Milagros Sánchez, dietista-nutricionista del centro alicantino explica el secreto: “Cada programa de adelgazamiento se personaliza al máximo: estudio antropomórfico, análisis por bioimpedancia eléctrica para conocer la composición de grasa, masa ósea, masa muscular y agua de cada persona, estudio endocrinológico… Y fruto de esta personalización nace el plan semanal de cada paciente, en el que marcamos las pautas de alimentación al detalle: lo que puede comer en cada una de las 5 comidas del día: desayuno, almuerzo, comida, merienda y cena”.
Habitualmente cualquier
dieta genera cierto rechazo, ya que se asocia inconscientemente con pasar
hambre o sufrir. “Al contrario. Nuestra experiencia y la de nuestros pacientes es que siguiendo la
dieta que proponemos (rica, equilibrada y sin abandonar ningún alimento) la sensación de
hambre no está presente. La mayoría de nuestros pacientes se sorprenden al comprobar que tras la primera semana han perdido mucho más peso de grasa del que ellos se esperaban. Con nuestras dietas, comerás de todo, pero de un modo ordenado y racional en función de tu metabolismo basal”.
Pero para perder peso, es preciso conocer bien el cuerpo. “Sí, es fundamental. El cuerpo humano tiene masa muscular, masa ósea, grasas y agua. La pérdida de peso se enfoca a transformar esa grasa en masa muscular, de modo que el metabolismo basal de cada persona se ajuste a los parámetros saludables que marca la Organización Mundial de la Salud. Por eso utilizamos el sistema de bioimpedancia eléctrica Tanita: nos permite conocer con detalle la composición de cada organismo y cuál es la evolución semana a semana”.
Y para perder peso, también es muy importante no hacer caso de la maraña de mitos y leyendas. “Todos los días nos encontramos con gente en la consulta que nos refiere las mismas preguntas: ¿el agua engorda?, ¿la fibra adelgaza?, etc. Por eso hemos publicado en nuestra página web un apartado específico con respuestas a los mitos más comunes (http://www.uspsanjaime.com/web/usp_hsj/obesidad-y-sobrepeso). Nuestra experiencia con los pacientes nos dice que con un poco de esfuerzo y compromiso por su parte para cumplir con la
dieta y la tabla de ejercicios físicos que les propondremos podrán perder, como mínimo 1 kilo de grasa a la semana. Esto significa que en un mes se habrán librado de 4 kilos y se sentirán mucho mejor: con menos fatiga, más livianos e incluso más satisfechos y felices”
Y la dieta… ¿cuándo termina? “La realidad es que más que una
dieta es un programa de reeducación alimentaria. Nuestros pacientes aprenden qué alimentos deben consumir, en qué cuantías y cómo afectan a su organismo. Aprenden a desterrar las grasas saturadas y a consumir con moderación azúcares y carbohidratos. Pero sin perderse nada! En una
dieta saludable no hay ningún alimento prohibido”, concluye Sánchez.
DECÁLOGO PARA UNA OPERACIÓN BIKINI SALUDABLE USP HOSPITAL SAN JAIME
1. En primer lugar, ponte en manos de una unidad integral que aborde el problema de
salud de un modo integral y que cuente con el respaldo y los medios de un hospital. La
dieta es un factor clave en el estado general de
salud de las personas y no es recomendable emprender dietas sin
control médico.
2. No te agobies. No te marques objetivos imposibles de cumplir ni pongas en riesgo tu
salud queriendo perder 10 kilos en dos semanas a través de dietas milagro. Las dietas milagro pueden poner en riesgo tu
salud y nunca son efectivas a largo plazo.
3. Huye de las dietas rápidas. El medio más seguro, rápido y efectivo para perder peso consiste en cuidar la alimentación, cambiar ciertos hábitos de vida y aumentar la actividad física.
4. No te saltes ninguna comida. Haz 5 comidas al día. Es importante que el organismo tenga nutrientes suficientes. Para perder peso no es necesario pasar
hambre ni sufrir.
5. El ejercicio es fundamental. Si sigues rigurosamente las indicaciones de los profesionales que coordinen tu
dieta pero no aumentas tu actividad física no conseguirás resultados
6. No te desesperes. Sí, es un recordatorio del punto 2. Perder peso de forma saludable es un proceso que lleva cierto tiempo y es importante que seas constante y que no cedas a las tentaciones de abandono.
7. No te plantees fechas límite. Si te planteas perder peso de cara al verano y después abandonarte, es muy probable que no consigas el resultado esperado. Además, a medida que vayas eliminando grasa y sintiéndote mejor, todo resultará más sencillo y notarás como tu estado de
salud mejorará cada día.
8. Confía en los especialistas que coordinan tu dieta. No te dejes llevar por modas. La
dieta es un asunto muy serio. Es fundamental evitar consumir productos adelgazantes sin control, infusiones milagrosas, etc.
9. Bebe mucha agua. El agua NO engorda (no tiene calorías, de modo que no aporta energía ni nutrientes), pero tiene un efecto saciante que calma el apetito. Además, cumple con funciones esenciales en el organismo, manteniéndonos hidratados.
Actúa sobre los kilitos de más cuando todavía son pocos. El día que notas que has cogido unos kilos de más y no haces nada para remediarlo, probablemente estés poniendo el primer ladrillo para consolidar un sobrepeso. Si no haces nada, pensando que como llegaron se irán, es muy posible que ese pequeño sobrepeso se multiplique y termine transformándose en obesidad.