Escribo desde Colombia. Más que una denuncia lo que quiero es dar una voz de alerta a todas las personas que piensan en someterse a una cirugía bariátrica con el fin de reducir peso. Una persona de mi familia acaba de fallecer después de permanecer 41 días en cuidados intensivos en una clínica de alto nivel científico, tras someterse a un procedimiento quirúrgico de bypass gástrico.
Pesaba 118 kilos, tenía 49 años.
Su carácter, como el de la mayoría de las personas gorditas era permanentemente de alegría y de gran disposición para la solidaridad.
Lamentablemente no se preparó como correspondía y no fue sincero con su médico, le ocultó que en cierto modo era dependiente del consumo de alcohol y cigarrillo y que atravesaba desde hacía varios meses por una severa depresión. Ingresó a cirugía sin haber roto con esos hábitos además del desorden alimenticio y eso agravó los riesgos que indudablemente tiene este tipo de cirugía.
Hoy sus hijos, sus familiares, sus amigos, lloramos su partida, vivimos un dolor, una tristeza infinita. Mi intención con este mensaje es el de prevenir. Si usted está pensando en someterse a esta cirugía prepare su organismo con muchas semanas de antelación. Recurra a médicos en verdad especializados en el tema, experimentados y a una clínica que cumpla con todos los requerimientos tecnológicos y profesionales de apoyo, certificados. Sea sincero con ellos en sus respuestas. Y recuerde siempre que toda cirugía tiene riesgos, y el bypass mucho más…….
Cecilia Sánchez