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La gordura no es su culpa (III)

por yveda yveda
domingo, 15 julio 2007

 Tomado de la revista dominical !Todo en Domingo!
 

Ludwig Johnson [email protected] 


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< -- IMAGEN AMPLIAR --> < -- FIN IMAGEN AMPLIAR -->
< -- FIN IMAGEN -->Muy bien, continuamos con nuestro tema. Decíamos que los químicos del cerebro son decenas de veces más poderosos que la mismísima heroína. Que si el cerebro no cuenta con la suficiente concentración de alguno de ellos o si presenta resistencia a responder a sus estímulos, créame, lo obligará a hacer lo que sea para conseguir el equilibrio: !Alarma, alarma, consigue harina, dulce, cigarro, alcohol o cualquier cosa que me sustituya las concentraciones del químico que me falta. Es una orden!. Pero...

¿por qué bajan las concentraciones de algunos neuroquímicos o, peor aún, por qué algunos organismos presentan resistencia frente a ellos? No siempre es evidente. Si lo fuera, no existirían tantas personas tomando fluoxetina para la depresión.

Sin embargo, existen causas conocidas. En primer lugar, la herencia. Cada vez vemos con mayor fascinación que los seres humanos no sólo nos diferenciamos por fuera, sino también por dentro. Tenemos distintas estaturas y colores de ojos, pero también contamos con diferentes concentraciones de los diversos neurotransmisores desde el mismísimo nacimiento. Es lo que se conoce como la !cédula de identidad orgánica!. Los genes que codifican para la producción de serotonina no se comportan de la misma manera en todas las personas. Otra causa es el estrés prolongado.

Para nadie es sorpresa que después de una larga batalla aparezcan toda clase de condiciones debilitantes, lo cual es especialmente verdad en aquellos con concentraciones marginales de los neurotransmisores tranquilizadores. Tal cual una cuenta bancaria que ha usado sus recursos durante un largo tiempo de demanda sin ingreso alguno, así el organismo !gasta! los pocos neurotransmisores que tenía hasta que el sistema comienza a colapsar. El uso regular de los alimentos refinados, como el azúcar y las harinas blancas, o el mismo consumo de algunas drogas como el alcohol, es otra de las causas que explican el desbalance neuroquímico. Estas sustancias terminan llenando los espacios vacíos, denominados receptores, donde las drogas naturales del cerebro o neurotransmisores deberían hacer el contacto. El cerebro entonces !piensa! que ha producido suficiente concentración de droga natural y reduce la fabricación de la misma, haciendo cada vez más fuerte la dependencia del organismo a las harinas, al azúcar y al alcohol. Y finalmente hay que nombrar la mala nutrición, por falta de las proteínas y micronutrientes esenciales para la producción de los neurotransmisores.

Bien, suficiente de teorías. Vayamos al grano y descubramos su !Tipo metabólico!. ¡Upss No se puede. Estamos Sobre la Balanza. Aquí orientamos, no diagnosticamos. Pero podríamos dar una idea de lo que usted descubriría, según su caso, con el dietagrama: Usted engorda fácilmente, pero fácilmente también pierde los kilos. Con quitarse o reducir la cena siempre vuelve a su peso. Sus familiares dicen que usted se descontrola con la comida cuando está estresado.

Felicitaciones. Es muy probable que su metabolismo sea Tipo 1, en el que la serotonina y la insulina se encuentran en perfecto equilibrio. O tal vez usted nunca tuvo sobrepeso, se casó, tuvo hijos, pasó el tiempo. . y se puso irreconocible. Ahora no hace más que comer harinas y dulces, y no sabe cómo parar. Está cansada de que le pregunten, !¿pero qué te pasó?! y ya no quiere ni salir. ¿Que qué le pasó? Que es muy probable que su metabolismo sea del Tipo 2, insulinorresistencia (una condición que produce hambre y engorda, y de la que no sufría ni un ápice antes del matrimonio), pero con buenas concentraciones de serotonina. O tal vez su caso sea el opuesto: siempre tuvo sobrepeso y estuvo !a dieta!. Tiene años usando una faja para protegerse del roce en la entrepierna y hace tiempo que se acostumbró a vivir así. Pero nunca llegó a pesar tanto como ahora y siente que tiene que !hacer algo! porque el dolor de espalda la está matando.

¿Cuál es su caso? Descúbralo en nuestra próxima entrega,y manténgase Sobre la Balanza.

Cuídese y hasta pronto, Dr. Johnson.

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