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SOBRE LA BELLEZA DE LAS MUJERES

por alejandra sm
miércoles, 24 mayo 2006
HOLA DE NUEVO, ESTE TEXTO ME LO ENVIO UN QUERIDO AMIGO!! ESPERO LES HAGA REFLEXIONAR. ALEJANDRA -------------------------------------------- "Como utilizar la luz de un cometa para alumbrar un burdel" Jaques Sagot (músico francés). Tal parece que hoy no se es mujer a menos que se tengan las piernas de Sharon Stone, los senos de Pamela Anderson, el lunar de Cindy Crawford y las nalgas de Jennifer López. La belleza plástica, la proporción de la forma y el esplendor puramente cosmético constituyen la definición, la esencia misma de la mujer contemporánea La modelo, la vedette de almanaque, la beldad "oficial" son en nuestra sociedad productos de consumo, objetos fabricados para el manoseo mental de la turba, adorno de portadas, sonrisas de cartón, carnada de las pancartas publicitarias. Son deidades ungidas por la sociedad de consumo, fetiches de las masas ciegas, sordas y mudas, ídolos efímeros ante los cuales se prosternan tan solo los peleles. Digámoslo alto y claro: por bella que sea, una mujer no es, no puede ser, nunca será una mera calcomanía, un logotipo, un emblema del consumismo auto gratificador. Son muchas las jóvenes que creen tocar el cielo cuando ven esos ojos, esa boca, esos senos suyos merecedores de tan diferente homenaje, engalanar los anuncios de carros, de cigarrillos o cerveza. ¡Valiente titulo de gloria: el saberse la fantasía masturbatoria de una pacotilla de jetas! ¡Usar el cuerpo de la mujer para vender porquerías es como utilizar la luz de un cometa para alumbrar un burdel! La reducción de la mujer a sus meros atributos físicos es, entre todos los artificios de manipulación que el hombre ha creado para su satisfacción personal, uno de los más viles y nocivos. Entendámoslo de una vez: la mujer no vino al mundo para fungir como un puntual y solícito agente del placer masculino, su misión no estriba en proveer la constante gratificación del macho. ¿Es acaso que unas libras de más privan automáticamente a una mujer de su derecho a ser amada? ¿Por qué si esas son las reglas del juego, lo justo sería que también los hombres árbitros intransigentes y absolutos de la belleza se sometan a ellas? Exijámosle entonces a cada pretendiente la musculatura de Schwarzeneger, la sonrisa de Cary Grant y la gangsteril sexualidad de Robert De Niro: ¡A ver qué pasa! El efecto de tales expectativas sobre el hipertrófico ego del macho latino sería tan devastador, que de inmediato tendríamos una legión de neuróticos e impotentes sexuales por hombres. Y sin embargo, este es, ni más ni menos, el tratamiento que durante siglos hemos infligido a la mujer. Una de las más interesantes -y divertidas- consecuencias de la liberación femenina es que ahora la mujer puede también darse el lujo de "cosificar" a su compañero, y darle a probar de su propia medicina: compararlo, medirlo, convertirlo en objeto estético y comentar sus dones -o falta de ellos- abierta y desenfadadamente. Ya veremos cuanta inseguridad genera esto en aquellos que alguna vez se autoproclamaran pontífices incontestables de las formas y volúmenes físicos. No me malentiendan. Nada tan lejos de mí como despreciar la belleza corporal, o ensayar aquí una apología de la fealdad. Bien que mal soy músico y, como todos los de mi gremio, padezco de una incurable debilidad por la magnificencia de los contornos y las texturas. Sostengo tan sólo que la belleza es plural, y se presenta en tantas formas como mujeres hay. No es, en última instancia, la belleza la que suscita el amor, sino el amor el que engendra la belleza. Mujeres del mundo: cesen de una vez por todas de atormentar sus cuerpos con cirugías plásticas, liposucciones e implantes de silicón a fin de conformar con un arquetipo arbitrario y convencional de belleza, o de secundar los caprichos de alguien más. El problema no está en ustedes, sino en la trágica miopía de sus compañeros, de esos pobres ilusos que tienen la luna en sus manos y aún no se han dado cuenta. Las mujeres siempre serán bellas, porque jamás conocí a una mujer que no lo fuera. Nada tan hermoso como el cuerpo de la mujer que lleva las marcas de la vida, del trabajo, de la maternidad: desde el punto de vista puramente cosmético es quizás menos glamoroso, pero el hombre sensible sabe reconocer en él la prueba de un rasgo sublime: la capacidad de amar algo o a alguien más que a sí misma, de postergar su propio ser en aras de un hijo, de una obra, de una misión trascendente. Las arrugas no son vejaciones infligidas por el tiempo, son antes bien títulos de gloria, condecoraciones que la vida nos confiere. Hay fuego en la mujer joven, pero en la mujer madura hay luz, esa luz purísima que vivifica en lugar de abrasar. El mundo esta harto de chiquitas relamidas y carilindas. Denme una mujer verdadera, una mujer con letras Mayúsculas: MUJER, y guárdense a sus muñequitas de almanaque, tan plásticas y deleznables como el papel en que sus sonrisas están impresas. Denme la mirada alucinada de Juana de Arco cuando auscultaba el silencio; la frente umbría de Marie Curie, altiva en la solitaria vigilia de su trabajo; los senos pródigos de la libertad que conduce al pueblo, tal como lo soñara Delacroix; las manos de Camille Claudel, domadoras del bronce; el delirio de Isadora Duncan; las abismales visiones de Frida Kahlo, la pureza y la humildad magnífica de la Virgen María: he ahí el linaje de mujeres que el mundo necesita desesperadamente. Lo demás, señores, es mera superficialidad.

