El embarazo es un delicado momento en el que las mujeres deben cuidarse al máximo, ya que todo afecta directamente al bebé. Uno de los aspectos que se debe vigilar es la alimentación, éste es el camino más importante para la formación del pequeño y por eso debe ser lo más completa y variada posible. La doctora, Josefina Ruiz Vega, Directora del centro de preparación a la maternidad Pº de la Habana, 84, acaba de publicar un libro, Nueve meses bien alimentados, donde nos explica todas las claves de una alimentación sana y equilibrada durante este periodo.
¿Piensa que las mujeres embarazadas de hoy en día se alimentan correctamente?
No. Aunque ahora tengamos más información tenemos menos métodos para poner en práctica toda esa información. Por ejemplo, hoy en día, en las grandes ciudades la inmensa mayoría de las mujeres trabajan; entonces el problema es que, aunque se sepa que se debe comer un filete o un pescado con verduras al mediodía, es muy difícil conseguirlo ya que se suele acudir al comedor del trabajo o a un simple bar que, normalmente, no suele tener estos menús. En definitiva, hoy en día es muy difícil acoplar la teoría a la vida real.
¿Cómo sería una dieta completa y equilibrada durante este periodo?
Más fácil de lo que pensamos. Se deben saber muy pocos conceptos, pero, eso sí, tenerlos muy claros. Así, la mujer debe ingerir dos veces al día proteínas de origen animal; es decir, carne, pollo, pescado, huevo o pavo. Dos veces al día verdura, tanto cocida como en ensalada. Dos veces al día frutas y dos veces al día lácteos. Cereales (pan, arroz, pasta) o patata, una vez al día (en comida o cena) y legumbes, una vez por semana. Todo esto se debe dividir, a ser posible, en seis o cinco veces al día y se recomienda acompañarlo con un litro y medio de agua al día.
¿Cómo puede influir una mala alimentación en el embarazo de una mujer?
De muchas y, a veces, muy importantes maneras. Por ejemplo, el calcio es fundamental. Una falta de ingesta de calcio en el embarazo repercute en que la madre va a tirar del calcio de sus huesos lo que influirá en que sus huesos, el día de mañana, cuando entre en la menopausia, tengan menor cantidad de calcio y sufra la conocida osteoporosis.
¿Y en la gestación del niño?
En el caso del feto, una baja ingesta en proteínas o en determinadas vitaminas puede influir en su formación . Eso, si hablamos de casos normales. Hay otros problemas que infieren en el niño, tipo diabetes gestacional o toxoplasmosis. En estos casos se debe seguir una dieta específica. Por ejemplo, con la toxoplasmosis no debe tomar carnes ni aves silvestres poco hechas, o verduras sin lavar con productos de desinfección de alimentos (en farmacias), pues puede repercutir gravemente en su hijo.
¿Existen alimentos ‘prohibidos’ durante estos nueve meses?
Salvo a las mujeres que padezcan alguna patología, sólo está prohibido del todo el alcohol, el tabaco (aunque no está considerado un alimento) y cualquier medicina que no haya sido supervisada por el ginecólogo previamente. Pero todo lo demás, no.
¿Cuántos kilos se deben engordar durante el embarazo?
Una mujer que tiene un peso normal debe engordar de unos ocho a diez kilos, repartidos a lo largo del embarazo. El problema es que la gente piensa que se debe engordar una media de kilo por mes de embarazo, y eso no es así. Durante el principio del embarazo no se debe engordar prácticamente nada. Hay factores como el útero, el líquido amniótico, la placenta, el niño, el líquido retenido fuera y dentro de los vasos... que contribuyen a que se aumente de peso a medida que avanza la gestación por lo que, obviamente, cuando más se debe engordar es en la recta final del embarazo.
¿Por qué se producen los famosos ‘antojos’ de las embarazadas?
Primero hay que distinguir dos tipos de antojos. El primero: ‘Me apetecen fresas a las cuatro de la mañana’, que en realidad no es un antojo. Aquí la mujer está demandando a su marido que le haga caso. Es una manera muy infantil de decir estoy sola, me encuentro gorda, tengo náuseas y quiero que te molestes y trabajes por mí, porque me lo merezco.
El otro tipo de antojos nos los pide el cuerpo. Por ejemplo, normalmente, las embarazadas a media tarde ‘mueren’ por un chocolate o algo dulce y, si en ese momento, se les hace un análisis de sangre encontramos que su tasa de glucosa en sangre está baja. También hay gente que, por ejemplo, le apetece chupar un limón o tomar pepinillos en vinagre; eso es porque durante el embarazo se tiene menos ácido clorhídrico en el estómago y esto se necesita para hacer bien la digestión. Estos dos alimentos estimulan la producción de ácido clorhídrico y la mujer va a digerir mejor. Por eso, hay mujeres a quienes les apetece ciertos alimentos, pero no saben por qué; sin embargo, su cuerpo lo está demandado de forma instintiva.
¿Recomienda seguir una dieta en el posparto?
Durante los primeros quince días, es decir, el posparto inmediato, cuando la mujer llega a casa después de la clínica y todavía no está recuperada del esfuerzo físico que se ha realizado, se debe seguir la misma dieta que se le ha recomendado durante el embarazo para que se recuperen; y a partir de ahí, dependiendo del sobrepeso que tengan, se deberá hacer una dieta u otra. Pero, obviamente, si se da de mamar, esa dieta tiene que estar controlada por un médico.
¿Qué es mejor para el bebé la lactancia materna o el biberón?
La materna, sin duda. Lo que pasa es que en muchas ocasiones las indicaciones médicas lo impiden y se tiene que recurrir al biberón. En estos casos la madre tiene que darle al bebé de comer con el mismo cariño y amor como si lo estuviera amamantando: sonreírle, acariciarle, mirarle... Hay muchas mujeres obligadas socialmente a dar de mamar al niño, esas lactancias fracasan. Por eso es preferible un biberón caliente que una mama fría.
¿Se puede beber alcohol mientras se amamanta al bebé?
Nunca. El alcohol llega a la sangre materna en la misma proporción que llega a la leche. Es decir, lo que a la madre un vaso de vino no le puede afectar nada porque pesas, por ejemplo, 58 kilos, llega en la misma proporción que a la leche que ingiere un niño que pesa tres. Por eso durante la lactancia se prohíbe totalmente el alcohol.