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El azucar es una droga psicoactiva

por mariela telleria
domingo, 26 junio 2005
Lamentablemente, la desaparición de las drogas es imposible de lograr. Estarán con nosotros, insertas en nuestra sociedad en tanto muchas personas encuentren en ellas el placer, la evasión, el refugio, la satisfacción, el alivio , la euforia que de otra forma asumen no pueden lograr. Pero si bien deshacerse de ellas no es posible, reducir el impacto de estas drogas en nuestras vidas a través del conocimiento del daño que causan sí es una realidad. Hago esta introducción porque el azucar es una droga psicoactiva. No se sorpendan. Voy a expicarles: ¿En principio, qué es realmente una droga psicoactiva? De forma muy genérica la podemos clasificar como toda sustancia química de origen natural o sintético que afecta las funciones del Sistema Nervioso Central, el cual está compuesto por el cerebro y la médula espinal. Estas sustancias son capaces de alterar la percepción, inhabilitar la voluntad, la conciencia, inhibir el dolor, modificar el estado anímo, y en casos extremos, comprometer seriamente la salud en general. La dependencia a los psicoactivos inicia cuando se produce la exposición repetida a sustancias que provocan la necesidad de seguir consumiéndola con el fin de prevenir la aparición de un síndrome de abstinencia. La droga o drogas (a veces se es dependiente de varias) se integran al funcionamiento habitual del cerebro. En otras palabras, se produce una neuroadaptación. Volverse adicto no supone para nada que la persona afectada tenga problemas psicológicos , sencilamente existen factores, muchos de ellos de origen genético y otros de medio ambiente que hacen que algunas personas se tornen más susceptibles a desarrollar dependencias específicas a ciertas drogas y no a otras. De allí que muchos pueden beber sin alcoholizarse. O comer azucar sin volverse adictos a ella... Y cuando se es adicto a algo (como el azucar) al dejarlo se produce un síndrome que es característico en todas las adicciones. Un síndrome conocido como SINDROME DE ABSTINENCIA que no es otra cosa que la respuesta física a la retirada repentina del suministro de la o las drogas que hayan causado dependencia. La intensidad de esta respuesta puede variar dependiendo tanto del grado de adicción y de las características de la droga. Es importante señalar que las drogas generan dos tipos de dependencias. Una es la física propiamente hablando y la otra es la psicológica. Es decir, el afectado no puede sentirse confortable o relajado sin el consumo de su droga. Incide en ello mucho los sentimientos de temor, dolor, rechazo, vergüenza, culpa, soledad, ansiedad, que el afectado haya padecido y padezca. Pero vamos ahora con el azucar que es lo que me interesa explicares. Para ello continuo más abajo.

Respuesta de mariela telleria

domingo, 26 junio 2005
El azúcar no era conocida en la antigüedad. Ninguno de los libros antiguos la menciona. Se atribuye al imperio persa la investigación y el desarrollo del proceso de refinación del jugo de la caña para conservarlo sin que se fermentara. Esto ocurrió poco después del año 600 de nuestra era. Entonces, un trocito de azúcar era considerado como una rara y preciada droga. La llamaban sal India o miel sin abejas y se importaban pequeñas cantidades a un gran costo. El azúcar se produce a través de un proceso químico a partir del jugo de caña o de la remolacha. Se eliminan todas la fibras y las proteínas (que forman el 90% de dichas plantas),se cortan en trozos después de lavarlas y luego se lixivian. Para que el líquido obtenido quede limpio, se le añade cal. En este momento, se produce una reacción alcalina que destruye casi todas las vitaminas. En el líquido, mezclado con cal viva, se introduce dióxido de carbono, para precipitar la cal.El líquido "saturado" se conduce hacia las bombas de filtración que separan el líquido azucarado de las impurezas. Luego con ácido sulfúrico se decolora el líquido hasta dejarlo casi blanco, y se hierve hasta que espesa. En una centrifugadora se separa el jarabe del azúcar crudo llamado melaza.Luego en las refinerias, este azúcar crudo pasa por varios procesos más de limpieza con carbonato de calcio, blanqueo con ácido sulfúrico, y filtración a través de carbón de huesos hasta obtener los cristales. FARMACOLOGÍA: Las funciones cerebrales dependen en gran medida de los niveles de glucosa. La falta de glucosa cerebral puede ocasionar desde hipoglucemia hasta esquizofrenia . Pero el azúcar refinado es una glucosa bastante simple que por su misma composición no requiere de un largo proceso de digestión, el hígado prácticamente no tiene que sintetizarla y es por eso que llega con asombrosa rapidez al sistema nervioso central saturándolo. Para que el organismo funcione en condiciones óptimas, la cantidad de glucosa sanguínea debe estar en equilibrio con la cantidad de oxígeno sanguíneo. Al ingerir glucosa en su forma más simple (el azucar quimicamente procesada o la simple azucar blanca refinada) este equilibrio NO EXISTE. La elevación en los niveles normales de glucosa ocasionada por su ingestión, se experimenta como una leve euforia. Las consecuencias del regreso a los niveles normales, es decir, la baja de glucosa, se halla en relación directa con la cantidad de azúcar consumida. Si ésta fue baja, la sensación es de una leve disforia. Entre mayor haya sido la cantidad, la baja estará más cercana a experimentarse como una sensación depresiva, pudiendo legar a niveles severos . Lo que normalmente suele ocurrir a toda persona que consume azúcar en forma cotidiana, es que sus niveles de glucosa se mantienen permanentemente por encima del nivel regular, es decir, rara vez se experimentará una baja hacia la auténtica normalidad en los niveles de glucosa. Casi todo el mundo en todo el planeta, y cada vez con más vehemencia, viven bajo los efectos del azúcar sin saberlo y sin notarlo. Este desequilibrio permanente está siendo asociado con diversas enfermedades nerviosas, especialmente en los niños. (Continua más abajo)

