Inicio > Noticias > 2001 > Artesanos de la voluntad

Artesanos de la voluntad

Son muchas y variadas las soluciones que se suelen proveer a la requisitoria: "estoy gordo/a, necesito bajar de peso".

Las hay de cualquier tesitura: "hacé tal dieta que a mí me dio resultado", "dos horas de caminata diaria te ponen en forma", "hay una crema nueva que reduce las grasas".

Ahora bien, estos consejos, en algunos casos, suelen tener resultados positivos, pero para que esto se lleve a cabo existe un ingrediente extra que es el que determina nuestra baja en el peso, la voluntad. Sin ella todos nuestros esfuerzos por reducir nuestra cintura serán vanos.

Esta herramienta es útil de un modo bilateral, por un lado va a provocar en nosotros un nuevo hábito, al que deberemos acostumbrarnos, el de decir no; y por otro, en consecuencia, nos crearemos una disciplina que deberemos cumplir a rajatabla y que nos permitirá una cierta consistencia en nuestra alimentación. Todo lo anterior queda bien en claro cuando aprendemos a autolimitarnos, el problema es que muchas veces le tememos a este desafío, le escapamos a la responsabilidad que significa tomar una decisión de esta naturaleza. Sobre este tema se explaya nuestro querido doctor Alberto Cormillot que nos da una pauta de cómo muchas veces la mala voluntad no nos permite tomar determinaciones responsables: "Muchos pacientes me dicen 'soy gordo metabólico' y de esta forma se están dando una etiqueta y se están condicionando para no bajar".

Cuando no existe voluntad aparece nuestro peor enemigo: la excusa. Pero como vimos en la afirmación de Cormillot, la excusa no resuelve los problemas, sino que los aplaza, hace que nos resignemos.

En definitiva, la solución más efectiva es plantearnos objetivos y, por supuesto, cumplirlos. Por eso, de ahora en más cada vez que comience una dieta la debo terminar, en cuanto me decida a hacer ejercicio tendré que cumplir con la rutina que estipulé de antemano.

Esta es la mejor forma de combatir con este flagelo que, muchas veces, nos atormenta pero que tiene una salida que puede ser satisfactoria. Eso sí, depende pura y exclusivamente de nosotros mismos y de nuestra perseverancia para saber afrontar este tipo de desafíos.
Son muchas y variadas las soluciones que se suelen proveer a la requisitoria: "estoy gordo/a, necesito bajar de peso".
Evaluación actual: 0 (0 votos)
Nota vista: 6511 veces