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Que Las Críticas No Lo Empapen

por yveda yveda
lunes, 07 julio 2008

 Tomado del Diario El Tiempo

 "

Que Las Críticas No Lo Empapen

Como estás de gorda!

Te apuesto a que no serás capaz .

Nunca puedes hacer nada bien .

Explicarte esto sería perder el tiempo .

Lo hiciste bien esta vez. De verdad nadie te ayudó? Oí que por fin tu hija encontró trabajo. Se lo consiguió el papá? ...

Frases como estas son comunes oírlas o decirlas. Y eso se debe a que las ofensas se han vuelto pan de cada día. Tanto, que algunas veces ni nos damos cuenta de que nos las están diciendo, pues muchas de ellas son disfrazadas con el típico: era una broma , o no se ponga bravo que es una crítica constructiva .

Cualquier comentario negativo sobre lo que uno hace es una crítica. La gente habla de críticas constructivas y destructivas y no tiene en cuenta todo el asunto que eso implica. Por ejemplo, se están olvidando aspectos inconscientes de la persona que hace la crítica, como es el querer desahogar una frustración, sacarse un clavo o bajarle la nota al otro para sentirse mejor , dice el sicólogo Hugo Mastrodoménico.

Para las sicólogas Sonia Mejía y Olga Alicia Carbonell, tanto la persona que hace la crítica como la que es objeto constante de críticas tienen problemas de autoestima. Los estudios han demostrado que las personas seguras no funcionan ni como víctimas ni como victimarios. En este caso la víctima es el criticado y el victimario, el criticón , dice Carbonell.

Según Mejía, el criticón no ve el mundo desde el punto de vista de los demás, es incapaz de ponerse en los zapatos del otro o de manifestar afecto, tiene problemas para relacionarse y le encanta competir para sentirse ganador.

Además, es perfeccionista y le gusta tener siempre la razón, según escribe Jennifer James, doctora en antropología cultural y magistra en historia y sicología, en su libro No se ofenda!, publicado por Editorial Norma.

Por su parte, el criticado no tiene facilidad para aceptar lo que le dicen porque no le gusta equivocarse y, como a muchos, no le gusta que le digan sus defectos. Además, no tiene confianza en sí mismo y seguramente cuando niño fue tratado de manera similar.

Las personas nos comportamos de determinada manera a partir de la historia de relación que tuvimos de niños con nuestra familia. Así, buscamos personas que respondan a esos modelos que tenemos en la cabeza. Si un niño creció en un ambiente en el que era descalificado constantemente, buscará seres que respondan a ese patrón , dice Carbonell.

Para ella, la crítica no es otra cosa que pasar a palabras la imagen que un individuo tiene de otro. Cuando la persona que recibe ese comentario tiene seguridad en sí misma, confianza en lo que es y, en general, tiene una imagen positiva de sí, la crítica no la hiere, no se siente morir e incluso es capaz de escuchar y de reflexionar sobre lo que le dijeron.

Pero cuando no tiene esa fuerza interna, puede desmoronarse y destruirse. Si cree que no sirve para nada, asume comportamientos negativos o se convierte en un ser rebelde.

Hay niños que emplean este mecanismo (la rebeldía) en su clase como un método para sobresalir, porque solo existen cuando son criticados o castigados por sus profesores , dice Mejía.

Cómo aceptarlas Los sicólogos consultados coinciden en afirmar que no hay fórmulas para manejar las críticas, y que esta es una de las situaciones más difíciles que una persona tiene que afrontar en la vida.

Para ellos, la diferencia entre la crítica constructiva y destructiva radica en que la primera duele, pero lleva a la reflexión, en cambio la otra hiere y no lo pone a uno a pensar sino que le deja cierto saborcito de que no hay claridad en lo que el criticón, o mejor el evaluador, quería decir.

Es un abuso hacer críticas sin que a uno le den permiso -dice Mastrodoménico- Por eso el que se lanza a hacer una crítica está en terreno peligroso. No debe esperar que el otro se controle, cuando él es el que se ha debido controlar. Sin embargo, ese es el consejo que se les da a los que son criticados: control .

Mastrodoménico sostiene que mantener el control no impide mostrar al que hizo la crítica que fue un abuso decir lo que dijo y que sus palabras resultaron hirientes. Por ejemplo, puede decir: Eso que me dice me duele. Voy a pensar si tiene razón o no .

Es obvio que uno está mintiendo cuando pretende que no le duele o que le importa poco. Es más honesto decir que me está doliendo , agrega Mastrodoménico.

En el libro No se ofenda! de Editorial Norma se encuentran las siguientes recomendaciones: -Evite ponerse a la defensiva. Es más fácil decirlo que hacerlo, pero intente escuchar las críticas como si se tratara de un informe. Controle el temor, pues puede tratarse solo de una diferencia de opinión. Respire, relájese y júzguese con delicadeza a medida que lo critiquen. No tome las cosas a título personal, ni haga un espectáculo. Sea abierto a la información que le están dando. Si le duele, reflexione después sobre lo que le dijeron. Puede hacerlo solo o con un amigo.

-Revise su autoestima. Si se tambalea por las cosas que le dicen, puede ser que su autoestima esté baja. Piense si eso ya se lo habían dicho antes, o si está mal interpretando a su supuesto criticón .

-Evalúe la fuente. Analice si la persona que le está haciendo la crítica es idónea o si lo está haciendo por celos o por otro tipo de sentimientos.