Respuesta de mariela telleria

domingo, 26 junio 2005
Mientras la glucosa es absorbida por la sangre, uno se siente animado. pero este es un estímulo veloz. Lo que le sigue es ponernos inquietos, cansados. Tenemos que hacer un gran esfuerzo para movernos e incluso pensar con claridad. Hasta que se eleva de nuevo el nivel de glucosa… En este intermedio podemos tornarnos irritables. y nos convertirmos en un manojo de nervios. Todo nos altera. La gravedad de la crisis doble depende de la sobredosis de glucosa. Si continuamos tomando azúcar, una nueva crisis doble empieza siempre antes de terminarse la anterior. Las crisis acumulativas al final del día pueden ser enloquecedoras. Tras varios años con días así, el resultado final son glándulas adrenales enfermas, agotadas no por exceso de trabajo, sino por un ajetreo continuo. La producción de hormonas, en general, es baja. Las cantidades no se amoldan. La alteración funcional se desequilibra. el sistema endocrino se modifica en detrmento del organismo. Llegamos a un punto en el cual se nos hace difícil distinguir lo real de lo irreal; y fabricamos en nuestro entorno un sub mundo enrarecido y enmarejado. Y cuando el estrés por cualquier circusntancia se interpone en el proceso, nos desmoronamos porque no tenemos ya un sistema endócrino sano para enfrentar cualquier contingencia. Día a día nos encontramos con una falta de eficiencia, siempre cansados, nada logramos hacer. Muchos especialistas llaman a esto “sugar blues” (o depresiones del azúcar)… Puesto que en algunas personas las células cerebrales dependen totalmente de la taza de azúcar en la sangre en cada momento para alimentarse, son quizás las más susceptibles de sufrir daños. La alarmante y creciente cantidad de neuróticos en el mundo lo evidencia claramente. No todos llegan al final. Algunas personas empiezan con glándulas adrenales fuertes; otras no. Los grados de abuso de azúcar y de melancolía varían en escalas asombrosas entre un ser humano y otro. Ya son varios los especialistas que atribuyen al azúcar los índices cada vez más elevados de niños hiperactivos, la inhabilidad para aprender y diversas de alergias que cada día se tornan más y más frecuentes. El estudio del historial diario de los pacientes diagnosticados como esquizofrénicos revelan que su dieta es excesivamente alta en azúcar y otros elementos que estimulan la producción de adrenalina como la cafeína y el alcohol. El azúcar además provoca la aparición de caries. ennegrece los dientes. Afecta al páncreas hasta causar diabetes. Su utilización continua conduce a la hipoglicemia. Incluso hoy en día se sabe que al consumir azúcar el cuerpo elimina el calcio en mayor cantidad, de tal manera que el organismo se ve forzado a sustraerlo de los huesos y los tejidos que son las únicas partes en donde lo almacena el cuerpo. El desgaste de calcio en huesos causa que se vuelvan porosos y frágiles, lo cual finalmente conduce a una temprana osteoporosis. El consumo constante de este psicoactivo también atrofia el rendimiento de las glándulas, causando poca secreción de hormonas o alterando la composición química de las mismas, puesto que se ha podido comprobar que el azúcar afecta la correlación de minerales en el organismo. El azúcar está además vinculado al sistema inmunológico, pues esta substancia aparentemente inofensiva ataca al sistema inmunológco. Y esto de debe a que los macrófagos (encargados de atacar y destruir los gérmenes, virus, toxinas y bacterias que ingresan al organismo), quedan atorados en el azúcar y se imposibilita su acción. Cada vez que ingerimos azúcar, aunque sea tan poco como dos cucharadas, las proporciones de minerales entran en desbalance. Este desbalance a su vez, en personas ya enfermas, puede durar horas y a veces ya no se recuperan. Cuando los minerales del cuerpo están en desbalance día tras día, año tras año, posiblemente por generaciones, la habilidad del cuerpo para volver a su equilibrio natural está agotada. El cuerpo no tiene balance. Muchísimos profesionales en todo el mundo, organizaciones y ´grupos médicos están luchando para que las autoridades de los diversos Departamentos de Salud Pública en varias Naciones informen al público sobre lo qué es y representa el azucar blanca refinada. Pero´pareciera 8como siempre) que es mucho más rentable mantener a las personas en la total ignorancia. Lo más que se ha conseguido es obligar a indicar en la etiqueta de los productos industriales si contienen azúcar. (continua)

