa mucho espacio, padece muchas complicaciones físicas a causa de su obesidad, provocando el consiguiente gasto en la Seguridad Social, en los empleos se le discrimina porque se le supone lenta e ineficaz, una persona gorda o da pena, o se le detesta, con lo cual debe tener mucho cuidado con lo que dice para que no se le rechace a las primeras de cambio, estoy hasta las narices de ser gorda.
 
No puedo hablar por todo el mundo, supongo que hay muchos caminos para llegar a ser una persona obesa. Pero en mi caso, si bien tengo una propensión a engordar que me viene de familia, estoy gorda por comer descontroladamente, todavía no se muy bien porqué, mi relación con la comida es una mezcla de recompensa-castigo, me esfuerzo por entenderlo, pero algo me limita, algo muy dentro de mí hace que me contradiga, que me autodestruya lentamente, sin prisa, pero sin pausa.
 
En ocasiones me revelo, me dá rabia que me digan que si fuese delgada las cosas me irían mejor, no quiero darles la razón, pero en el fondo pienso que la tienen, por eso me indigno.
 
La psicología es complicada, los traumas profundos y las cicatrices del pasado no se ven, pero están ahí. En muy pocos casos se llega a ser obeso/a sólo por causas hormonales, no nos engañemos.
 
Hay quien es obeso desde pequeño, hay quien oscila de gordo a delgado, hay quien se convierte en obeso en la edad adulta..., hay para todos los gustos. Pero hay una cosa que tenemos que tener en cuenta: SOMOS ADULTOS Y RESPONSABLES DE NOSOTROS MISMOS, PODEMOS HACER QUE LAS COSAS CAMBIEN.
Con esto no quiero decir que sea fácil, pero encarar las cosas es el principio de la victoria, engañándonos a nosotros mismos, no venceremos.
 
Rechazo profundamente la idea del cánon de belleza, es una falacia, una falsedad atroz ,dañina y el orígen de mucha tragedia y de que haya obesidad, anorexia y bulimia. La sociedad de consumo dicta las modas y las tendencias con el único fin de alimentarse a sí misma, de cosechar más y más beneficios y de reducir costes al precio que sea, reduciendo tallas para no gastar tela, reduciendo espacios para tener más asientos en los locales, haciendo que la gente coma más y peor, que se vuelva sedentaria, pero a la vez, induciendo formas artificiales de adelgazar, de mantenerse en forma...
 
En medio de semejante aberración, ¿es extraño que estemos desquiciados?
 
La belleza, y no es un tópico, está en el interior y se transmite al exterior y por medio de uno mismo, hacia los demás, poco importa si nuestras facciones son regulares, la longitud de nuestras piernas, si tienes mucho pecho, la longitud del pene...
 
Para finalizar, mi solidaridad y apoyo a la gente que sufre horrores, que no se puede mover, que tiene serios problemas de psicológicos, de salud.
Desde aquí hago un llamamiento a toda la gente que sin duda podría hacer mucho para ayudarnos, a los profesionales de la salud y a la sociedad en general.
Estoy convencida de que un enfoque acertado del problema supondría el alivio de mucho sufrimiento y lo que es más paradójico, un alto beneficio económico y social.
 
Un fuerte abrazo.
 
Escribo estas líneas para testimoniar mi experiencia. Toda persona que padece este problema sabe las limitaciones que tenemos que soportar día a día y os puedo decir que a estas alturas no entiendo como no hacemos algo para remediarlo.
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