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Se disparan las cirugías de reducción de estómago

Ante el peligro para la salud que representa la obesidad, se ha disparado el número de personas que están sometiéndose a la cirugía bariátrica como una forma de curarse rápida y efectivamente el exceso de peso

El reporte más reciente de la Agency For Healthcare Research and Quality (AHRQ), una entidad federal encargada de mejorar la calidad, la seguridad y la eficiencia del cuidado de la salud, indicó que el número de cirugías bariátricas creció un 400 por ciento de 1998 al 2002, siendo los pacientes entre 55 y 64 años quienes se la realizan con mayor frecuencia, seguidos por los que están entre 18 y 54 años.

En el sur de la Florida, la desviación gástrica es una cirugía muy común de acuerdo con Anthony González, un cirujano bariátrico del South Miami Hospital.

''El procedimiento consiste en cortar el estómago y reducirlo del tamaño de un galón de leche al de un huevo. Esto permite que una parte del intestino no vea la comida, con lo que el paciente pierde aproximadamente el 75 por ciento del peso'', explicó.

Según el Departamento de Salud de Miami-Dade, el 19.9 por ciento de la población del condado es obesa, y el 37.6 por ciento tiene sobrepeso, arrojaron las investigaciones más recientes, que datan del 2002.

''Las cifras de personas obesas en el condado es muy preocupante si tenemos en cuenta que esta enfermedad conlleva problemas de presión arterial alta, ataques cardiacos y diabetes'', comentó Lilyam Rivera, la directora del departamento de salud del condado.

A nivel nacional, las cifras son poco alentadoras, pues cerca de 97 millones de personas --es decir casi la tercera parte de la población total del país-- tienen sobrepeso o son obesas, según el Centro Nacional para Estadisticas de Salud.

Aproximadamente el 13. 7 por ciento de los niños y el 11. 5 por ciento de los adolescentes, tienen el mismo problema.

Frente al panorama alarmante de la obesidad, un informe del Instituto Nacional de Sangre, Pulmón y Corazón, junto con el Instituto Nacional de Diabetes, Enfermedades Digestivas y del Riñón, incluye entre sus recomendaciones la cirugía bariátrica para quienes padecen de obesidad severa, han fracasado en el intento de perder peso y corren inminente riesgo mortal.

''A medida que el índice de obesidad sigue subiendo, el sistema de atención médica necesita preparse para un continuo incremento en la cantidad de estas operaciones y sus posibles complicaciones'', advirtió Carolyn M. Clancy, la directora de AHRQ.

Entre las razones de los enormes números de pacientes que se reducen el estómago está una importante disminución en el número de muertes en o a causa de estas operaciones, pues el índice nacional de mortalidad bajó del 0.9 por ciento en 1998 al 0.2 por ciento en el 2004.

Las mujeres son quienes acuden mayormente a este procedimiento. Entre 1998 y 2004 el número de mujeres aumentó nueve veces, y el de los hombres ocho. Asimismo, 349 adolescentes entre 12 y 17 años se operaron en el 2004.

Ailie Rodríguez, de 34 años, decidió operarse luego de tener dificultades para dormir, presión arterial alta y los niveles de azúcar por las nubes.

''Probé más de 10 dietas durante cinco años y lograba perder algunas libras pero luego subía 20. Como me vi en dificultades, tuve que visitar una sicóloga. En aquel entonces no quería salir, ni comprar ropa, empecé a tener problemas en el matrimonio'', recuerda Rodríguez, quien ahora mantiene un peso de 140 libras para su estatura de 5'5''.

''Después de la operación solamente podía tomar dos onzas de comida, y durante la primera semana mantuve una dieta líquida. Sentía como si mi estómago fuera el de una niña. La segunda semana traté de comer más sólido y me daba mucho vómito'', agregó.

Entre 1998 y 1994, el mayor incremento en cirugías se presentó en las aseguradoras privadas, con el 9.3 por ciento; seguido por el Medicare, con el 8.2 por ciento, y el Medicaid con 7 por ciento. En los que no están asegurados el incremento fue de 9.1 por ciento en un periodo de siete años.

Wanda Galindo, de 50 años, también se operó tras alcanzar las 340 libras de peso, experimentar afecciones de salud y problemas de movilidad.

''Lo más difícil para mí era cuando vijaba en un avión, ya que me sentía muy incómoda al momento de ponerme el cinturón de seguridad'', contó Galindo quien mide de 5'6'' y ahora pesa 150 libras.

Galindo, sin embargo, comentó que hay pacientes que están dando otro matiz a la operación.

''Se le está dando un sentido comercial y cosmético; hay personas que están ganando peso para luego operarse y evitar el trabajo de hacer dietas y ejercicio'', añadió Galindo.

De acuerdo con el cirujano González, para que una persona se encuentre en condiciones de operarse debe cumplir algunos requisitos.

''Debe tener como mínimo 100 libras de sobrepeso, también haber intentado varias dietas sin los resultados esperados, además de estar estable física y emocionalmente para los cambios físicos que vienen después'', acotó el médico.

Ante el peligro para la salud que representa la obesidad, se ha disparado el número de personas que están sometiéndose a la cirugía bariátrica como una forma de curarse rápida y efectivamente el exceso de peso
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