Respuesta de mariela telleria

domingo, 26 junio 2005
Cuando se deja de consumir azucar blanca refinada, se hace presente el síndrome de abstinencia. Éste se experimenta hasta después de varias semanas de haber descontinuado totalmente el uso de azúcar y alimentos que lo contengan. Sus síntomas incluyen depresión, fatiga, nerviosismo, ansiedad por comer alimentos dulces, falta de concentración, alergias, hipertensión, taquicardias, hiperventilación, ataques de pánico, aftas en la boca (estomatitis). En grado extremo la dependencia al azúcar se presenta como hipoglucemia, en cuyo caso una privación de alimentos dulces puede conducir a ataques fatales. Es por ello que la desintoxicación debe hacerse con conocimiento de causa (si pudiese hacerlo, ahorita mismo esto último que les dije lo habría puesto en negritas y subrayado). Se que esto suena dramático pero así de serio es. No es un chiste. En una crisis de hipoglucemia, se presenta una súbita baja de glucosa sanguínea que ocasiona sudor, temblor, ansiedad, taquicardia, dolor de cabeza, sensación de hambre, debilidad, convulsiones y se han reportado casos (muy aislados pero los hay) en los que aparecen ataques y convulsiones. El individuo que presente una crisis de este tipo debe ingerir de manera inmediata glucosa o alimentos que contengan azúcar suficiente para restablecer los niveles de glucosa que han cedido dramáticamente. Afortunadamente hay en la naturaleza multiples proveedores de glucosa sana. Pero, lamentablemente la gente sigue apuntando el dedo hacia el azúcar que no es más que un psicoactivo legal de uso irrestricto que se produce y se vende por toneladas, ya sea en forma pura o incorporada a una enorme cantidad de productos alimenticios y farmacéuticos. Y esto se debe a que es enorme el interés comercial por el azúcar. El azúcar que se vende no es nada más que un ácido cristalizado concentrado. Como antiguamente el azúcar era tan caro, sólo los ricos podían permitirse su uso, por lo tanto el daño producido era imposible de apreciarse. Pero hoy en día debido a su bajo costo, el azúcar ha causado una degeneración humana. En 1929 el doctor Frederick Banting, descubrió la insulina. Y ya desde entonces se nos advirtió que su descubrimiento era un simple paliativo, no una cura, y que la única forma de prevenir la diabetes era y es cortando el uso del azúcar. Afirman agunos especialistas lo siguiente: "El tratamiento para el sugar blues es una propuesta de corte individual. Despréndase usted del azúcar refinada en todas sus formas y adiós cuentas al médico y hospital". Por si todo esto fuera poco, el azúcar incrementaba la hiperactividad en los niños ya de por sí hiperactivos. Es por ello que hoy en día, gracias al exceso de galletitas, chocolatinas, gasesosas (refrescos), helados y golosinas de todas las formas y colores saturadas de azucar refinada, se ha puesto tan en boga escuchar hablar de niños hiperactivos. No quiero ser majadera. Pero para enfrentar un problema lo primero que hay que hacer es identificar al enemigo. Y el azucar blanca refinada es, definitivamente el primer elemento a ser atacado. Los obesos somos adictos a dos drogas bien definidas y una de ellas es el azucar. Como toda droga, no todo el mundo al consumirla se hace adicto. Pero quienes hemos caído en esto, somos genéticamente seres predispuestos. El azucar blanca refinada debe sustituirse por frutas (hay centenares de frutas en el mundo y todas tienen fructosa que es una fuente de glucosa sana). Hay miel de abeja. Hay cereleas. Hay hortalizas. Es decir, hay muchas y muy variadas formas de suministrarle al organismo la tan preciada glucosa sin perjudicarlo. Por hoy creo suficiente. Luego les hablo de todo lo que estamos aprendiendo y descubriendo en ALfa. Y para aquellos que sienten que soy una pesada que hace gala de conocimientos abultados de nutrición y salud sólo tengo una cosa que decir: llevo años padeciendo de una enfermedad que no podía controlar más que con bajadas de peso y posteriores subidas. Decidí aprender todo lo que me fuese posible sobre ello para combatirla y ayudar a otros en este infierno eterno. Si con eso me gano apodos como "manzanita" o "latosita" no me importa. Con tres o cuatro personas que me escuchen me doy por muy bien pagada. Pues eso significará que además de mi, tres personas más podrán un día hacer algo por otras tres personas y así sucesivamente. Claro está que lo que yo digo no es la biblia. Pero si lo que creo que he aprendido lo expongo y genero en otros el deseo de estudiar, leer e investigar, aunque sea para detractarme, pues bendita sea mi pesadez aparentemente erudita (que no lo es). Un abrazo a todos por igual. Aída Beccaria (Masitas) ó Manzanita o latosita... como prefieran.

