Un grupo de médicos y estudiantes de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) pudo ver en "acción" y evaluar el despliegue de "Bari", el robot que desde hace 6 meses integra el equipo médico del Hospital Sinal de Baltimore, donde colabora con los cirujanos en la recuperación post operatoria de los pacientes.
Es que un hospital norteamericano decidió incorporar a un robot a su equipo de cirujanos, y la función de la "máquina" -que tiene el tamaño de un hombre- es, paradójicamente, la de acentuar la relación personal entre el paciente y el médico.
El robot -según explicó un prestigioso cirujano estadounidense en la facultad de Medicina de La Plata- cumple la función de mantener comunicado al médico con su paciente. El novedoso sistema fue presentado en el marco de las "VIII Jornadas Internacionales de Actualización en Cirugía General y Digestiva" que se desarrollaron en la facultad de Medicina de la UNLP, organizadas por la Sociedad de Cirugía de La Plata junto a los laboratorios de Cirugía Miniinvasiva y de Transplante de Organos de esa casa de estudios.
La experiencia fue explicada por el doctor Alex Gandsas, médico del Hospital Sinai de la ciudad de Baltimore. El robot se llama "Bari", tiene el tamaño de un hombre y desde hace 6 meses integra el equipo médico del Hospital Sinai, donde colabora con los cirujanos en la recuperación post operatoria de los pacientes obesos sometidos a la cirugía bariátrica.
La función esencial de este robot consiste en facilitar la comunicación entre el médico y el paciente, sorteando las distancias físicas que eventualmente pudieran existir entre ambos, y afianzando de este modo la relación entre ellos.
"Lo que nosotros implementamos con el robot -destacó el doctor Gandsas en diálogo con el diario El Día de esta ciudad- se denomina telepresencia. El robot está diseñado para poder desplazarse por todo el edificio, respondiendo a las necesidades del médico y conectando de un modo visual y auditivo al paciente con su cirujano personal, independientemente de si uno se encuentra en su casa de fin de semana, en algún país remoto o en un sitio alejado dentro del mismo hospital".
Es así que en plena revolución tecnológica, donde la realidad muchas veces se confunde con la ciencia ficción redefiniendo los límites de lo posible con implacable celeridad, la medicina incorpora a su esfera a un excéntrico aliado de rasgos futuristas e inteligencia artificial.
Según se explicó, para poder utilizar a este robot todo lo que se necesita es una computadora y una conexión a internet, desde donde el médico, a través de un joystik, como si se tratase de un juguete a control remoto, conduce al robot por las distintas salas del hospital, donde interactúa con pacientes, colegas y enfermeras de acuerdo a su voluntad.
De este modo el paciente logra sentirse acompañado por su médico y tiene la certeza de que cada una de las decisiones que se ejecuten han sido determinadas previamente por su doctor de confianza, sin que nadie interfiera en este vínculo.
"Una de las virtudes de trabajar con el sistema de telepresencia -explicó el doctor Gandsas durante su visita a esta ciudad- está en que la conexión con la persona operada es directa e inmediata, a cualquier hora y en todo momento que sea necesario.
De esta forma, uno puede tranquilizar a su paciente a través del monitor del robot, al mismo tiempo que le indica a la enfermera qué medicación aplicar o de qué modo reaccionar ante algún imprevisto. Todo este proceso es supervisado por uno mismo, y evita que un residente u otro enfermero tenga que resolver cosas que no le corresponden y que por una cuestión de distancia física de otro modo no hubiera podido solucionar".
"A través de la telepresencia -añadió el cirujano- el médico no sólo realiza el seguimiento post operatorio del paciente, sino que también tiene la posibilidad de coparticipar en una cirugía definiendo junto a otros colegas que se encuentran en el quirófano, la estrategia quirúrgica a desarrollar".
En este sentido, Gandsas mostró en la facultad de Medicina de la UNLP la filmación de una operación a distancia en la que participó desde su propia casa. También realizó una exhibición en vivo y en directo donde fue posible ver al robot en acción, mientras su propia imagen se desdoblaba entre Estados Unidos y el aula magna de la facultad platense, lo que produjo un impacto unánime entre los estudiantes y colegas presentes en la conferencia.
"Lo que acabamos de presenciar -señaló Alberto Carielo, docente titular de la cátedra de Cirugía de la facultad de Medicina de la UNLP- se presenta como muy interesante, sobre todo en el momento en que el doctor Gandsas mostró cómo podíamos ver y opinar acerca de las maniobras de una cirugía. Indudablemente esto es el futuro, y abre una gran posibilidad para nosotros, quienes vivimos lejos de los lugares donde se generan estas tecnologías, ya que nos permitiría entrenarnos en un lapso muy corto y luego continuar el aprendizaje por telepresencia, desde nuestro lugar de trabajo y con nuestros propios enfermos".