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ESTO VA PARA SIRIA

por Jorge Salinas
jueves, 12 octubre 2006
HOLA SIRIA MI NOMBRE ES LUPE HACE MUCHO TIEMPO QUE NO ENTRABA AQUI LA VERDAD ENTRE TANTO BAJAR Y SUBIR ME FUI ALEJANDO ESTO ME AYUDABA MUCHO A MOTIBARME DE ECHO CONOSI MUCHAS AMIGAS LAS CUALES YA NO FRECUENTO POR FALTA DE TIEMPO PERO ME GUSTAN MUCHO TU COMENTARIOS CREO QUE DAS MUCHOS BUENOS CONSEJOS SABES LO QUE ESTAS HABLANDO Y ME AGRADA NESESITO UNA AMIGA PARA APOYO COMO TU ESTOY MUY POR ENCIMA DE MI PESO Y NESESITO AYUDA POR MAS QUE LO INTENTO NO LO HE PODIDO LOGRAR ESTOY EN UNA ETAPA EN LA CUAL NO PUEDO SALIR ME ENCANTARIA SEGUIR COMUNICANDOME ATRAVES DE ESTE MEDIO CONTIGO YA QUE NO SOY MUY BUENA PARA ESTO DE LAS COMPUTADORAS. PERO ESPERARE TU RESPUESTA ANCIOSAMENTE GRACIAS POR TU ATENCION. LUPE

Respuesta de Juan Carlos Rodrigez

viernes, 13 octubre 2006
Hola Lupe. Muchas gracias por tu voto de confianza. Es muy difícil luchar contra los kilos. No. Más bien no es contra los kilos sino contra la adicción. La mayoría de las personas con problemas de peso graves y obesidad mórbida tenemos más o menos el mismo comportamiento: Nos despertamos sin hambre. Sin ninguna necesidad de comer. Razón por la cual si acaso nos tomamos un café. Y, claro está, como nos sentimos inapententes, en ese momento del día juramos que vamos a hacer dieta y que lo vamos a lograr. Entonces cometemos el primer error que es no comer nada o comer el clásico desayuno de dieta. Es decir café o té sin azucar, una graip fruit (toronja) o una naranja, un paquete de galletas de dieta y quizás unos 80 gramos de requesón sin sal. Llegamos a la hora del almuerzo y seguimos triunfantes sin hambre, sin ataques por la comida. Así que cometemos el segundo error: no comemos o comemos uno de esos tantos almuerzos recomendados en las dietas. Y así llegamos a las cuatro de la tarde... pensamos en un dulce. Pensamos en una tarta. Y entonces suele pasar una de dos cosas: O sin saber ni cómo ni cuándo, arrancamos a comer y -literalmente- acabamos con todo lo que se cruza en nuestro camino, incluso hasta en la noche, dejando de hacer un sueño corrido por levantarnos a comer de la nevera o... Soportamos la terrible ansiedad por carbohidratos, cenamos lo que dice la dieta y nos acostamos deprimidos sacando cuentas de cuántos kilos deberíamos adelgazar, en cuaánto planeamos hacerlo y apretamos duro los puños. Acompañamos la dieta de ejercicios, de caminatas, de gimnasios, de escaleras. Nos dejamos tentar por la centella asiática, el té adelgazante, etc... Si la compulsión nos venció un dia, muchos hasta intentamos meternos un dedo en la boca para vomitar. Y a la mañana siguiente reactivamos el ciclo... Obviamente, comenzamos a perder peso. Con los primeros kilos celebramos, pero muy dentro de nosotros estamos asustados porque no sabemos bien si vamos a resistir ¡Es un largo camino!. El caso es que, al perder los kilos (incluso muchisimos kilos), bastará comer algo fuera de la dieta para que se desate la complusión y se vuelva a recuperar los kilos perdidos. Y no sólo recuperamos todo lo que perdimos en la dieta a una velocidad estrepitosa. Si no que siempre subimos unos extras. Es decir, si perdimos diez, engordamos 12. Volvemos a intentarlo. Esta vez caminamos más, hacemos más bicicleta estática, nos tomamos un litro de agua diaria... Y vuelve el ciclo. Entonces vamos donde el medico famoso que nos recomendó un amigo. Nos pone agujas, nos da remedios especiales y nos da una dieta "que es facil de hacer". Y perdemos peso... y lo recuperamos. Y navegamos por Internet ávidos de leer, de saber, de descubrir alguna fórmula. Preguntamos o tomamos el Xenicat, el Herbalife, el Reductil, el Reduce fast-fat, la Sibutramina. Hacemos la dieta mediterránea, la de los puntos, las restrictivas de calorias, la de la piña, la de las sopitas... Y la historia se repite en un sin fin macabro. Muchos se operan. ¡Albricias! perdemos peso... 10, 20, 30, 40... pero la compulsión está allí y entonces vivimos aterrados, preguntando en cuanto foro entramos "¿Alguno se operó y volvió a engordar?" "¿Cómo lo evitaron?" Generalmente pasan muchos años antes de recuperar peso, pero... por ahí se cuelan algunos kilitos y la ansiedad se torna desespero. No ayudan en nada los padres, hermanos, amigos, vecinos: "¿Qué te pasa, porque no adelgazas si es sólo cuestión de voluntad?" "¿Ay qué lástima, tan bonita o tan buenmozo y con esos kilos"! Algunos, creyéndose impotentes para nunca más resolver la adicción, deciden apuntarse en el movimiento de "soy un gordo feliz y me acepto como soy" pero en lo personal creo que no es más que una postura. Si fuese cierto eso no se hablaría del mismo tema una y otra vez. Quien asume como normal su vida no la justifica, sencillamente la vive. Y si relamente alguien es feliz con su exceso de peso no tiene nada más que pelear. Sencillamente vivir su felicidad. Pero no es tu caso ni el mio. A nosotras nos gobierna la eterna impotencia ¿Verdad? ... Esto que te acabo de describir lo he vivido palmo a palmo yo. Por eso lo digo. Tengo alrededor de tres meses enfrentando esto por otra via. Ya no hago dieta. No cuento calorías. No peso los alimentos. No me torturo contabilizando puntos. Sencillamente estoy aprendiendo a invertir el reloj. Y todo los desafueros y atracones de la tarde y la noche me los doy en las mañanas apenas me levanto. Los primeros días me costó Lupe lo que no tienes idea. Porque literalmente me daba asco comer. Y para cuando terminaba de obligarme a desayunar tenía náuseas. Pero gradualmente lo fui venciendo. Y mientras más y mejor me desayunaba y almorazaba, menos y menos ataques nocturnos he ido sufriendo. Muchas veces ni me despierto en las noches. En Estados Unidos y en Venezuela este método de inversión de horarios para el control de hábitos se llama "Método Circadiano" . Desgraciadamente de dónde yo soy ni han oído hablar de esto por lo que todo me ha tocado hacerlo a través de foros, pero he perdido peso, me siento bien, con energía y lo que más me tiene contenta conmigo misma es que mi adicción y mi compulsión están por ahora bajo control. No te escondo que hago cosas extrañas. Por ejemplo si en casa han preparado una gran olla de frijoles con puerco, yo no los como... los guardo... y al despertarme, en el desayuno, los caliento y los disfruto con una buena holgaza de pan. Y luego me como una fruta... Otras veces guardo el chocolate, el helado, la tarta, el flan, y lo como en desayuno. El método circadiano se basa en varias premisas. Una es que nada de lo que se come en el desayuno apenas uno se despierta (en las mañanas) engorda. Segundo, al desayuno, independientemente de lo que se coma, se le debe agregar por lo menos, mínimo unos 90 gramos de proteinas (carne, pollo, pescado). Y se debe almorzar aunque no se tenga hambre. Pues cuando se desayuna uno como un rey, generalmente para el almuerzo no hay hambre. Pero uno debe almorzar como un príncipe. En horas de almuerzo (12-1:30 p.m) Ya en las tardes merendamos alguna fruta y en la noche CENAMOS COMO MENDIGOS. Cuando comes así, pierdes grasa en las noches. Y grasa, no músculos por lo que además cada día te vas sientiendo más animoso, con más fuerzas, con ganas de hacer cosas. Todo esto que te he soltado en este post interminable es mucho más complejo pero basicamente su núcleo es el que te acabo de contar. Comiendo proteinas en las mañanas además se acelera el metabolismo lo que facilita enormemente la perdida nocturna de peso. Este método combate además el hiperinsulinismo (de lo que sufría yo) por lo que al bajar tus niveles de insulina, los deseos vespertinos y nocturnos de carbohidratos ceden. Espero Lupe que no te dejes abatir y mucho menos te des por vencida. Yo creo que, como toda adicción (drogas, cigarros, alcohol, etc), la adicción por los carbohidratos es vencible. Así lo siento ahora. Obviamente que cuando la gordura es problema de tiroides la adicción no es relevante. Pero me he dado cuenta que los gordos por problemas de este tipo son minoría. Y generalmente con el tratamiento adecuado responden bien. La mayoria de los que tenemos serios problemas de peso somos adictos. Reconociendo esta condición, lo que sigue es un poco más facil. Reitero mi apoyo Lupe. Mi correo es [email protected] Salud.

