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La obesidad se combate comiendo ¡bien!

Estudios recientes y la norma oficial para el manejo de la obesidad en nuestro país, coinciden en que el tratamiento para este padecimiento debe ser integral y debe incluir la modificación de hábitos de alimentación

Algunos consejos para lograrlo:

- Hacer al menos tres comidas al día, y si es posible dos botanas pequeñas entre cada comida principal. Esto ayudará a no consumir más energía de la que se requiere.

- Beber al menos ocho vasos de agua natural durante todo el día, y no de una sola vez.

- Incluir en cada comida muchas frutas y verduras, suficientes cereales como maíz, arroz, avena o trigo y los alimentos que de ellos provienen, combinarlos con leguminosas como frijoles, lentejas, habas, alubias, soya e ingerir pocos alimentos de origen animal.

- Limitar el consumo de golosinas a un máximo de una por día.

- Preferir cereales integrales, frutas y verduras crudas, poco cocidas y no en jugos, con el fin de aumentar el consumo de fibra.

- Disminuir el consumo de alimentos fritos, capeados o empanizados.

- Servir en el plato principal, guarniciones más grandes de verduras y no comer raciones de carne más grandes que el tamaño de un CD.

- Hacer de la fruta fresca el postre preferido, considerando que no está prohibido comer ocasionalmente postres con mayor contenido de grasa y azúcar.

- Compartir los postres.

- Tener tiempo suficiente para disfrutar del sabor de la comida.

- Comer sentado.

- Pedir medias raciones.

- Instrumentar un programa de actividad física.

- En caso de no realizar ejercicio, comenzar con 10 o 15 minutos de trote, caminata, bicicleta, nadar o subir y bajar escaleras diariamente.

- Incrementar cinco minutos de actividad física cada semana hasta llegar a 30 minutos al día.

- Intentar hacer ejercicio acompañado para favorecer la motivación.

- Después de dos horas sentado, levantarse y caminar o moverse al menos por cinco minutos - Utilizar escaleras en lugar de elevador.

- Bailar.

- Hacer del ejercicio un estilo de vida.

El tratamiento de la obesidad debe ser individualizado y atendido por un equipo multidisciplinario que incluya un médico, un sicólogo y un nutriólogo. El tratamiento debe tener por objetivo el cambio de hábitos de alimentación y la integración de actividad física al estilo de vida de cada persona.

Cuidado

Un tratamiento que prometa la disminución rápida de peso, en el que se proporcionen dietas no individualizadas y se eliminen alimentos sin fundamento, no tiene el éxito asegurado. No hay alimentos ni dietas mágicas.

La clave en la cura de la obesidad es el cambio de hábitos de alimentación y de vida, pero sobre todo, la decisión y constancia de quien la sufre.

Factores de riesgo

Los más comunes en el desarrollo de sobrepeso u obesidad son los siguientes.

Si se identifican algunos de ellos, es muy probable que se tenga un riesgo mayor o que ya se padezca sobrepeso u obesidad: - Circunferencia de la cintura mayor de 90 centímetros.

- Si se está más de cuatro horas sentado o si se ven más de cuatro horas de televisión al día.

- Si no se tiene actividad física recreativa o formativa al menos 30 minutos al día.

- Consumo de comida con gran cantidad de grasa más de tres veces por semana.

- Consumo menor de ocho vasos de agua natural al día y si ésta se sustituye por refrescos.

- Consumo menor de cinco raciones de vegetales y frutas todos los días.

- Consumo mayor de una golosina al día.

- Si no se hacen al menos tres comidas en un día.

- Si se intenta bajar de peso y cada vez se tienen menos resultados.

- Consumo excesivo de alcohol.

Estudios recientes y la norma oficial para el manejo de la obesidad en nuestro país, coinciden en que el tratamiento para este padecimiento debe ser integral y debe incluir la modificación de hábitos de alimentación
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