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NO CUENTO LOS DIAS

por pedro rosiles
jueves, 23 junio 2005
Queridos amigos, un poco mas tranquila de saber que nuestra Patty está de nuevo en casa, quiero contarles que el proceso de desintoxicación que he iniciado me está dando bemoles y satisfacciones, de verdad que la teoría del estudio de Masitas y su grupo es cierta, he sufrido cefaleas, temblores, palpitaciones e insomnio, no se asusten la cosa no es tan mala cuando sabes que ese proceso es normal cuando de desintoxicarse de la glucosa y la insulina se trata, lo he enfrentado y lo sigo enfrentando, pero saben qué me está ayudando? es que no sé si conciente o inconcientemente se me ha olvidado cuántos días llevo en esto, derrepente es una semana o quizá más, he rebajado ya 6 kilos con 300 gramos, sólo soy conciente del día de hoy en que les confieso casi caigo, habrí el foro, leí todos los últimos mensajes y !!nada me tumbaaaa!!!, cerraré el día y no comeré nada con azúcar blanca refinada ni harina de trigo refinada ¿verdad Masitas? mañana será otro día. (nadie sabe lo que estoy haciendo, pero saben qué? hoy me dijeron: "No sé qué pasa Caro, pero te ves diferente...como radiante" se imaginan lo bien que me sentí?... Un beso para todos y muchos abrazos Carolina de Perú

Respuesta de mariela telleria

jueves, 23 junio 2005
Hola amiga. No sabes cuánto gusto me da leer tu post, particularmente estos días tan trajinados, duros y complicados que llevo. Pero quiero asegurarme sólo de una cosa: Recuerda que la teoría estriba en que el azucar blanca refinada y la harina blanca de trigo refinada, así como sus combinaciones son adictivas. Y actúan en el organismo como lo hace cualquier droga. Y que el proceso de desintoxicación es muy similar al de otras drogas. Pero que no se te olvide la importancia que tiene la glucosa para las celulas. Por lo tanto, durante este proceso y para el resto de tu vida ES IMPRESCINDIBLE que incorpores a tu dieta de manera habitual frutas frescas, hortalizas verdes, cereales integrales, fructosa (si la consigues es muy buena) y miel de abeja pura. No elimines esto de tu vida o tus celulas sufrirán mucho. Y desayuna muy bien, pues el desayuno en el proyecto que llevamos a cabo, es el alimento más importante del día. Cuando llegues a los diez kilos desearia que te hicieses una química sanguinea para asegurarnos que efectivamente tus niveles de insulina se normalizaron. Gracias por este post. Me das fuerzas como no tienes idea. Recibe un besote enorme y te prometo con absoluta solemnidad que a finales de mes retomo el trabajo y la participación activa. Mantenme informada. Ahora "le perteneces a Alfa" ... un beso infinito y gracias de nuevo por el aliciente que me acabas de dar. Es absolutamente invalorable para mí.

Respuesta de enrique lara

viernes, 24 junio 2005
Que bien por ti, que vayas bajando tan bien. Me gustaría saber qué costumbres has cambiado en tu forma de alimentarte. Por ejemplo, pan ¿no comes nada? y el azúcar moreno, se puede tomar o tampoco?Me gustaría que me dijeses por ejemplo un día normal lo que comes, para ver si yo lo hago tan mal, no sé, una orientación. Gracias, espero tu respuesta.

Respuesta de pedro rosiles

viernes, 24 junio 2005
En realidad, no he cambiado radicalmente mi forma de vivir ni de alimentarme, simplemente he tomado en cuenta los consejos de Masitas en dos cosas básicamente 1° Tomar desayuno como un rey, almorzar como príncipe y cenar como mendigo. y 2° no comer nada que contenga azúcar refinada blanca ni harina de trigo refinada. Comenzé haciendo una lista de todo lo que comí en un día por el lapso de una semana, y fui identificando loa alimentos que contenían lo que te mencioné, luego fui calcualndo las proporciones, y las remplazé por frutas, verduras, menestras y cereales y miel, además que he ido bajando la cantidad de comida, masticando más despacio, disfrutando realmente de lo que como y no atragantádome tratando de comer lo más que pueda. También he inicado una rutina de ejercicios (nadar y caminar) en los tiempos que utilizaba para ver televisión o para dormir un poco más. así que no le quito tiempo a otros asuntos importantes ni a la atención de mi familia y mi trabajo. Además de tener la ventaja que en el lugar donde vivo existe una gran diversidad de alimentos frescos y naturales, (incluso tengo un pequeño huerto en casa)que no se me hace complicado conseguirlos. Espero haber ayudado, seguiré escribiendo contándoles más. Carolina

Respuesta de Natalia Soledad

viernes, 24 junio 2005
Hola les escribo por que me gustaria que me cuenten un poco mas sobre esa teoria sobre el azucar y la harina refinada y de que se trata la dieta que estan haciendo. Saludos enormes me alegro muchisimo que hayan encontrado una forma de sentirse bien.

