¡Claro, que primitivo!. Apretarse el corsé hasta desmayar por tener una cintura avispa, colocar aros para alargar el cuello y parecer una jirafa o vendar los pies para que no crezcan. Nada que ver, por supuesto, con las miles de mujeres _y algunos hombres_ que abarrotan la banca con solicitudes de créditos para que una cirujía estética calme las ansias de belleza.
Es el nuevo boom en el sistema financiero. La banca comenzó a ofrecer financiamiento para agrandar los senos, liposucción para eliminar grasa, perfilar la nariz, en fin, cumplir todo tipo de anhelo, y el resultado es mil millonario.
`Arrancamos el pasado seis de marzo con tasas de interés atractivas, financiamos desde 2 millones hasta 50 millones y cubrimos el 80% del tratamiento. En apenas dos meses ya hemos recibido solicitudes de créditos sobre los dos mil millones de bolívares y aprobado mil 200 millones´, dice Guillermo Blanco, gerente de desarrollo de productos del Banco del Caribe.
José Manuel Ortega, vicepresidente del segmento de particulares del Banco de Venezuela, se niega a dar cifras pero acepta que la demanda `es significativa y la vemos en crecimiento´, entidades de ahorro y préstamo como Mi Casa entran en el juego y Fonbienes ofrece ahorro programado para cumplir con el sueño de costear el bisturí.
La lista de instituciones financieras que penetran en el nicho del culto al cuerpo es larga y es que la banca no tiene otro camino que ampliar el espectro del crédito al consumo. La regulación del Gobierno obliga a que un tercio del total de créditos se coloque a tasas de interés que no superan 16% mientras que las captaciones a plazo tienen que recibir un mínimo de 10%, con lo que no queda mayor margen para obtener ganancias. En cambio, el crédito al consumo, donde entran las cirujías estéticas, tiene un techo de 28%.
Pero la competencia es tan álgida que los bancos no han colocado la tasa de interés para las cirujías en el tope, en el mercado, existen distintos tipos de ofertas que parten desde un interés fijo por doce meses de 19%.
Al igual que en el caso de las tarjetas de crédito, los préstamos para el embellecimiento no tienen garantía, simplemente los bancos tratan en lo posible de seleccionar al cliente con buen tino, analizando sus gastos e ingresos.
Una regla general es que la cuota no exceda 20% del ingreso mensual y justamente, los adelantos tecnológicos han abaratado la cirujía estética a tales niveles que ahora es accesible para un amplio espectro de la población que por largo tiempo no tuvo acceso.
La operación de senos, incluyendo las prótesis, cuesta alrededor de cinco millones de bolívares y con las condiciones de plazo y tasas de interés que ofrecen los bancos, las cuotas para este tratamiento se ubican en torno a 180 mil bolívares, es decir, quien gane un millón de bolívares al mes ya es elegible.
Guillermo Blanco añade que lo más común es solicitar préstamos entre 8 y 10 millones de bolívares para pagar un combo que incluye senos y liposucción. La cuota al mes para este tratamiento puede estar en torno a 290 mil bolívares mensuales, con lo que es accesible para mujeres que tienen un ingreso mensual que ronda el millón y medio.
Raíz cultural
El gasto de las venezolanas y venezolanos en belleza no es mera vanidad. Estudios de Datanálisis revelan que la estética es uno de los valores más importantes a la hora de ser aceptado socialmente, mujeres y hombres atractivos, bien vestidos y con adecuado cuidado personal son juzgados de una manera mucho más favorable, así que este es un trío de características básicas.
`Puede ser hedonismo pero muchos de quienes recurren a la cirujía estética lo hacen por lo mismo que compran marcas, es un símbolo para ser aceptado´, dice Luis Vicente León, director de Datanálisis.
El estrato alto recurre a la belleza física y al uso de marcas exclusivas como una manera de distinguirse, mientras que el resto lo hace para ser incluido, masificado y no sentirse discriminado.
En el perfil del venezolano realizado por la empresa Datos, queda en evidencia que el gasto en artículos de cuidado personal absorbe 15% del total, y es la tercera categoría en importancia.
`Simplemente lo hice por algo de autoestima, verme con un poco de celulitis y con senos pequeños hacía que me sintiera fea, sentirse bella es importante y si puedes lograrlo con una cirujía, ¿cuál es el problema? Dice Verónica Salazar, de 25 años.