Respuesta de Katiuska Bianey Bautista

miércoles, 24 mayo 2006
BRAVO!!

Respuesta de maria del rosario barberena

miércoles, 24 mayo 2006
BELLO

Respuesta de aide vazquez

miércoles, 24 mayo 2006
EXCELENTE!!!

Respuesta de michaela marquez

jueves, 25 mayo 2006
magnifico.

Respuesta de flor cervates

jueves, 25 mayo 2006
Amén!

Respuesta de Aidee Chavez

viernes, 26 mayo 2006
Es precioso!!!!!!

Respuesta de Laura Mireles

viernes, 26 mayo 2006
Perfecto, ojalá haya más gente que pensara como tú....

Respuesta de Maryuri Moreno

martes, 11 julio 2006
Alejandra, siento que este texto que te envió tu amigo y que vos pusiste aquí es totalmente hipócrita, ya que por un lado, sabemos muy bien que en esta selva en donde vivimos, se discrimina hasta por exceso de peso, entonces, quien se va a fijar en la "sonrisa de mona lisa", por nombrar alguna virtud, como las del texto anterior...ademas...para publicar esto hay que tener autoridad moral, y aceptarse tal cual es uno, sin cirujías, ni estiramientos, ni siquiera media gota de colágeno, hay que ser muy valiente en la vida real, ahí en donde mostramos y damos la verdad de nuestro ser, porque en un chat uno puede adoptar la personalidad o postura que mas le agrade, pero considero que en la intimidad y en la vida diaria, uno muestra la escencia de lo que es....realmente tenés esa autoridad moral a la que me refiero o este texto es otro adorno, bellísimo desde ya, pero sin practicidad ni veracidad de tu personalidad?

Respuesta de Isabel Barrachina

martes, 11 julio 2006
Aunque este texto es hermosisimo, la verdad es que este momento en el mundo superficialidad es la reina de todo.. ((br)) Todo el mundo quiere ser ``perfecto´´ o simplemente verse bien y atraer al sexo opuesto... ((br)) Eso de que yo no me fijo en lo fisico sino en lo que vale una persona ESTA DESAPARECIENDO CON EL TIEMPO Y SON ALGUNOS LOS QUE PREFIEREN ELEGIR UNA PERSONA POR SUS SENTIMIENTOS QUE POR SU FISICO

Respuesta de Susana Prado

martes, 11 julio 2006
Si bien no estoy de acuerdo con araña cuando considera que uno se muestra como es en su vida cotidiana, y que hay muchas conductas muy relacionadas a la esencia de uno que uno reprime por temor a la reprobación del medio o al fracaso mismo, o porque uno es imperfecto y hasta un poco estúpido, no puedo dejar de aplaudir dos apreciaciones tan acertadas que parece que las hubiera escrito yo: 1) El texto es efectivamente hipócrita y aún más masturbatorio que lo que se critica. 2) Para publicar un texto de esta magnitud y pretender que alguien lo compre hay que tener una opinión muy alta de uno mismo, como por ejemplo considerarse muy transparente, honesto y coherente. Por otra parte, me impresiona que en el texto se culpe al directamente al hombre por poner en un pedestal un modelo de mujer estúpido y poco práctico, útil o verdaderamente atractivo. Me impresiona porque el hombre promedio es capaz de aceptar físicamente a 4 de cada 5 mujeres que se encuentran por la calle, en muchos casos sin importar su color, religión, credo, peso, altura o antecedentes penales. Me impresiona porque es muy fácil obviar el hecho de que las modelos hiperflacas, con grandes pechos y caras bonitas son mujeres. ¿Acaso esa modelo no es culpable de hacer sentir mal a otras mujeres por no ser como ella? Y por otra parte, ¿a quién le importa ser condenadamente feo? A vos, a vos y a vos, por leer todo esto y tomarlo en serio. Si la fealdad fuera tu mayor problema, entonces no tendrías problemas. Mi mayor problema es que me quedé atascado en mi silla, y no puedo salir.