Inicio > Foros > Foros-detalle

Nuestros foros de discusión

New document (718)

por Miriam de los Remedios Nínive Escaño y Gonzalez
lunes, 20 diciembre 2004

alexass, mi niña no te podras quejar tienes 2 angeles como son Jen y valeria creo que que se llaman que velan por ti,voy  a enviarte unos consejos de la sociedad española de endocrinos  que a mi me sirvió y me sirve para que te sea mas facil tu "trabajo" y si necesitas ayuda no dudes de pedirla estamos para apoyarnos mutuamente, yo opino que la bicicleta estatica esta muy bien pero es !tan aburrida! ya te he dicho que mi cuñada y yo vamos a caminar a las 6 A.M. de la mañana cuando por la calle no andan ni los lobos pero es que no tenemos tiempo en otra hora y aprovechamos para hacer trajes a los conocidos ( lease criticar) cambiar impresiones etc y la verdad es que llevamos 1 año y si algun dia no podemos lo echamos en falta ( se nota que intento convencerte) bueno mi niña aqui no me enrrollo mas muchos besitos  

CONSEJOS:

Esconda los alimentos ricos en calorías. Lo ideal es no comprar alimentos muy calóricos para no caer en la tentación, pero si en su casa dispone de este tipo de productos procure ponerlos donde no los pueda ver. Ya sabe: "ojos que no ven" . Guarde las galletas o los frutos secos en un estante alto y detrás de algunos frascos, esconda el bote de helado debajo de otros productos congelados y mantenga las golosinas en recipientes opacos que no le permitan descubrirlas al primer vistazo cuando abra la puerta del armario. Guardar los alimentos tiene la finalidad de evitar que usted los vea y se sienta tentado a comerlos. Además, poner algún tipo de obstáculo entre usted y el alimento detiene el proceso de la alimentación automática y le da tiempo a cambiar de idea.

Tenga a mano tentempiés más saludables. Cuando sienta algún impulso, tenga preparado alimentos bajos en calorías: zanahorias, apio, manzana, zumo de tomate.

Racione las comidas. Una buena táctica para comer lo que se necesita consiste en cocinar con antelación una mayor cantidad de comida. Se preparan las raciones determinadas en recipientes individuales y se congelan. Cuando vaya a comer, descongele su ración predeterminada y así no se verá tentado a repetir. Lo mismo puede hacer con los restos de comida: o lo congela o lo tira, pero no se o coma a la fuerza para que no sobre.

No ponga las bandejas de comida en la mesa. Procure servirse la ración de comida y retire la bandeja de la mesa. Tener los alimentos a mano constituye un problema. Si las fuentes de comida se encuentran en la cocina o en otra habitación, tendrá tiempo para reflexionar si quiere comer más.

Sirva y coma una ración cada vez. Prepárese y sírvase sólo una ración de alimentos. Si quiere dos tostadas o dos yogures, prepare uno y cómalo antes de ir a por el otro. Esta es una manera de interrumpir la alimentación automática y de aprender a diferenciar la costumbre del hambre. Que usted haya comido dos yogures después de cenar durante diez años no significa que su organismo tenga necesidad de ingerir esa cantidad diariamente. Cuando sienta la necesidad de repetir, espere cinco minutos antes de volver a comer. Seguramente se le pasarán las ganas.

Evite ser usted quien prepare y sirva la comida. Estar en contacto con la comida continuamente es una desventaja. Si además de comprar y cocinar, tiene que servir y recoger, parecerá el guardián de los alimentos de su casa. Intente que los demás miembros de su familia se preparen los desayunos, meriendas y sirvan o recojan la mesa, para que pueda estar más alejado de los alimentos.

No coma mientras ve la televisión. Ver la televisión mientras se come es una manera de ingerir de forma incontrolada mayor cantidad de alimentos, en especial si se ha dispuesto en la mesa todo tipo de viandas para evitar volver a la cocina y no perder el hilo conductor del programa que se está viendo. Procure, al menos, tener sobre la mesa única y exclusivamente la ración de comida que le corresponde.

Coma despacio. No coma deprisa como si la comida se fuera a escapar del plato. Las señales de saciedad que se producen en el estómago tardan de 20 a 30 minutos desde que se ha comenzado a comer. Si usted come muy deprisa, podrá tomar mucha cantidad de alimentos antes de que a su cerebro le lleguen esas señales de saciedad. Al contrario, si va comiendo lentamente, dejando descansar el tenedor en el plato después de cada bocado, podrá tomar justo la cantidad necesaria de comida y no pasar más hambre porque, transcurridos 30 minutos, ya estará lleno. ¿Se ha fijado usted en que cuando va a un restaurante y tardan mucho tiempo entre plato y plato, en el momento en que se le sirven tiene la sensación de que se le ha pasado el hambre? O cuando está cenando y le interrumpen con una llamada telefónica, al volver a la mesa está más inapetente y termina de comer simplemente porque lo tiene delante? Es decir, si damos tiempo a que los procesos de saciedad aparezcan, no tendremos la necesidad de comer más de lo que realmente nuestro organismo necesita.

El lugar y modo en que se almacenan los alimentos y son servidos, influye en el comportamiento alimentario.

Comer mientras se ve la televisión es una forma de ingerir de manera Incontrolada.

Es importante comer despacio para dar tiempo a la aparición de las señales de saciedad.


   

Respuesta de Tatiana Forero

lunes, 20 diciembre 2004
HOLA ALMA, LA VERDAD QUE ESTAS MUY BUENOS ESTOS CONSEJOS Y SOBRE TODO MUY LOGICOS Y BIEN EXPLICADOS, GRACIAS POR CONTRIBUIR CON NOSOTROS!!! Y OJALA Y TODOS TRATEMOS DE SEGUIRLOS. BESOS!! BYE BYE