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Como tratar la obesidad?

El tratamiento de la obesidad depende estrictamente de cada paciente en particular. La dieta es diferente, la actividad física varía, los medicamentos son diferentes

En el resumen de hoy, revisaremos algunas de las causas o factores que pueden llevar a una persona a ser obesa, para pasar luego al tratamiento farmacológico de la misma.
Debemos tener en cuenta que sobre la obesidad inciden factores de tipo genético, que hacen que una persona tenga predisposición a ser obesa.
Entre estos factores, citamos a una hormona que se llama Leptina, descubierta en 1994, que es la que «regularía» el apetito a nivel del cerebro, y actuaría a nivel de la célula grasa, regulando su metabolismo, entre otras funciones que tiene esta hormona. La Leptina es segregada por la célula grasa, y en los pacientes obesos está anormalmente «alta». Siendo la Leptina una hormosa que «disminuye el apetito» a través de mensajes que envía a cerebro, pensaríamos que en los obesos ésta hormona está disminuida, sin embargo no es así.
Habría una alternativa genética que hace que los obesos tengan «resistencia a la leptina», lo que quiere decir que tiene cantidades excesivas de la misma, pero que no puede actuar correctamente, por lo tanto el paciente no siente saciedad y sigue comiendo, y por otra parte el metabolismo de su célula grasa también estaría alterado.
En general cuando existe Leptina alta, hay otra hormona que está alta, que es la insulina. La insulina es segregada por el pancreas, y en algunos obesos se produce una falla similar a lo que ocurre con la Leptina. Esto quiere decir que tienen cantidades excesivas de insulina, pero en algunos tejidos no puede actuar correctamente para metabolizar el azúcar, por lo tanto se libera cada vez más cantidad de insulina y a nivel de la grasa se produce un aumento de la misma con predominio de la grasa abdominal.
Estos pacientes tendrían «resistencia a la insulina», que en forma crónica predispone a la obesidad, intolerancia al azucar, o diabetes, hipertensión arterial, aumento de colesterol, arterio esclerosis y enfermedad coronaria.
En la mujer puede asociarse a trastornos en las mestruaciones, vello indeseable, acné, caída de cabello, quistes en los ovarios. Muchos pacientes con el sólo descenso de peso recupera las mestruaciones.
Hoy en día no tenemos como corregir el defecto a nivel de la Leptina, pero si, en cambio, tenemos drogas para mejorar la resistencia insulímica, como veremos enseguida.
Por otra parte, en los últimos años, se ha identificado muchos otros factores que intervienen de una forma u otra en modular y determinar la conducta alimentaria. Son neurotransmisores, hormonas, etc. que según su concentración y su fijación en determinados receptores, influyen en la sensación de hambre y sociedad. Dentro de ellos estarían la Noradrenalina, Serotonina, Dopamina, Las Beta Endorfinas, etc. Es por ello que las drogas que actuan inhibiendo el apetito, tienen diferentes mecanismos de acción según sobre cual mediador actuen.
El tratamiento de la obesidad depende estrictamente de cada paciente en particular. La dieta es diferente, la actividad física varía, los medicamentos son diferentes. Esto quiere decir que no hay un tratamiento que sirva para todos.
En resumenes anteriores, tratamos acerca de la dieta y la actividad física, veamos entonces hoy, cuales son los medicamentos a nuestro alcance para tratar la obesidad. De acuerdo a su mecanismo de acción puede ser: inhibidores del apetito: dentro de este grupo estan: los anfetamínicos: las anfetaminas no son drogas indicadas ya que producen adicción, o sea que el paciente pasa de ser obeso a ser un adicto.
Por otra parte tienen grandes efectos cardiovasculares, que son muy peligrosos para la salud, entre muchos indeseables.
Existen derivados débiles que también actúan a través de la moradrenalina -como el mazindol- que en algunos casos y siempre bajo control médico, pueden ser usados.

No Anfetamínicos: éstos fármacos actúan a través de un mediador que es la «serotonina» que es una sustancia que produciría placer, saciedad y es liberada por el cerebro por ejemplo cuando el paciente se come un dulce. Para tratar de explicarles, imaginemos que cuando comemos por ejemplo un chocolate nuestro cerebro libera serotonina, que nos da una sensación de placer y bienestar. El fármaco «imitaría» esta acción a través de la Serotonina. Muchos de ellos son usados como antidepresivos, no necesariamente en pacientes obesos. Dentro de éstos están, por ejemplo la Fluoxetina. Actualmente contamos también con la Sibutramina que actúa a través de la Serotonina y Noradrenalina, aumentando también el consumo de energía.
Al igual que todos los fármacos, deben ser estrictamente recetados y controlados por el especialista.

Secuestradores de grasa: existe una droga que es el Orlistat, que actua «secuestrando» grasas a nivel del aparato gastrointestinal.
La dieta con este tratamiento debe ser bajo en grasas para evitar efectos indeseables. Dentro de las sustancias que actuan también a nivel local (esto quiere decir que no se absorben, por lo tanto no pasan a la sangre) están las fibras. Hoy en día son muy recomendadas, ya que les ayuda al paciente a sentir «saciedad», mejorar la constipación que muchas pacientes presentan y disminuyen en la absorción de grasas, lo importante es que las fibras se ingieran antes de las comidas y con abundante agua.
Dentro de los suplementos de fibras están entre otros: Glucomannan, Pectinas, Chitosan, Mucílago de Semillas de Psyllium, etc. Drogas que actúan sobre la «resistencia a la insulina», estas estarían destinadas a mejorar la «sensibilidad» a la insulina, que está allegada en algunos pacientes obesos. Dentro de éstas tenemos a la Metformina, entre otras.
Recordemos que: los diuréticos no son drogas para tratar la obesidad. No hacen perder grasa sino líquido. Por otra parte pueden causar pérdida de potacio, lo cual conlleva un riesgo de padecer arritmias cardíacas.
El uso de hormonas tiroidea como la levotiroxina o Triiodotironina para tratar la obesidad, en pacientes con función tiroidea normal, puede traerle serias complicaciones al paciente, ya que la hormona de tiroides, no actúa sobre la célula grasa solamente, sino sobre todas y c/u de las células de nuestro curepo y por otra parte, puede producir una «enfermedad» en la tiroides de un paciente con la glándula previamente sana. Agrandar tamaño de fuenteDisminuir tamaño de fuenteImprimirEnviar a un Amigo esta nota
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