Toronto .- El tiempo que se pasa delante del volante de un automóvil está relacionado con la obesidad, de forma que cada 30 minutos de conducción se traduce en un 3 por ciento más de posibilidades de ser obeso, según un informe canadiense.
El estudio de la Universidad de Columbia Británica (UBC), y publicado por la Revista Americana de Medicina Preventiva, fue realizado entre más de 10.500 personas en Atlanta pero se puede aplicar a toda Norteamérica, explicaron los autores.
"Hemos descubierto que un varón blanco medio que viva en una comunidad compacta, con tiendas y servicios cercanos, tiende a pesar 10 libras (4,54 kilogramos) menos que otro que habite en un barrio residencial de baja densidad" de población, señaló Lawrence Frank, profesor de UBC.
Frank añadió que "estos contundentes resultados indican que donde vivimos de verdad puede afectar nuestra salud".
La razón para los investigadores canadienses es que las personas que viven en comunidades más compactas caminan más y conducen menos, lo que significa menos peso corporal.
Según el estudio "Relaciones de obesidad con el diseño de la comunidad, actividad física y tiempo pasado en autos", por cada kilómetro adicional que una persona anda se puede relacionar con una reducción de alrededor del 5 por ciento en las probabilidades de ser obeso.
De entre los 10.500 entrevistados, un 90 por ciento respondió que nunca camina y que la media pasada en un automóvil es de más de una hora diaria.
El estudio sugiere que triplicar el número de tiendas y negocios en los barrios de los suburbios de Atlanta podría tener la misma relación con los niveles de obesidad que hacer "de forma mágica que cada persona en la ciudad fuese cinco años más joven".