Respuesta de mariela telleria

viernes, 24 junio 2005
No es nada nuevo. En realidad estamos aprendiendo cada día sobre trabajos que especialistas han realizado. Tenemos la hipótesis (ya casi confirmada) que el azucar blanca refinada así como la harina blanca de trigo refinada (hidratos de carbono simple) son adictivos. Esto hace que la persona que se torna adicta a los hidratos de carbono simple (azucar refinada y harina de trigo) actua frente a estos elementos tal como lo hace el alcohólico frente al alcohol. Dicho sea de paso, el mecanismo es el mismo: el alcohol, el azucar blanco refinado y la harina de trigo refinada se convierten en glucosa. La glucosa al circular por el torrente sanguíneo en grandes cantidades provoca que el páncreas segregue mucha insulina. Pero llega un punto en el que la producción de insulina será siempre alta, por lo que la persona afectada sufre de hipoglicemia (baja de azucar) y para remediarlo consume la fuente más rápida y expedita que conoce: alimentos con azucar blanca y harina. Se genera un circulo vicioso: Somnolencia, cansancio, depresión, rabia, desconcierto, rebeldía. Se come compulsivamente. Suben los niveles de glucosa, llega la euforia, la energía, pero dura muy poco pues de inmediato la insulina se encarga de bajar esos niveles de glucosa. Allí es cuando el obeso se siente mal de nuevo y además culpable por el atracón que se dio sin enteder por qué lo hacía. Obviamente, como todo vicio tiene consecuencias paralelas. En el caso del obeso es la salud detoriorada por el eceso de peso, la autoestima hecha añicos y los permanentes rebotes pues la persona afectada logra hacer dieta de cualquier clase un tiempo, perder peso. Pero tarde o temprano, si no elimina los elementos desencadenantes, vuelve al círculo vicioso . Pero con mayores daños físicos y emocionales. Basados en esto y en el hecho irrefutable de que las celulas necesitan glucosa para mantenerse vivas, indagamos. Y aprendimos que hay otras fuentes de glucosa que resultan óptimas para el cuerpo desde el punto de vista nutricional y que no son adictivas. Estas fuentes están representadas por las frutas, los cereales integrales, la miel pura de abeja y ciertas hortalizas. ¿En qué consiste entonces todo? Pues en anotar (como lo hizo Carolina) durante una semana y sin trampas todo cuanto se come. A las horas que se come y en las cantidades que se come. Luego se analiza esto y se descartan las comidas y bocados que contienen azucar blanca refinada y harina de trigo. Y se substituyen por frutas, cereales, hortalizas, etc. La primera semana, a veces las primeras tres semanas el organismo se descompensa. Tal y como lo hace el organismo de un adicto a la cocaína, a la heroína o al alcohol. Y se sufre de dolores de cabeza, nervios, angustias y estrés. Se piensa que no se va a lograr. Se sufren fuertes ataques compulsivos, particularmente en la tarde y en la noche. Pero al cabo de dos semanas, cuando los niveles de insuina se normalizaron, la compulsión va cediendo al bienestar. Esta teoría se complementa con una máxima nutricional mundialmente aceptada: Hay que desayunar como un rey, almorzar como un príncipe y cenar como un mendigo. Cosa que los obesos hacemos exactamente al revés. Los primeros días cuesta aprender a sentarse en las mañanas para comer bien. Pero una vez que aprendemos, el metabolismo se adapta y no sólo eso, se acelera. Lo que redunda en obvio beneficio. Y por último esto lo acompañamos de ejercicios que no resulten estresantes. Por ejemplo bailar, o caminar o subir escaleras. Incluso cantar (quema calorías eso de cantar aunque no lo crean). Hay un rico mundo culinario al que podemos acceder que va más allá del azucar y las masas. No son ricas y exquisitas solamente las pizzas, las hamburguesas, los refrescos y las tortas. También hay cosas divinas que podemos comer o aprender a comer pues de eso al final se trata: APRENDER A COMER. Tenemos un grupo que se llama ALFA en el que los participantes nos ocupamos de leer, estudiar, investigar, preguntar y concluir para luego, nosotros mismos (los afectados) rediseñar los hábitos alimenticios. Esto que te expliqué es un poquitín más complejo, pero básicamente de eso se trata. ¿La parte dura? Pues aceptar que somos adictos al azucar y a las harinas de trigo y vivir con el hecho de que debemos olvdarnos de ellas. Así como el alcohólico una vez sobrio debe olvidarse del alcohol pues aunque pasen diez años sin tomar, donde lleve a sus labios una copa de licor, arrancará donde lo dejó. Igual el que fumó por años y lo dejó. Y un día tomó un cigarro y volvió a fumar... Es muy duro. Es la parte más dura de todo el proyecto pero estamos aprendiendo que si se puede y que es realmente la única forma segura de hacerlo. Cuando nos negamos a ello, cuando nos imponemos excusas e imposibles estamos, sencillamente defiendo el derecho a seguir viviendo con nuestra adicción.