Respuesta de susana chaparro

viernes, 13 octubre 2006
Dios mio, te leo y estoy viendome a mi misma y me emociono de ver que alguien está sintiendo lo mismo, que ha pasado por lo mismo, que ha hecho el sinfin de dietas como yo, que se ha metido los dedos para vomitar sin llegar a ser una bulimica, que se levanta sin hambre y para las cuatro de la tarde ha acabado con toda la nevera. En mi caso no soy golosa pero creo que he llegado a tomar diez bocadillos en una sentada, rellenos de las cosas mas grasientas, mas caloricas que te puedas imaginar. No soy alcohólica, jamas bebo sin comer, pero siempre acompaño un atracon con una cerveza o un vaso de vino , sumando muchas mas calorias aun. Creo que soy atractiva y que cuando he logrado estar en un peso sano (con mi altura 171, se trata de 70 kilos, no mas ni menos)he sido feliz, pero nunca ha durado mucho. Solo tengo voluntad para caminar, kilometros y kilometros y siempre culpabilizo al estado emocional de mi sobrepeso. En este momento soy feliz, estoy enamorada, tengo dos hijos estupendos y un trabajo que mal que bien me llena. Porque sigo con ansiedad???. Se lo que es leer todos los foros, meterme horas y horas en internet buscando dietas, pedir por internet pastillas prohibidas en España para adelgazar. pero el mal está en mi cabeza.No se como terminará esto, me niego a ser obesa toda mi vida pero mucho me temo que no hago nada para cambiar. He leido con interes lo del cambio de habitos, el comer por la mañana ( que mala costumbre el no desayunar) y hora tras hora ir reduciendo las cantidades hastas llegar a la noche apenas comiendo algo ligero. Espero que sigas animada, que sigas ayudando a la gente que como tu, como Lupe, como yo misma necesitamos ayuda y sobre todo sentirnos que no somos unicas. Un beso para todas desde España