-Entienda lo que le dicen. Si la conversación consiguió hacerlo enojar, significa que usted dejó de escuchar algo que le dijeron. Cálmese y pida que le repitan y que le sugieran cómo mejorar. Dígale a la persona que le está haciendo la crítica que aprecia la ayuda que pueda brindarle.

La doctora en antropología cultural y magistra en historia y sicología Jennifer James dice en su libro No se ofenda!, de Editorial Norma, que el humor y el sarcamo son unas buenas armas cuando se trata de enfrentar las críticas.

Los sicólogos colombianos Hugo Mastrodoménico, Sonia Mejía y Olga Alicia Carbonell no están de acuerdo con ella, porque consideran que puede resultar agresivo.

Ese juego tiende a volverse permanente y fijo hasta ser maltratante. Lo mejor es no engancharse , dice Carbonell.

Estas son algunas de las sugerencias que menciona el texto: - Responda a algunas de las partes del ataque. Haga esto sin sentirse víctima, y sin entrar en un ataque verbal. Intercambiar insultos puede salirse fácilmente de las manos y hacer mucho daño, o incluso, terminar en un ataque físico.

Por ejemplo: Criticón: Si me amaras, bajarías de peso .

Criticado: Desde cuándo piensas que no te amo? .

Criticón: Hasta una mujer debería ser capaz de entender esto .

Criticado: Desde cuándo piensa que las mujeres son inferiores? -Pregunte por qué dice eso. Algunas veces el criticón se molesta cuando su víctima le pregunta por qué le hace daño.

Por ejemplo responda: Estoy seguro de que no era su intención insultarme Hay alguna razón para que quieras herirme? -Registre el comentario. Deje saber que el comentario no pasó desapercibido, pero que usted no piensa responder porque le parece jarto.

Por ejemplo: Cuando le digan una cosa que no le gustó haga el que limpia algo en su camisa o vestido. Si le preguntan qué está haciendo, comente simplemente que creyó que algo lo había golpeado, pero que debe haberse equivocado.

También puede sacar un cuaderno y escribir el comentario. Pídale al responsable que repita la crítica para registrarla correctamente. Si le pregunta por qué hace eso, puede responderle: Estoy escribiendo un libro Mi terapeuta quiere que anote todo lo que me pasa Voy a inscribir este insulto en un concurso Quiero llevar un registro de mis días buenos y malos .

Diseñe su propia respuesta.

-Extinga la ofensa. Parpadee, bostece, mire hacia otro lado. Los criticones odian imaginar que lo que están diciendo es aburridor, pues su intención es llamar la atención.

-Muéstrese de acuerdo con lo que le digan. Necesita sentido del humor para burlarse de sí mismo y para seguir en el jueguito hasta que la otra persona se aburra. Réstele fuerza y recuerde que las ofensas solo tienen poder si usted lo permite.

Por ejemplo: Criticón: Te engordaste. Tienes como diez kilos de exceso, no? Criticado: Sí. En verdad son cerca de trece kilos. Terrible, no? .

Criticón: Y no vas hacer nada? .

Criticado: Probablemente no. Si pensara hacerlo ya lo habría hecho, y hasta ahora parece que no he podido. Pienso quedarme como estoy durante un tiempo .

-Instale una alarma contra ofensas. Es muy práctico en casa o con los amigos. Consiste en hacer sonar cualquier elemento cuando alguien está ofendiendo, de esta manera el criticón sentirá vergenza.

Por ejemplo: Una campana en la casa puede hacer mucho ruido cuando un miembro de la familia critica a otro.

Para no ser criticón Para cualquier persona: -No haga críticas que no le piden.

-No le diga a otra persona cosas que sabe que le dolerán.

-Sea considerado al hablar de las personas más próximas a usted. Sus amigos y su familia pueden no ser tan abiertos como usted.

-No invada la privacidad de los demás.

-Hable en positivo y no en negativo. Por ejemplo: -Sea tolerante y perdone.

-Si siente dolor cuando le va a decir algo a alguien, no lo diga porque le puede hacer daño a la otra persona.

-Diga las cosas diplomáticamente, con tacto.

Para jefes: -Respete la privacidad de sus empleados. No los critique en público, ni con sarcasmos ni con bromas pesadas.

-Sea específico. Para cualquiera es difícil responder a comentarios de tipo general como: No me gusta su actitud . Diga en cambio: Estoy preocupado porque no trabajo suficientes libros ni folletos a la conferencia . O decir, quiero que haga esto mejor no es tan útil como: quiero que haga pedidos por correo, informes, ventas...

-Evalúe la parte profesional no personal.

-Permita que la persona responda a sus comentarios. Sea abierto a las ideas que le presente.

Para no ser criticado -No permita que le bajen los ánimos. Aléjese de las personas que quieren censurarlo.

-Quiérase a sí mismo. Téngase confianza.

-Evite a las personas negativas y evite ser negativo.

-Aprenda a ignorar los ataques verbales y cuide muy bien de usted mismo.

-Pídales a sus amigos que no le cuenten los chismes que supuestamente circulan sobre usted.

-Evite obsesionarse con un ataque a su integridad personal o familiar.

-Revise su autoestima cuando sienta que las críticas lo hieren.

Publicación
eltiempo.com
Sección
Vida de hoy
Fecha de publicación
27 de agosto de 1997"