Inicio > Foros > Foros-detalle

Nuestros foros de discusión

LA SOLUCION ES SOLO NUESTRA... CUESTION DE DECISION

por Sonia Molero
miércoles, 26 febrero 2003
COMPARTO ESTE ARTICULO QUE ENCONTRE... Cuando afrontamos un problema de sobrepeso o de obesidad a menudo las críticas de los que nos rodean, las presiones y las miradas esquivas, constituyen un fuente de malestar y problemas. Por ello, es cierto que a menudo nos podamos sentir tristes, agotados y dañados en nuestra autoestima. Muchas veces los obesos se siente infelices con su peso y también pueden estar clínicamente deprimidos, es entonces que nos preguntamos: ¿Es comer en exceso y el sobrepeso lo que lleva a la depresión o es la depresión la que lleva a comer en exceso y al sobrepeso? Probablemente la relación sea circular y repetitiva. Es importante tener en cuenta que la obesidad también está asociada con un aumento en el riesgo de problemas emocionales. Sin embargo, cuando el malestar emocional que nos ocasiona es mayor, puede convertirse todo en un círculo vicioso. La depresión, la ansiedad y el desorden obsesivo compulsivo también pueden ocurrir. Es decir, a medida que se incrementa nuestro peso, más nos deprimimos, pero mientras más nos deprimimos más comemos por la ansiedad que esto nos produce. Por ello, las personas con problemas de peso tendemos a tener una autoestima mucho más baja ya que a menudo somos menos populares y aceptados entre la gente que nos rodea. Toda la vida has luchado contra tu sobrepeso, has probado mil dietas, mil rutinas de ejercicios, y lejos de mejorar, el problema empeora. Puedes pensar que el problema es tu genética "lo heredé de mi madre", o "así lo quiso Dios", de alguna manera no todos tienen que ser delgados, puedes pensar en resolverlo de mil maneras, tratamientos, pastillas, extenuantes horas de ejercicio, etc. De esta manera, tal vez logres una espectacular figura, de manera temporal y arriesgando tu salud. El sobrepeso se desarrolla, cuando nosotros nos sentimos desprotegidos ante la vida, las circunstancias o hacia la gente. La inseguridad es el ingrediente primordial. Esto aumenta en la medida en que somos víctimas de los comentarios de los demás respecto a la obesidad, aumenta nuestra inseguridad y nuestro peso también. El que la gente critique (por costumbre) y el que nosotros hagamos caso de estas criticas, hacen una combinación negativa en la mayoría de los casos. En la medida en que logramos cerrar nuestras puertas a los comentarios de la gente, y hacemos conciencia de que la vida y Dios están de nuestro lado, que nosotros valemos (gordos o flacos) y estamos seguros de nuestro valor, fuerza y poder esenciales, en ese momento, nuestro cuerpo se equilibra, y solo, sin ningún tipo de ayuda, va disminuyendo su peso. La representación es más o menos de esta manera: Acumulas "toxinas", es decir, pensamientos negativos en tu mente, se acumulan en tu cuerpo en forma de grasa y no eliminas lo que ya no le sirve al cuerpo, necesitas protección, el cuerpo crea un "colchoncito de grasa" en tu cuerpo como reserva, como protección. ¿Crees que has llegado al fondo del problema? Más o menos, pero todavía lo podemos resumir en una sola palabra: Autoestima. TODO PARECE UN TORNADO.. QUE VA CRECIENDO Y CRECIENDO HASTA ARRAZAR CON TODO!

Respuesta de cecilia chavez

jueves, 27 febrero 2003
El artículo está muy bien, sí, y es muy fácil decir:pues mejore tu autoestima!!!!, pero el problema está en saber cómo hacerlo, en cómo eliminar esos miedos y en cómo romper los hábitos erroneos de comer por la noche, picar entre horas , etcHe intentado mil dietas y la inseguridad de que una te dice que comas muchos H.C. y la otra apuesta por las proteinas, y una te dice que comas mucha fruta y la otra que ni la pruebes...¿En qué quedamos?, Coma lo que coma, me siento culpable de estarme equivocando y de saber seguro de estar haciendo algo mal.Después de toda esa presión durante el día, por la noche el agotamiento me hace lanzarme a la nevera y proceder a su "limpieza"....¿A quien creer?

Respuesta de cielo hurtado

jueves, 27 febrero 2003
No sé, me suena a aquello de "A Dios rogando..." El cuerpo se equilibra, pero no se adelgaza de forma automática por recuperar ese equilibrio. Es el individuo el que debe hacer el esfuerzo, porque no se consigue nada sin esfuerzo. Otra cosa distinta es que, por recuperar el equilibrio interior, una esté más predispuesta a ponerse a dieta y conseguir la meta. Si ese artúculo se refiere a esto, entonces estoy de acuerdo.