Los "colores" que es necesario comer para llevar una vida sana son el verde, el blanco, el rojo, el amarillo-anaranjado y el morado, se asegura en la campaña, bajo el eslogan "Nutríos con los colores de la vida".
Los expertos les denominan "los cinco colores del bienestar" porque a cada tono corresponde un efecto, gracias a la presencia de compuestos orgánicos de origen vegetal que, pese a no tener una función nutritiva, constituyen un escudo protector para el organismo.
La iniciativa cuenta con una financiación de 5,6 millones de euros procedentes de la Unión Europea y está previsto que se difunda a través de imágenes publicitarias y suplementos en medios impresos.
Con una
dieta variada basada en el consumo de frutas y verduras frescas de colores diversos es posible reducir hasta en un tercio el riesgo de cáncer, diabetes, patologías cardiacas y otras enfermedades, según los especialistas.
La nueva campaña destaca las propiedades de alimentos como las berenjenas, de color morado, que frenan el envejecimiento y fortalecen la memoria; o los espárragos verdes que son buenos para la vista.
También recuerda que las blancas cebollas son buenas para el colesterol, mientras que productos anaranjados como las zanahorias refuerzan el sistema inmunitario, y los tomates rojos tienen efectos positivos sobre el tracto urinario.
Pese a ello, las frutas y verduras ocupan un lugar cada vez menos importante en la cesta de la compra de los italianos, ya que entre 1999 y 2003 el consumo de las primeras descendió un 18 por ciento y el de las segundas un 14 por ciento, según un estudio del Instituto de Servicios para el Mercado Agrícola Alimentario (ISMEA).
El presidente de la Unión de Productores de Frutas y Verduras de Italia (UNAPROA), Fabrizio Marzano, se mostró optimista con la nueva propuesta pese a reconocer que "quizás los agricultores, durante estos años, hemos cometido el error de dar por hecho que todo el mundo conoce los beneficios de estos productos".