Inicio > Foros > Foros-detalle

Nuestros foros de discusión

EL GRAN ENSAYO

por Katiuska Bianey Bautista
martes, 09 enero 2007

 

!!

 Por: Lily Garcia, Periodista

Me imagino que la gran mayoría de ustedes ya conocen la historia. La tienen que haber leído en la prensa o visto en televisión. La ciudad de Nueva York ya cuenta con un nuevo superhéroe para hacerle competencia a Spider-Man. Se trata del hombre de cincuenta años que le salvó la vida a un joven estudiante de diecinueve que cayó accidentalmente sobre las rieles del subway neoyorquino luego de sufrir una convulsión. Al ver al muchacho tambalearse, el hombre soltó a sus dos pequeñas hijas y se lanzó tras el muchacho. Logró cubrirlo con su cuerpo y mantenerlo inmóvil entre los rieles, mientras el tren literalmente les pasaba por encima sin hacerles daño.

El hombre ha recibido ya dinero, medallas, y, sobre todo, el eterno agradecimiento de una familia que le debe la vida de uno de los suyos. Ese muchacho nació de nuevo, y ese hombre descubrió de lo que es capaz de una compasión que va más allá de lo que consideramos algo normal. Se ha debatido si la rapidez con la cual reaccionó pudo tener algo que ver con su entrenamiento militar.

Pero aparte del entrenamiento físico y mental que lo puede haber ayudado a reaccionar tan eficientemente ante la emergencia, estoy segura de que este hombre también se venía !entrenando! en actos de compasión. Porque el arriesgar la vida por alguien a quien no se conoce; el pensar en ese momento en lanzarse a ayudar, en vez de quedarse al lado de sus hijas esperando a que otro lo hiciera, eso es lo que lo hace tan especial. El beso que le dio al padre del muchacho cuando éste, entre lágrimas, le agradeció públicamente, denotó una sensibilidad que va más allá de un simple instinto.

Ser compasivo, ser sacrificado, ser capaz de dar más allá de lo que uno piensa que puede, eso se ensaya, y se ensaya todos los días. Y no sólo me refiero a actos de desprendimiento extremo como éste, sino a todas las cualidades y virtudes que queremos cultivar. Generalmente no nacen de un día para otro. Tenemos que ponerlas en práctica para hacerlas una realidad en nuestras vidas. Esta semana pasada salí de viaje un día en que el aeropuerto estaba que no cabía un alma. Los pobres empleados de la línea aérea se estaban volviendo locos con tanto revolú. Cuando la muchacha que me atendió en el mostrador me reconoció, me dijo bien bajito !Lily, me encantaría saber cómo tú manejarías el estrés en este trabajo durante las Navidades!. Yo le deseé suerte, pero me quedé pensando en lo que me había dicho, y me acordé del héroe de Nueva York.

La paciencia y tolerancia que esa muchacha necesitaba ese día también se ensayan. Uno se va preparando, guardando herramientas, y desarrollando destrezas que va a sacar cuando llegue el momento. De esa forma, cuando nos toca manifestar tolerancia, compasión, desapego o valor, no nos encontramos improvisando. Aun así, es natural que todos vamos a tener nuestros días malos, buenos, e impredecibles. ¿Pero no sería mejor tener una cuenta de ahorro de virtudes ensayadas para cuando lleguen esos días? Comienza a ensayar hoy aquellos valores que consideras importantes para que éstos puedan manifestarse naturalmente cuando más los necesites.