El periódico inglés Mirror indica que la estrella de Hollywood, de 43 años, declaró que engordar varios kilos para realizar la película Syriana, lo hizo sentir "asqueroso"
"Fue bueno para la película que yo estuviera gordo. Pero estoy contento porque todo acabó y nunca más deberé engordar de semejante forma", agregó.
Además, aclaró que aún le cuesta perder los kilos que debió aumentar en los últimos meses.
"Todavía estoy en el proceso de perder los últimos kilos de más que tengo encima. Es muy duro, y también lo es para el sistema", concluyó.