Respuesta de enrique lara

lunes, 27 junio 2005
Querida Aida, gracias por tus informaciones, por tu tiempo y por tu cariño. Un beso.

Respuesta de pedro rosiles

lunes, 27 junio 2005
Querida Masitas, nunca será suficiente, hay tanto que aprender que muchas veces toda una vida no es suficiente, es valiosísimo todo el tiempo y esfuerzo que le dedicas a esto,y todos los del foro creo que coinciden conmigo, eso no tiene precio, estás salvando mi vida amiga!!!. Te cuento que estoy almacenando ,por así decirlo,cuidadosamente todo lo que escribres, también lo estoy comentado con mi familia (somos casi 4 generaciones de gorditos)espero que también decidan cambiar sus vidas, te quiero preguntar: La adicción al azúcar siempre desencadena en obesidad? o tiene otras manifestaciones, te lo pregunto por mi papá, el siempre fue delgado, hasta flaco, pero ahora tiene diabetes (mi madre también lo es). Otra vez gracias amiga mía Carolina de Perú.

Respuesta de mariela telleria

lunes, 27 junio 2005
Hola Carolina amiga. Aunque ya lo conversamos hoy te ratifico: La predisposición a ser sensibles a la dependencia es genética. Y no todos lo que entran en contacto con elementos adictivos se hacen adictos a éstos. De ser así, todo el que bebiera una copa se tornaría alcohólico o todo el que en alguna ocasión probase el cigarro se volvería un fumador empedernido. Sin embargo, cuando se da la convergencia de factores sociales y psicológicos particulares con predisposiciones genéticas determinadas, el reiterado contacto se torna en adicción. En el caso particular del azucar blanco refinado, hay muchos adictos a ella que no son obesos. Sus cuerpos poseen metabolismos acelerados y condiciones endocrinas particulares que le permiten no acumular tejido adiposo. Sin embargo terminan por enfermarse seriamente. Una de las enfermedades clásicas es la diábetes tipo II y las enfermedades enzimáticas que cursan a partir de los treinta años. Hoy en día se están realizando estudios para establecer relaciones enzimáticas, químicas y fisiológicas entre consumidores de azucar reiterados y el mal de alzhaimer. Y en la hiperactividad positivamente diagnosticada de un niño, hoy por hoy la primera recomendación es la total eliminación del azucar. El azucar blanco refinado es un veneno potencial que para NADA, leáse bien, para NADA beneficia al organismo. Prescindir de ella sea cual sea la circunstancia redundará siempre en beneficios para el organismo. Las celulas se benefician y requieren de aporte de la glucosa que los hidratos de carbono complejo ofrecen. No de cristales de azucar que han sido blanqueados con ácido sulfúrico. Un besote y fuerza. Y de todo lo demás que hablamos ánimo y fuerza. Usted es una mujer de carta cabal y de todo va a salir ilesa. Estoy segura. Recuerda que nunca es más oscura la noche como cuando está por amanecer.