En la antigua Grecia, el gimnasio era el local destinado a ejercitar tanto las facultades físicas, desarrollando la fuerza y la agilidad, como las morales, cultivando la inteligencia. Entre el 21 y el 24 de Junio se celebra en diferentes puntos de Europa el solsticio de verano; el punto de inflexión entre lo que definitivamente se deja atrás y la nueva etapa. El sol calienta más con su luz la geografía y nuestros cuerpos, los días se hacen más largos, el aire es caliente y seco y todo invita a la vida al aire libre.
José Luis López trabaja en él desde hace dos años; su afición a esta práctica le interesó desde pequeño y empezó hacer cursos de pilates, spinning y fitnnes, entre otros.
Los requisitos que se necesitan para obtener una licencia de apertura de un gimnasio son “los mismos que para una charcutería, es decir, papeles en regla, que esté insoronizado, y se supone que las personas que lo regentan deben estar preparadas profesionalmente, pero en Andalucía, no hay ninguna ley que te impida abrir un gimnasio si no tienes ningún diploma, en cambio, en Galicia, todos los que trabajan en un gimnasio deben ser licenciados”, declara José Luis.
Para este monitor, “las personas que vienen a ejercitar su cuerpo es fundamentalmente porque quieren enseñarlo en verano. También vienen personas que compiten en campeonatos de fisioculturismo o para recuperarse de alguna operación, hay de todo”, señala. “Las personas que se apuntan por primera vez a un gimnasio vienen con muchas ganas, pero luego empiezan a flaquear un poquito. Si se trata de una persona que ha realizado deporte normalmente sí suele venir todos los días”, añade.
Adictos al gimnasio
“Hay personas que se toman muy en serio acudir al gimnasio, ya que tienen dietas, suplementos y la verdad es que una vez que se han metido dentro de la rutina de venir te van pidiendo más; incluso, hay personas que en cierto modo se “pican” entre ellos por ver quién evoluciona más rápido y mejor”, explica José Luis.
“También hay adictos al gimnasio, no sé si por lucir un buen cuerpo, pero, sobre todo, por sentirse bien, hacer deporte y conocer gente. Si es verdad que cuando llega este tiempo hay quien se apunta para adelgazar y estar bien en el verano, pero no se da cuentan de que esto no es cosa de un mes, dos o tres, sino de muchísimos más. Es más, por querer acelerar el proceso llegan incluso a lesionarse. Nuestro objetivo no es ese, ya que si viene una persona para adelgazar, le aconsejamos que vaya con calma”, comenta este monitor granadino.
Más demanda en abril-mayo y octubre-noviembre
La época del año donde aumenta más el número de clientes en gimnasios es en los periodos abril-mayo, con perspectivas de verano, y en octubre-noviembre.
“Antes de que llegue el verano, hay muchas personas que quieren ejercitar las zonas más visibles del cuerpo para poder lucir “musculito” en vacaciones, pero se debe a una mala educación, que, afortunadamente, se está perdiendo”, comenta José Luis, y añade que “prefiere dar recomendaciones sobre lo que se debe comer en vez de poner dietas”. “Para la gente que se vaya a apuntar a un gimnasio les aconsejo que cuiden primero su salud y posteriormente que vayan subiendo paulatinamente su nivel de condición física”, finaliza.